Jóvenes mexicanos: pobres y sin empleo


Por ser en extremo pobres, estar desempleados o mal pagados, los jóvenes mexicanos caen en una espiral que los saca de la escuela, los excluye de la seguridad social y empuja a 17 de cada cien a emigrar a Estados Unidos.

Pero detrás de la frontera este panorama no cambia. El mundo tampoco tiene empleo para los que hoy forman el sector más numeroso de la historia humana.

Ese es el peor problema que enfrentan los menores de 25 años en el Día Internacional de la Población que está dedicado a enfatizar los problemas de la juventud, sector de casi la mitad de la población mundial.

El diagnóstico mexicano es del Consejo Na-cional de Población, que junto con funcionarios de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), alertó ayer también del segundo problema que tienen los adolescentes: están informados de los métodos anticonceptivos, pero no los utilizan por círculo vicioso cultural que no han roto, aunque enfrentan como principales consecuencias los embarazos no deseados y las enfermedades de transmisión sexual.



Sin dinero y sin escuela

Todo comienza y termina con la pobreza: México tiene 34 millones de jóvenes y 15 de cada cien viven con carencias económicas que los mueven a buscar trabajo cuando cumplen los 16 años.

De ahí se desencadenan los fenómenos de deserción escolar y de falta de preparación para el trabajo remunerado.
Como no encuentran empleo o por herencia de inmigración, 17 de cada cien mexicanos se van a Estados Unidos con esperanza de colocación.

Pero la realidad los recibe con salarios 30% menores que los que perciben sus similares mayores de 25 años, que de por sí, por su condición de advenedizos, perciben sueldos más bajos que los ciudadanos y los nacidos en aquel país.
A nivel mundial el panorama no es más alentador. En la lista de las desventajas de adolescentes y jóvenes se encuentra la explotación laboral y en el fenómeno social de empobrecimiento que inicia cuando los desempleados o mal pagados, además, se convirtieron en padres prematuros.

Ese es el informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que ayer, en voz de Arie Hoekman, alertó sobre la urgencia de que las políticas públicas en México y el mundo consideren que los jóvenes son un grupo que tiene necesidades particulares.

El representante del Fondo de Población de la Organización de las Naciones Unidas, además, subrayó que en México los jóvenes son un sector tan heterogéneo que deben fraccionarse incluso las campañas informativas, con el fin de que impacten realmente a sus destinatarios.

Estas diferencias son más obvias entre ricos y pobres, explicó Octavio Mojarro Dá-vila, secretario general del Consejo Nacional de Población, al informar que 36% de desfavorecidos menores de 24 años truncan la escuela; en cambio, los no pobres continúan su preparación académica en 56 de cada cien casos.



Padres prematuros

Según Laura Villa Torres, representante del grupo de jóvenes de la ONU en asuntos de población, los adolescentes mexicanos cuentan con la suficiente información para prevenir embarazos y enfermedades de transmisión sexual, pero 48.7% asegura que sostiene relaciones sexuales sin usar anticonceptivos, por falta de actitud.

El embarazo adolescente estira la espiral de pobreza, aseguró.

Necios informados

La ONU advierte que a los chicos les falta actitud y cambio de prácticas, pues cuentan con suficiente información para prevenir embarazos y enfermedades de transmisión sexual pero se oponen a utilizar los métodos.


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