|
El S.I.D.A. en el lugar de
trabajo
por
Dr. Mario Frontiñán.
Especialista en Medicina
del Trabajo. Charla
celebrada durante 9º
Congreso de Salud, Higiene
y Seguridad. Buenos Aires.
centro Costa Salguero.
Abril de 2006.
Orígenes del SIDA
En Argentina se tomó
conocimiento del SIDA en
1985, y específicamente
gracias a la revista
Radiolandia 2000. Por
aquel entonces, se
publicaba la muerte del
icono masculino más
importante del momento,
Rock Hudson que era
homosexual y portador del
virus del SIDA. Con
posterioridad se toma aún
mayor conocimiento cuando
se conoce a través de los
medios la muerte de
personalidades como Michel
Foucault, Rudolf Nureyev,
Jorge Don, Freddie Mercury
y Liberace.
Para 1988, un grupo de
jóvenes homosexuales de
París son puestos bajo
observación al presentar
sarcoma de caposi, una
patología que no era
mortal hasta ese entonces
y que sólo se presentaba
en lactantes y personas
mayores de edad.
Cuando se comienza a
investigar la enfermedad,
se descubre que los
primeros casos de SIDA,
surgen a fines de los '70
en varios países del
centro de África (Nigeria,
Zaire y Etiopía). Algunas
tribus africanas, se
alimentaban de una especie
de monos pequeña propio de
su región (el
cercopitecus nictitans)
de pelaje grisáceo. Asimismo
algunos indígenas solían
practicar la zoofilia con
este espécimen. Estos
monos, al igual que los
chimpancés son portadores
del virus SIV o Virus de
Inmunodeficiencia del
Simio, que para ellos no
es mortal. En una
mutación, ese virus pasó
al ser humano,
extendiéndose rápidamente
entre la población
africana. Más adelante el
virus comienza a
proliferar en varias
partes del mundo.
Dado que esta afección es
una especie viral sin
identificación genética,
no le permite al sistema
inmunitario humano generar
defensas propias.
Grupos de riesgo
En un primer momento
se creyó que el SIDA era
una enfermedad propia de
homosexuales. La llamada
'peste rosa' está hoy
presente tanto entre
heterosexuales como en
homosexuales. Los
principales grupos de
riesgos son: drogadictos,
hemofílicos, y también hay
casos de infectados por
transfusiones de sangre,
transmisión madre-hijo y
un segmento de infectados
por causas desconocidas.
En 2004, en África entre
el 15% y el 39% de la
población adulta estaba
infectada con SIDA. En
2005 la cifra de enfermos
alcanzó el 50% de la
población adulta y no hay
perspectivas de que vaya a
bajar en los próximos
años.
Sobre la cura
Si bien la ciencia no ha
descubierto una cura
definitiva, es capaz de
disminuir la carga viral
del infectado hasta hacer
los síntomas de la
enfermedad indetectables,
aunque la persona sigue
siendo portadora. Hay una
etapa luego de la
infección hasta lo que se
llama el "período ventana"
donde el paciente es
portador pero la
enfermedad es imposible
detectar mediante
análisis. Una vez que se
detecta la enfermedad,
pueden pasar años hasta
que se hacen presentes los
primeros síntomas.
SIDA en empresas
En la actualidad, en la
República Argentina hay
una gran discriminación
por parte de las empresas
con respecto a los
sidóticos. tanto la
Constitución como la Ley
23798/90 aseguran: el
derecho a la vida de todas
las personas, el análisis
con consentimiento, la
privacidad del resultado
de las pruebas, la
conservación del empleo
sea cuales sean los
resultados y ayuda por
parte del Estado. Se
aconseja que las empresas
brinden capacitación
especial a su personal
sobre el SIDA.
Según
Frontiñán los casos de
SIDA son frecuentes en
ciertas industrias que
emplean a personas
provenientes de
localidades o sectores
sociales marginales. El
enfermo de SIDA tienen los
mismos derechos a trabajar
que cualquier persona y
que sólo
hay formas de contagio muy
específicas a tener en
cuenta. Es necesario que
las empresas capaciten a
su personal apropiadamente
sobre estos temas.
Formas de contagio
Las únicas formas de
contagio que se han
comprobado son mediante
relaciones sexuales,
intercambio sanguíneo,
transfusión de sangre
contaminada, lactancia
materna, y algunos casos
de transmisión madre-hijo
en el útero materno. Tomar
mate, la tos, utilizar los
mismos cubiertos,
sanitarios, o elementos de
cocina que un enfermo de
SIDA no conlleva ningún
tipo de riesgo para la
salud.
Una anécdota para
recordar
Al finalizar su exposición
el Dr. Frontiñán, contó
una anécdota cuando tuvo
que asesorar a Roberto
Matarazzo, al frente de
Molinos Río de la Plata.
La empresa alimenticia,
posee varias fábricas de
paquetes para sus
alimentos, una de ellas,
cercana a una villa de
emergencia de la Provincia
de Buenos Aires. Allí
trabajan pobladores de
esos lugares marginales.
Con el paso de los días,
Matarazzo notó que había
varios trabajadores muy
desmejorados, muy
deteriorados en su aspecto
físico, así que ordenó un
análisis de HIV,
presumiendo que podían
estar afectados por el
SIDA. Días más tarde se
supo que dos hombres
estaban infectados. Ambos
eran casados y con hijos.
Preguntando se enteraron
que al comenzar el día de
trabajo, compartían la
misma máquina de afeitar,
así que uno de ellos
enfermo, contagió al
compañero de trabajo sano.
Con el paso del tiempo uno
de ellos murió y al otro,
Matarazzo lo internó para
darle todas las atenciones
necesarias en una granja
especializada en la
localidad bonaerense de
San Andrés de Giles.
Luego de 8 meses, el
trabajador abandonó la
granja ya sin síntomas
(aunque portador) se
reincorporó a la empresa,
trabajando sin
inconvenientes hasta el
día de hoy.
|