La creatividad como factor de competitividad

Es la hora de acabar con el manido tópico de “aquí las cosas siempre se han hecho así”. Si no quieres quedarte atrás con respecto a tus competidores y lograr nuevas oportunidades de negocios, debes conseguir que tu empresa sea más creativa, no sólo a la hora de lanzar un producto, sino también en el día a día. ¿No sabes como lograrlo? Hay profesionales que te pueden ayudar a conseguirlo.
Si eres de los que piensan que la creatividad es un concepto que hay que dejárselo a los publicistas y que sólo puede aplicarse a tu empresa en el ámbito del marketing, en el momento en el que vas a lanzar un nuevo producto o quieres comunicar algo a tus clientes, no sólo estás muy equivocado, sino que además estás desperdiciando la oportunidad de encontrar nuevas oportunidades de negocio y de lograr que tanto tus trabajadores como tus clientes se sientan más satisfechos con tu compañía.

Mucho más

La creatividad, aplicada al ámbito empresarial, es mucho más que un atractivo diseño o el desarrollo de un producto novedoso. “Debe ser entendida como un modo original de solucionar los problemas cotidianos, sean cuales sean. La creatividad puede ser una herramienta utilísima en la gestión empresarial”, establece Luis Gutierrez de Cabiedes, profesor de creatividad de la Universidad CEU San Pablo, de Madrid.
Una firma que se empeña en administrarse siempre de la misma manera, “porque las cosas siempre se han hecho así”, es mucho más vulnerable ante los competidores y ante los cambios que pueda experimentar el mercado. “Por el contrario, una empresa creativa es una empresa abierta al cambio, que se adapta a las fluctuaciones y eso le permitirá tanto lanzar productos innovadores como tener procesos de producción y comercialización óptimos, al mismo tiempo que una estructura flexible e innovadora, lo que le llevará a que el consumidor diferencie sus productos y los prefiera a otros”, establece Jorge Gálvez, experto en creatividad empresarial y profesor del Instituto Tecnológico de Ciudad Madero, en México.

Abre tu mente

Pero, ¿cómo puedes hacer tu empresa más creativa? Ambos expertos están de acuerdo en que no hay unas pautas específicas que se puedan seguir a modo de receta, sino que es una cuestión de disposición mental. “Lo fundamental es que esa predisposición empiece en las altas esferas. La responsabilidad no puede recaer sobre un empleado, sino que debe partir desde la Dirección General. Los líderes deben estar dispuestos a ser creativos, y así lograrán inculcar esos valores al resto de trabajadores” puntualiza Gutierrez de Cabiedes.
Sin embargo, existen centros a los que puedes acudir si quieres que te ayuden a “cambiar el chip”, de hecho son muchas las Escuelas de Negocios que organizan cursos de creatividad empresarial y también han surgido en los últimos años numerosas consultoras de RRHH que dedican especial atención a la innovación aplicada a todos los ámbitos de la empresa.
Curioso resulta el caso de Lateral , quizá la única empresa que se dedica únicamente y en exclusiva  a formar a los dirigentes de empresa para que tengan mejores ideas. “La empresa creativa es aquella que sabe estar un paso por delante de sus competidores. Nosotros enseñamos a sus directivos no sólo a darse cuenta de lo que pasa en su entorno, sino que les orientamos para que sean capaces de analizarlo y puedan pensar fuera de los esquemas usuales”, señala Michelle Airoldi, director de la Compañía, que se acaba de establecer en Barcelona tras funcionar con éxito en distintos países como Francia, Italia o Alemania.

