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Visión,
misión,
valores y
compromiso con
la
organización
por
María Asunción
Anca García
marianca@cantv.net
Licenciada en
Artes. Mención
Cinematografía.
Especialista
en Dinámica de
Grupos.
Magíster en
Ciencias de la
Educación,
Mención
Investigación-Docencia.
Profesora
universitaria
en Universidad
Alejandro de
Humboldt
(Venezuela)
Carrera de
Publicidad. y
Universidad
Nacional
Experimental
Simón
Rodríguez
Venezuela)
Especialización:
Gerencia
Cultural
Maestría:
Ciencias de la
Administración.
Consultora en
Desarrollo
Organizacional.
En las organizaciones de
hoy se hace imperativo un
nuevo sistema de
aprendizaje para
dirigir y potenciar el
desarrollo de competencias
de las personas, de modo
tal que, la inteligencia
corporativa depende en
gran medida de las
políticas de gestión
humana que se ejercen en
cada organización.
La eficiencia es el
fundamento indispensable
con que todo individuo en
la organización desarrolla
su potencial humano para
destacarse a través del
trabajo equipo coordinado,
como respuesta a las
necesidades de sus
clientes y entorno.
La gestión estratégica,
pretende integrar a las
personas en el sistema
organizacional para
vincularse directamente a
la estrategia empresarial,
su visión, misión y
valores, con el objetivo
de movilizar
creativamente, las
capacidades y talento de
los individuos y equipos,
hacia el logro de
objetivos de desarrollo
corporativo y social.
Los nuevos aprendizajes
requieren para el
desarrollo de
organizaciones más
eficientes, de la
construcción de nuevas
visiones, en las que
se impone la dinámica del
cambio, hacia dimensiones
más participativas,
conscientes y
potenciadoras de la imagen
positiva de su destino. De
esta manera la persona que
cambie su autoimagen
transformará también su
personalidad y conducta, a
través de la práctica
del dominio personal,
que implica un proceso de
mejoramiento humano
constante y el
afianzamiento de una
personalidad exitosa,
responsable de sus
acciones morales y con una
orientación ética que le
permite ser proactivo y no
reactivo, ante las
distintas situaciones, de
manera consecuente con los
valores y principios de
respeto por la convivencia
y los derechos de los
demás y propios.
En la dinámica
organizacional la
responsabilidad social
compartida de los
miembros, se encuentra
directamente vinculada con
los indicadores de impacto
frente al cliente. Las
características positivas
del talento humano,
definen el perfil de
servicio de una empresa,
esto es su imagen, su
posición de liderazgo y su
capacidad para competir
frente a un entorno
siempre cambiante.
Vemos así que, somos el
resultado de nuestros
sentimientos.... Por lo
tanto, los valores se
expresan en la imagen que
proyectamos siendo el
resultado de la calidad de
nuestros sentimientos.
Niveles bajos de
comunicación entre los
equipos que laboran en una
organización, generan
climas laborales
desmotivantes y
conflictivos, igualmente,
el mal manejo de las
informaciones repercute en
el deterioro de la
productividad y calidad de
los procesos.
Nuestra capacidad para
comunicarnos
eficientemente facilitará
los procesos de motivación
y productividad de la
empresa, fortaleciendo
nuestro compromiso y
sentido de pertenencia con
la institución.
Resulta fundamental, en
este momento de cambios
organizacionales,
sociales, tecnológicos,
políticos y económicos
acelerados, establecer un
código de ética que
guíe nuestra cultura
corporativa de servicio,
la cual indudablemente
depende de la comprensión
y capacidad de las
personas y organizaciones
para la construcción de
nuevos valores y procesos
de aprendizaje.
Se entiende por Visión,
la idealización del futuro
de la empresa. Cuando hay
claridad conceptual acerca
de lo que se quiere
construir a futuro, se
puede enfocar la capacidad
de dirección y ejecución
hacia su logro de manera
constante. Los aspectos
estratégicos para alcanzar
la visión se deben
concentrar en tres líneas
fundamentales de acción:
capacitación,
reingeniería de procesos
y certificación de
calidad.
Cuando hay Visión
Compartida en una
empresa, existe un fuerte
sentimiento de
identificación y
compromiso en el corazón
de la gente, de manera que
el camino hacia el futuro
lo realizan todos,
aportando y desarrollando
potencial. Es un camino
que se origina en el
interior de las personas,
a través de la
construcción de una
Visión Personal, según
la cual, no basta con
aumentar las aptitudes de
las personas, sino que
también es necesario
mejorarlas, lo cual
implica capacidad y
voluntad para comprender y
trabajar con las fuerzas
que nos rodean, con
espontaneidad y alegría.
