¿Google en Chile?

Hace ya varios meses que foros y blogs criollos rumorean respecto de la llegada a Chile de Google. Incluso se hacen llamados para alistar currículos y postular apenas se instalen las oficinas. Por ahora, lo único concreto es la silenciosa labor de un consultor chileno, quien está haciendo de ojos y oídos para los negocios del sitio de búsquedas en nuestro suelo.

Hace poco más de seis meses, navegando en la red, James Ballantine llegó a las páginas de empleo de Google Inc. Se preguntó si a este gigante de Internet le interesaría hacer negocios con alguien de Latinoamérica y les escribió un correo electrónico. Ahora es el encargado de estudiar el mercado nacional para Google.

La empresa sólo tiene filiales en México y Brasil. En el resto de los países busca gente para que realice el desarrollo de mercado y vea cuáles son las oportunidades de negocio y dé pistas respecto de las áreas que se pueden desarrollar. “De alguna manera, soy un poco los oídos y ojos de Google en Chile, pero -aclara rápidamente- no soy parte de la empresa, sólo trabajo para ellos como un externo”, dice Ballantine.

También ha sido testigo de los rumores que se vierten en Internet, pero señala que no sabe nada al respecto ni tampoco tiene las atribuciones para hacerlo. “Yo no hablo por Google, si piensa instalarse en Chile o no, lo que yo diga no representa nada. Si lo supiera no podría decirlo tampoco, pero no veo por qué Chile no pueda ser un atractivo interesante para ellos. Mi pega es precisamente mostrarles las posibilidades para hacer negocios acá”, señaló a La Nación este profesional con más de 25 años de experiencia en tecnología de la información (TI).

Buena recepción
Google Inc. no es la primera multinacional que mira hacia a Chile para hacer sus negocios.

Hasta el momento las oficinas más cercanas están en Brasil, pero a juicio de Ballantine, manejar la estrategia regional desde ahí no es una buena idea.

Respecto de Chile, el consultor externo de Google dice que sus interlocutores están bien entusiasmados. “Mi trabajo es señalarles que las oportunidades en Chile son buenas y en ese camino con otros externos que están haciendo lo mismo en países de Asia, Europa y el resto de América Latina”.

El principal problema del mercado chileno es que en términos absolutos es un mercado chico. “Yo les digo a Google, Chile tiene la tasa de penetración de Internet más alta de Latinoamérica, pero ¿cuánto es eso? Cinco millones. Ah, la mitad de Sao Paulo, me dicen”, explica Ballantine.

La buena recepción ha hecho que varias iniciativas y programas entre Google y distintas organizaciones nacionales estén a punto de concretarse, pero mientras no haya nada ya funcionando no se puede adelantar nada más. Además, explicó Ballantine, Google es una empresa que se caracteriza por hacer las cosas en silencio sin grandes comunicados de prensa ni lanzamientos.

Visita en julio
Lo único cierto y confirmado hasta el momento, es que a mediados de julio vendrá a Chile un representante de Google -filial México- a nuestro país. Su objetivo: participar en el seminario que organiza la Asociación de Medios de Internet (AMI) para introducir y “evangelizar” al mercado en cuanto a la posibilidades que tiene la publicidad on line.
A juicio de Ballantine, en este aspecto el mercado nacional está menos maduro y desarrollado que en Europa o Estados Unidos.

“Actualmente la publicidad que se hace Internet es similar a la que se hace para medios escrito y se vende según impresión. El modelo de Google es distinto se hace mediante subastas y se paga por clic”, explicó el consultor.
Los adwards, por ejemplo, son un sistema que utilizan los avisadores de Google para que cuando el usuario realiza una búsqueda por un término, aparezcan en el costado derecho los avisos que tengan que ver con el concepto que se quiere encontrar.

“Antes de decidir qué palabras clave se deben poner, es importante definir qué se quiere hacer con el aviso, que la gente vaya al sitio, compre, cotice, registrar nuevos usuarios o hacer un descuento”, indicó Ballantine.

Los avisadores, también tienen que considerar que hoy las personas pasan gran parte de su tiempo navegando en Internet, a veces incluso, más que el que dedican a ver televisión o ver la prensa escrita. Ante esta premisa -reflexiona Ballantine- es importante que dejen parte de su inversión para la publicidad on line.


 

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