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14 de Noviembre 2005
Seat reconoce el fracaso de su
nueva estrategia dentro del grupo Audi
Un estudio de mercado de Seat en España, Alemania,
Francia, Reino Unido e Italia concluye que la
empresa está perdiendo cuota a pasos agigantados: en
España, su principal mercado, el desplome es del
10%. Además, la compañía explica que su marca es
"poco conocida" y no goza de "buena imagen". Los
argumentos con los que Seat justifica el expediente
para despedir a 1.346 trabajadores son una confesión
de que su nueva estrategia está fracasando. Ello
redunda en una reducción de la producción. El último
eslabón de la cadena es ajustar la plantilla.
Seat no encuentra su
encaje comercial dentro del paraguas del grupo de
marcas Audi. En el extenso plan de viabilidad -casi
200 páginas- que acompaña el expediente, la empresa
asegura que las medidas de flexibilidad introducidas
hasta la fecha han resultado "insuficientes para
paliar la falta de rentabilidad de la compañía, con
motivo de la nueva estrategia adoptada".
La
apuesta por vehículos con un mayor valor añadido e
inspiración deportiva, iniciada en 2003 con el lanzamiento
del Altea -a los que se han ido sumando la tercera
generación del Toledo y el nuevo León-, ha ido acompañada
de pactos pioneros para acompasar los tiempos de
producción a las necesidades de la demanda: la bolsa de
horas.
Los
sindicatos, que en enero de 2007 se enfrentan a un proceso
electoral, se sienten contrariados con la respuesta de la
empresa, pese a que en el último convenio, sellado hace
apenas seis meses, aceptaron una cláusula de salvaguarda
que contempla la reducción de jornada y sueldo bajo dos
supuestos: que se llegue al tope en la cuenta de horas (30
días) y que la empresa tenga dos años de pérdidas
operativas. Justamente las dos razones que arguye Seat
para justificar el sobrante de personal.
¿Qué ha
ocurrido para que Seat haya pasado, en sólo medio año, de
asegurar la paz social durante los cinco próximos a tener
un excedente de plantilla? ¿Es acertada la estrategia
diseñada por Volkswagen y Audi para el fabricante español?
- Seat no
vende. A nivel global, las ventas de Seat han caído, en
menos de un lustro, un 25%. La empresa ha fracasado en su
intento de conquistar Europa, donde vende el 85% de los
coches. En el periodo 2001-2004 ha perdido el 5% de cuota,
al caer sus ventas el 7% en un mercado que ha bajado el
2%. En esta cuesta abajo, el fabricante español sólo se ha
visto superado por Peugeot y Opel.
En
España, su principal mercado, donde vende cuatro de cada
diez coches, Seat ha retrocedido, en el mismo periodo, un
5%, mientras que el sector ha crecido más del 6%. El
fabricante español reconoce haber perdido una cuota de
mercado superior al 10%, por encima de sus competidores
directos.
La
dirección de Seat admite sin tapujos: "Los niveles de
aceptación de los nuevos productos no han respondido a las
expectativas iniciales (...) con su consecuencia inmediata
respecto de los volúmenes de producción realizados, que se
ha situado muy por debajo de los niveles previstos".
Seat
finalizará este año con una producción de 390.000
unidades, 126.000 menos que hace cinco años.
- Marca
desconocida. Frente a los argumentos matemáticos de la
empresa de pérdida de productividad -lógica cuando se mide
exclusivamente en términos de unidades producidas por
empleado, puesto que la plantilla se ha mantenido
estable-, los sindicatos recuerdan que "algo habrá hecho
mal la empresa" para que los coches no se vendan. Seat lo
reconoce.
"Lamentablemente, la necesaria introducción en el mercado
de la nueva imagen de la marca Seat, centrada en producto
de valor añadido, está resultando más ralentizada de lo
previsto inicialmente", admite el fabricante. Un estudio
de mercado llevado a cabo en España, Alemania, Francia,
Reino Unido e Italia pone de manifiesto que la marca Seat
"no goza de un posicionamiento en el mercado europeo".