La práctica del Dominio
Personal, según Peter
Senge (1990) supone
aprender a mantener una
visión personal clara de
la realidad que nos
circunda. El
convencimiento y
compromiso con una visión
de futuro puede lograr
acciones claras, pacientes
y persistentes, en los
procesos de cambio
personal para alcanzar los
resultados esperados.
En una organización no es
suficiente que el director
general tenga una buena
idea del futuro y la
determinación de verlo
realizado, sino que es
necesario que, la
manifestación de esa idea
en acción sea un objetivo
de todos.
Habrá que pensar en algún
modelo que sea capaz de
expresarlo y otorgarle
significado.
El enunciado que sintetiza
los principales propósitos
estratégicos, así como los
valores esenciales que
deberían ser conocidos,
comprendidos y compartidos
por todos los individuos
que conforman una
organización, es lo que se
denomina Misión.
El objetivo de la
Misión es orientar y
optimizar la capacidad de
respuesta de la
organización ante las
oportunidades del entorno,
por lo que se la define
considerando cuatro
aspectos: estrategia,
propósito, valores,
políticas y normas.
Los propósitos y
valores de la
organización tienen como
finalidad generar un
compromiso compartido
dentro de la cultura
organizacional. Por otra
parte, las políticas y
normas sirven para
definir los conceptos de
productividad, eficiencia,
calidad y rentabilidad,
entre otros, los cuales
configuran, conjuntamente
con el liderazgo y
posicionamiento, los
factores clave del éxito
que determina el
cumplimiento de la imagen
objetivo.
Se entiende por Imagen
Objetivo la
determinación de estados
positivos y deseados que
la organización en sus
planes, aspira alcanzar a
partir de una situación
negativa o problemática
específica. En tal
sentido, tiene que ser
compatible con el
escenario más probable, o
aspirar a lo más deseable,
al mismo tiempo ser
congruente con la Visión y
Misión del ente que
planifica.
La gestión de la imagen y
la reputación de una
organización se realiza a
través de la
comunicación estratégica.
El nuevo paradigma de
la comunicación implica
asumir diferentes formas,
a las tradicionales de la
administración, para
comunicarse con los
actores internos y
externos.
La comunicación se
constituye asì en el
eje estratégico de las
organizaciones, ya que
no existe transacción sin
comunicación. Gerenciar la
reputación de una
organización implica tanto
la coordinación del
capital físico como del
capital social y
emocional, para lo cual
todos los miembros de la
organización son
responsables a través del
manejo eficiente de sus
comunicaciones internas y
externas, formales e
informales. Las
estrategias de
comunicación están
directamente ligadas al
plan de negocio de la
organización.
Toda organización debe
llevar a cabo una política
proactiva de comunicación,
porque es a partir de eso
que se construye el
prestigio o reputación de
una marca, empresa,
producto, servicio,
negocio o persona.
La buena o mala imagen que
el público o cliente tenga
de una organización
depende en gran medida a
la correcta difusión que
se haga de ella a través
de los medios de
comunicación y de la
imagen que sus
clientes internos y
externos transmitan. Un
comentario positivo de un
medio de comunicación, o
de un cliente satisfecho,
goza de más credibilidad
que un aviso publicitario.
La imagen corporativa
es la totalidad de
ideas o situaciones sobre
la reputación de una
empresa. Constituye un
fenómeno de opinión
pública, producto de la
apreciación que la gente
tiene acerca de una
organización y de la
información que fue
acumulando a través del
tiempo. Es por tanto, el
resultado de todas
aquellas experiencias,
impresiones, creencias y
sentimientos que poseen
las personas sobre una
empresa u organización.
En un mercado tan
competitivo y cambiante,
la imagen corporativa es
un elemento definitivo de
diferenciación y
posicionamiento. Así como
las empresas deben
adecuarse a los cambios
con una velocidad y
profundidad, jamás vista,
de igual manera deberá
adecuar su imagen, para
transmitir dichos cambios.