Rompe esquemas

Airoldi defiende la necesidad de la creatividad en el mundo empresarial debido, sobre todo, a la realidad a la que se enfrentan cada día las Compañías. “Vivimos un momento de cambio muy acelerado, en el que competir en base a conceptos como los de calidad o coste ya no funciona. Hay que ofrecer un valor añadido, hay que pensar en nuevos conceptos, llegar a las necesidades de los usuarios antes de que se produzcan o los descubran los competidores”, establece.
En este sentido, Airoldi señala que es necesario saber romper con los esquemas para ofrecer nuevos productos e incluso crear nuevos nichos de mercado. “Pero la creatividad va más allá, y se debe aplicar a las reuniones cotidianas, a la manera en que se gestionan los recursos humanos o se fomenta el trabajo en equipo de los empleados. Cada empresa merece un estudio personalizado”, asegura el director de Lateral.
Son las pequeñas y medianas empresas, así como las Compañías de reciente creación, las que pueden beneficiarse en mayor medida del uso de la innovación en su tarea cotidiana. “En el mismo momento de crearlas es necesario también recurrir a la creatividad, lo que permitirá a los emprendedores ver con mayor claridad la viabilidad de su proyecto en el mercado, como abordarlo corriendo el menor riesgo o cuál es la mejor forma de desarrollar un plan de marketing”, asegura Aristides Senra, del departamento de Creación de Empresas de la Universidad Politécnica de Madrid.

RECETAS PARA INNOVAR

Innovar no es una tarea fácil ni se pueden dar decálogos válidos para todas las Compañías. “Lo primero es tener la predisposición para abrir la mente incluso en las tareas cotidianas”, señala Michele Airoldi. Para ello se pueden dar algunos consejos:

CRÉETELO. Confía en tus posibilidades y repite aquello de “yo soy creativo”. En muchos casos, el bloqueo mental y falta de ideas viene motivado por la escasa confianza en uno mismo.

NO JUZGUES LAS IDEAS QUE TE LLEGAN A PRIORI. Déjalas madurar. Cuando alguien propone algo nuevo, esfuérzate por buscarle cinco puntos positivos antes de encontrarle los negativos. Esto te permitirá considerar ideas nuevas que pueden ser mucho más buenas de lo que penabas en un equipo.

COMENTA ESAS IDEAS NOVEDOSAS CON OTRAS PERSONAS con las que normalmente no lo harías, ya sean de otros departamentos o ajenas a la empresa. Te ayudará a abrir los ojos, quizá estás ante una idea realmente brillante y no sólo no te habías dado cuenta, sino que pensabas desecharla.

 A TENER EN CUENTA

: Recomendaciones para cultivar la creatividad
: Reserva tiempo para leer y pensar sobre dos temas que sean objeto de tu interés
: Colecciona y archiva recortes, notas e ideas que te parezcan interesantes
: Busca todas las fuentes de información que te sean posibles
: Busca los factores clave de un problema y procura aislarlos
: Cuestiona todas las suposiciones planteadas respecto al problema que se te plantee
: Suspende tu pensamiento crítico. No te apresures a descartar ideas poco ortodoxas
: Pregúntate una y otra vez cuales son los límites verdaderos del problema
: Halla las variables del problema mediante análisis
: No permitas que los fracasos iniciales te desanimen
: Cuidado con aferrarte demasiado pronto a una idea o estrategia
: Si no avanzas, deja momentáneamente el problema
: Reflexiona y analiza toda crítica, tanto la proveniente de especialistas como de desconocedores del tema.

(Fuente: distintiva.com)

La creatividad como un medio para un fin

Trabajar de una manera más creativa en todos los ámbitos de la empresa sitúa a la misma un paso más allá de sus competidores. “Pero hay que aclarar que la creatividad es un medio no un fin. Queremos ser una empresa creativa para lanzar productos innovadores al mercado, porque queremos mayores márgenes de rentabilidad o una mejor posición dentro del sector … pero la creatividad por sí sola no es una panacea universal en el mundo de los negocios”, señala el profesor Jorge Gálvez. Sin embargo, si se entiende como una nueva manera de trabajar más abierta ante posibles cambios o problemas, sí que se lograrán procesos de producción más eficaces o más baratos. “En este sentido estamos ante un campo muy abierto. Cada empresa podrá sacarle beneficio de una manera distinta, pero de lo que no cabe duda es de sus múltiples cualidades.
Aunque sólo llegara a servir para hacer más amena la jornada laboral, pero la realidad nos demuestra que ése no es el caso. La creatividad, aplicada a la empresa, reporta muchísimos más beneficios”, puntualiza Michele Airoldi.


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