Esto es, "la marca Seat es poco conocida y no goza de una
buena imagen y conocimiento".
El
estudio muestra conclusiones tan contundentes, a la par
que alarmantes, como las siguientes: "El nivel de
atracción e imagen de marca de Seat en los países europeos
analizados es muy bajo en todos los casos". "La cuota de
mercado de Seat en el mercado europeo es muy escasa en
comparación con sus competidores, (...) principalmente por
la pérdida de mercado en España".
"La
situación descrita, que ya supone suficiente motivo de
preocupación, cobra especial relevancia considerando que
España sigue siendo el principal mercado de Seat y donde
siempre ha gozado de una importante cuota de mercado",
remacha. La "poca aceptación" que está teniendo la marca
en Europa está afectando a los márgenes de Seat, que
asegura reducir paulatinamente los precios, a la par que
se ha visto obligada a aumentar la inversión publicitaria.
El gasto ha pasado de 299 euros por unidad en 2000 a 512
euros en 2004.
-
Mantener el rumbo. La firma automovilística tiene
intención de mantener el rumbo iniciado en 2003 de vender
coches más caros, aunque tope, de momento, con el
mantenimiento de volúmenes de producción elevados. "Que la
nueva estrategia de Seat es adecuada lo demuestra el hecho
de que en el año 2004, si bien el volumen es inferior al
del año anterior, los ingresos de la compañía tienden por
primera vez en cuatro años al alza".
La prensa
alemana no lo tiene tan claro y, mientras en Audi sólo
trasciende oficialmente que la compañía está pensando "en
una nueva orientación de Seat", el prestigioso rotativo
Frankfurter Allgemeine Zeitung cree saber el nuevo
giro: apartar a Seat del concepto de marca deportiva y
enfocarla hacia los utilitarios pequeños y ahorrativos,
tomando como modelo el Mini en BMW.
El
profesor del IESE Pedro Nueno, autor del Libro Blanco
del automóvil en España, avala la estrategia de Seat,
al considerar que el futuro del sector en España se basa
en la fabricación de autos que dejen más márgenes para
competir con países con costes de producción más baratos.
El ingreso medio por cada coche de Seat ha aumentado un
24,3% desde 2000. Aun así, la facturación por vehículo
está entre las más bajas, matiza la empresa.
- Faltan
100.000 coches. Juan Llorens, conocedor de las entrañas de
Seat, al reflotar la empresa de su grave crisis de 1993
(que se saldó con 6.000 despidos), suscribe la tesis
anterior, pero lanza una advertencia clara: "Hay que
saturar la fábrica de Martorell", con capacidad para más
de medio millón de vehículos (frente a los 390.000 que
produce). El actual vicepresidente de Derbi pide
paciencia. "Piëch
[presidente del consejo de vigilancia de VW] tardó años en
posicionar a Audi arriba". Pero insiste en que Seat
"necesita que le asignen más producciones, audis no
estaría mal". "Quiero pensar que Volkswagen, cuando pueda,
seguirá apostando por Martorell, siempre que ésta sea
competitiva".
La
disyuntiva que plantea Llorens es saber si estamos ante un
problema temporal o de mayor calado. Seat amaga con dos
mensajes contradictorios. Por un lado, apoyó en factores
coyunturales -caída de la demanda- su propuesta inicial de
reducir un 10% la jornada y el sueldo, pero, por otro,
ahora se refiere al excedente de plantilla como una
"situación estructural", el lógico y último eslabón que
culmina el giro hacia la nueva Seat. Primero se
cambió el producto (sustitución de modelos), después se
optimizaron los procesos (de producción y logísticos) y
ahora se "ajustan las estructuras".
Seat asume, pues, que no regresará, al menos a medio
plazo, a producciones de 500.000 unidades. El plan de
viabilidad contempla alcanzar los 445.000 turismos en 20.
Europapress
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