Sin embargo, no habrá que
confundir imagen
corporativa con
identidad corporativa
ya que, ésta última está
conformada por aquellos
rasgos invariantes de la
cultura organizacional
que a través de su
historia, filosofía,
propósitos y resultados se
han vuelto significativos
para su gente. Surge así
del diagnóstico de los
atributos esenciales de la
organización, de sus
valores y supuestos entre
"lo que es" y "lo que se
propone ser". Una
eficiente gestión de la
identidad de una
organización supone el
establecimiento de normas
de conducta y actuación
para todos y cada uno de
sus miembros. Se expresa
también a través de una
ética común, un estilo
de comunicación con sus
clientes, así como también
de un mismo sentimiento
sobre la historia y
tradiciones de la empresa,
que se traduce en un
compromiso y una visión
compartida en torno a la
calidad del
producto/servicio y lo que
cada quien aporta en su
sentido de totalidad. Si
esto se asimila de manera
consciente, podemos hablar
de cultura
organizacional como un
conjunto de valores
intrínsecos que ayudan a
las personas a identificar
cuales acciones son
aceptables y cuáles otras
no.
El proceso de formulación
de una estrategia
implica, por una parte la
exploración ambiental,
identificando las
situaciones y tendencias
complejas que se deben
afrontar, la
exploración organizacional,
en tanto que estado
presente de la empresa y,
la exploración de las
oportunidades,
investigación y eximen
creativo de las
posibilidades que hay que
considerar al ubicar el
éxito de una organización
dentro de un contexto
específico. De acuerdo a
estas premisas , la
construcción del modelo
estratégico del éxito,
pasa a ser la base para el
desarrollo de la
organización.
Se consideran
oportunidades, las
situaciones o
circunstancias del
mercado, entorno
sectorial, macroeconómico
u otro, que puedan
favorecer de manera
significativa el
desarrollo de la
organización. Son
amenazas aquellas
situaciones que afectan
negativamente el
desarrollo de la
organización.
Cómo
aprenden o no aprenden las
organizaciones (Karl
Albrecht, 1996) :
|
Una
organización que no
puede resolver
problemas, solucionar
desajustes y afrontar
amenazas, no puede
explorar sus .... |
OPORTUNIDADES |
|
Los
desajustes no
resueltos impiden que
la organizaciones
afronten las .... |
AMENAZAS |
Los
problemas no resueltos
significan que los
líderes deben abordar
... |
DESAJUSTES |
|
Entonces ellos y sus
equipos deben
resolver... |
PROBLEMAS |
|
... si
los trabajadores no
pueden realizar sus
... |
TAREAS |
"El
pensamiento sistémico
es una disciplina para ver
totalidades. Es un marco
para ver interrelaciones
en vez de cosas, para ver
patrones de cambio en vez
de "instantáneas"
estáticas" ( Peter
Senge, 1990 ).
El cambio de enfoque al
que nos invita el
pensamiento sistémico,
implica salir del supuesto
según el cual las personas
son seres que se limitan a
reaccionar con impotencia
para asumirlas como
partícipes activos en la
modelación de la realidad.
"En vez de reaccionar
ante el presente se crea
el futuro". En las
organizaciones, el
pronóstico, la
planificación a secas y
los métodos analíticos
convencionales, no están
equipados suficientemente
para afrontar la
complejidad dinámica, de
modo tal que, para
comprender las situaciones
empresariales será
necesario observar la
complejidad dinámica y no
la complejidad en los
detalles.
La práctica del
pensamiento sistémico
comienza con la
comprensión de un concepto
simple denominado feed-back
o retroalimentación, que
muestra cómo los actos
pueden reforzarse o
contrarrestarse (
equilibrarse ) entre si.
Se trata de reconocer
tipos de estructuras
recurrentes. Patrones de
conducta. Sistemas de
creencias. Supuestos que
actúan en nuestras
motivaciones.
BIBLIOGRAFÍA:
Albrecht, Karl ( 1996): La
Misión de la empresa.
Paidós Empresa.
Brown, Marvin ( 1992): La
ètica en la empresa.
Estrategias para la toma
de decisiones. Edit. Paidos.
Senge, Peter ( 1990): La
quinta disciplina. El arte
y la práctica de la
organización abierta al
aprendizaje. Edic. Granica.
( 1994) La Quinta
Disciplina en la práctica.
Edic. Granica.
Siliceo, Alfonso y
González, José Luis:
Pasión por el futuro.
Nueva plantación
estratégica
fundada en valores. Edt.
McGraw Hill.
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