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07 de Septiembre 2006
Volkswagen enterrará un símbolo: la semana laboral
de cuatro días
FRANKFURT.- Duras negociaciones se avecinan en el
número uno del sector automotor europeo, el grupo
alemán Volkswagen (VW), cuya dirección se apresta a
enterrar una importante conquista social: la semana
laboral de cuatro días, ante la caída de la
rentabilidad de la compañía.
La dirección de la empresa y los representantes de
los trabajadores se reunirán este viernes para
mantener las primeras discusiones, con una agenda de
medidas drásticas para reducir costes.
Volkswagen anunció ya la magnitud del saneamiento.
En seis plantas principales del oeste de Alemania se
retornará a la semana laboral de 35 horas, en lugar
del promedio actual de 28,8 horas semanales, sin
compensación financiera.
La semana de cuatro días, eje de la organización
laboral, está en el banquillo de los acusados.
El presidente de Volkswagen, Bernd Pischetsrieder,
se propone alcanzar un acuerdo al respecto antes de
noviembre. El objetivo es considerado poco realista
por la mayoría de los analistas, por lo que las
dicusiones se
presentan difíciles.
Las últimas negociaciones salariales con el
sindicato del sector, IG Metall, hace dos años,
fracasaron y desembocaron en una huelga.
"No aceptaremos el principio de un aumento de la
semana laboral sin contrapartida", advirtió el
miércoles el principal negociador de IG Metall,
Hartmut Meine.
El sindicato exige garantías de empleo, una
participación de los trabajadores en los beneficios
y un compromiso formal sobre la producción en
Alemania de nuevos modelos, especialmente el sucesor
del Golf V.
Volkswagen invoca por su parte problemas de
competitividad y un coste laboral demasiado elevado
en Alemania. En promedio, los trabajadores de VW
perciben salarios 20% superiores a los de la
competencia, con Peugeot-Citroen a la cabeza.
Los resultados del fabricante han mejorado estos
últimos meses gracias a las supresiones de empleo,
pero el camino que resta por andar es largo. Antes
de tres años serán suprimidos cerca de 20.000
puestos de trabajo en Alemania en la marca principal
de la compañía, Volkswagen, es decir uno de cada
cinco empleos.
La supresión de la semana de cuatro días en VW se
convirtió en un símbolo en Alemania. Forzando a los
asalariados a trabajar más, la dirección reafirma su
determinación a mostrar que el fabricante que fuera
considerado durante largo tiempo como el escaparate
social del capitalismo alemán cambió de era para
adaptarse a las leyes del mercado.
El grupo había adoptado en 1994 el principio de la
semana laboral de cuatro días efectivos para salvar
30.000 empleos, con el apoyo del entonces jefe de
gobierno de Baja Sajonia, Gerhard Schroeder.
La medida fue acogida como una innovación mayor, en
una época en la que en casi toda Europa los
sindicatos y los partidos de izquierda reflexionaban
sobre una política de relanzamiento del empleo a
través de una reducción de la jornada laboral.
Según los analistas, el aumento de la jornada
laboral tendrá un impacto limitado sobre la
situación financiera de VW. "Es insuficiente.
Volkswagen no sólo tiene problemas de costos
laborales, es el conjunto de la cadena de producción
la que es demasiado cara", estimó Rolf Woller,
analista de HVB.
El Mercurio (Chile)
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