¿Se prolonga la jornada laboral en Francia?


De cara a los comicios del 2012, desde los distintos partidos políticos de Francia volvieron a encender la mecha acerca de la reconsideración por la extensión de la jornada laboral para paliar la crisi del sistema de pensiones.
La duración de la jornada laboral ya es parte de la agenda política desde hace varios años. No obstante, hace un tiempo que el presidente de Francia, Nicolás Sarkozy fue dilatando la decisión de reformular la ley de las 35 horas semanales en pos de una reducción de la jornada laboral. Hoy, quien tiro la primera piedra de la polémica fue el diputado y precandidato presidencial Manuel Valls, pero fue asentido por el sarkozismo aunque no fue bien visto por sus compañeros del partido.
Si se remonta hacia el año 2000, gracias al gobierno socialista de Lionel Jospin, se aprobaba la ley a través de la cual se reducía la cantidad de horas a esa cantidad de horas semanales. Luego, aparecieron ciertas reformas en mayor medida impuestas por el UMP, del partido de Nicolás Sarkozy y la cuestión comenzó a cambiar ya que en la práctica, los trabajadores extendieron su jornada laboral donde se compensa con el pago extra o tomando días libres.
En cambio, en la actualidad se abrió nuevamente el debate para extender la jornada laboral. Según trascendió, el vocero del partido, Benoît Hamon, le sugirió a Valls que reconsiderara su postura ya que tiene a la mayoría en contra. Valls fue quien hizo saltar a la luz la preocupación acerca de una necesaria reforma del sistema ya que refirió que esta es una de las incompetencias más grandes de la economía del país. Si se recuerda los años 90, Valls fue asesor de Lionel Jospin, quien fue el primer ministro socialista que incorporó la jornada de 35 horas cuando el país atravesaba por un buen momento económico.
Lo que se percibe es, por un lado, una notoria división dentro del oficialismo y, por otro, el proyecto para reformar la ley, ha dividido las aguas entre los distintos partidos.

Acuerdos y desacuerdos

Según una encuesta reciente, el 52 % de los ciudadanos franceses está en desacuerdo con la supresión de la semana laboral de 35 horas. Por otro lado, sólo un 15% de los franceses está en total acuerdo con la reforma.
En tanto, la encuesta muestra la oposición a la eliminación de la jornada de 35 horas entre el electorado de izquierda en un 64 por ciento, mientras que el sector conservador está de acuerdo con reformarla en un 71 por ciento.
Así es como Sarkozy despertó la polémica en su primera reunión que realizó con las organizaciones patronales y los sindicatos en lo que va del año justificando que ya no existen las 35 horas puras porque en Francia el promedio es de 39,4 horas y que es posible hacer una modificación mientras no se baje el poder adquisitivo de los empleados ni la competitividad de las compañías.
Hoy la discusión pasa, entre otras cuestiones, por la reducción de los ingresos relacionados con las horas extras que rondan en 4.000 millones de euros ya que algunos empresarios están disconformes alegando que esta reducción
de la carga horaria trae aparejada una baja en los impuestos sociales en relación a los sueldos mínimos que en el año 2008 significó unos 22.600 millones de euros.
Tal es así que la crisis económica vino para quedarse generando un panorama  político polémico ya que desde los poderes franceses se está pensando en competir de otra manera con la flamante economía alemana.

Debate abierto

Vale recordar que la ley está fijada en 35 horas semanales hace ya trece años. Sin embargo, la reciente discusión comenzó en noviembre cuando Sarkozy había informado sus proyectos para modificar la ley como, por ejemplo, el plan para absolver a algunas empresas de las 35 horas con la condición de que se realice subas salariales.
Actualmente en Francia no se puede sostener ciertas atribuciones para los trabajadores como es la jubilación anticipada, las extensas vacaciones y una semana laboral de 35 horas ya que se alega que el perjuicio a la competitividad del país a nivel mundial es muy grande.
Entre otros de los actores involucrados, el referente de la principal patronal llamada Medef, Laurence Parisot, expresó recientemente que la reformulación de la carga horaria debe ser motivo del próximo debate electoral ya que es parte de la realidad del país y no se la puede ocultar.
Distintas voces se escucharon en estos días. Por un lado, el secretario general de UMP, Jean-François Cope, declaró que la jornada de 35 horas es insostenible mientras que, por otro lado, el presidente del Senado, Gerard Longuet, de UMP, también consideró que se debe rever la ley.

Encuesta del instituto Rexecode

En el medio del debate, el instituto de economía Rexecode, realizó un estudio que arroja los beneficios que conlleva la exportación alemana a comparación de la francesa que hizo, según el estudio, que Alemania creciera más que Francia esta última década. Asimismo, los resultados de Rexecode atribuyeron la diferencia a los costes laborales más altos, donde Alemania gana en mejores precio en el mercado mundial.
Muchos estudios concluyen que una vez que Francia acogió el euro perdió la posibilidad de devaluar para competir en el mercado global.
Por su parte, el presidente Nicolás Sarkozy junto con el primer ministro, François Fillon, hasta el momento no se animan a arriesgarse por demás con decisiones que afectarían a millones de empleados lo que traería como consecuencia ciertos  conflictos políticos.
También, Marie-Alice Medeuf-Andrieu, secretaria de la Confederación de Fuerza Obrera, advirtió que los asalariados en Francia no trabajan 35 horas, sino muchas más. Por ejemplo, los empleos de tiempo completo son de 41 horas semanales superando la media presente de los demás países europeos.
Por ahora, lo único tangible es que la mayoría de los empleados trabajan muchas más horas que las que dicta la ley pero no reciben un aumento salarial hace más de dos años, por lo que no tienen otra opción que trabajar cada vez más horas extras sin percibir beneficios.
 

 


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