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26 de Junio 2006
Condenado un empresario que empleó a un rumano que
murió de descarga eléctrica
Un Juzgado de
Motril ha condenado a un empresario a un año y ocho
meses de cárcel y al pago de una multa de 1.080
euros por emplear, sin las medidas laborales
exigidas, a un rumano que murió tras tocar un cable
de baja tensión cuando trabajaba en la parte
superior de un invernadero.
La sentencia considera al acusado, J.V.C., autor de
un delito de homicidio imprudente y de otro contra
los derechos de los trabajadores, y le condena
también a indemnizar a la madre de la víctima con
48.000 euros.
Los hechos se remontan al 28 de agosto de 2002,
cuando el rumano B.R.G. trabajaba en un invernadero
de Lújar ubicado en el paraje conocido como el
Barranco Los Claveles y propiedad del acusado, que
días antes lo había contratado para la limpieza y
acondicionamiento del recinto.
Cuando el hombre se encontraba trabajando en la
parte superior del invernadero, tocó un cable del
tendido eléctrico que atraviesa a esa altura la
construcción y recibió una fuerte descarga que le
electrocutó y causó su muerte horas después, pese a
las maniobras de reanimación a las que fue sometido
por personal sanitario.
Según la sentencia, al acusado conocía la ubicación
del cableado eléctrico y el riesgo que conllevaba,
si bien no facilitó al trabajador fallecido la
necesaria formación sobre el peligro de la actividad
que iba a acometer.
Además, en la contratación realizada no se adecuó la
capacitación profesional de la víctima a los
trabajos para los que fue empleado, ni se le
facilitaron las medidas personales "mínimas" de
seguridad que requiere este tipo de actividades con
cableado eléctrico, lo que constituye una infracción
en prevención de riesgos laborales.
La sentencia precisa no obstante que al accidente
contribuyó también, aunque en menor medida, la
altura inadecuada del cableado eléctrico, que no era
la reglamentaria.
Granada digital
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