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¿Qué hacer cuando te
toca un mal jefe? (II)
por Lic
Alejandro Delobelle.
Director General de
www.ezensitive.com.
Ha
sido durante 5 años
Gerente de Estrategia y
Desarrollo de Recursos
Humanos para AGA / Linde
Gas Therapeutics, con
responsabilidad directa
en Colombia, Venezuela,
Ecuador, Perú, Chile,
Uruguay y Argentina.
¿Escuchaste alguna vez
la expresión:
“my-way-or-the-highway?
En el idioma de
Cervantes es algo así
como: ‘si te gusta bien,
sino, allí tenés la
puerta, acá mando yo’.
Supongo que no lo has
dicho, pero alguna vez,
así o de otra manera, lo
habrás escuchado. ES
INJUSTO! pensás, pero la
necesidad conoce razones
que la resignación
desconoce. Aún, si
decidieras resignarte
por necesidad, tienes la
posibilidad de hacerlo
en forma que no te
genere un daño
colateral.
Por ejemplo, ‘cargas de
trabajo sistemáticamente
desiguales a una misma
jerarquía de empleados’,
puede ser una de esas
decisiones de tu jefe
que activan tus
impulsores de la bronca
e inician un proceso
interno de rotación
laboral. Veamos cómo
podrías manejar esta
situación para beneficio
personal.
Cómo interpretar la
situación sería parte de
la solución, sino fuera
porque la intención de
tu jefe no siempre
coincide con tu
percepción.
Sigamos con la nota que
comenzamos
en el artículo anterior.
Ya vimos dos perfiles
distintos de jefes,
ahora veamos algunos de
los comportamientos
típicos que más podrían
irritarte (nota: si tu
eres jefe, esto podría
servirte para reconocer
el daño potencial que
podrías estar causando,
consciente o
inconscientemente, por
no haber dedicado un
tiempo a actualizar las
job-descriptions
o por no haber reservado
10’ para entender por
qué alguien de tu equipo
considera injusta su
carga de trabajo.
Recuerda que esto tiene
un costo ocultos
enormes, que se traducen
en rotación, baja
performance, hostilidad
intra-equipo, ruptura en
la comunicación y
conflictos internos, los
cuales a su vez puedes
traducirlos fácilmente
en dinero).
§ ¿Hay
justicia en las
organizaciones?
El comportamiento de tu
jefe puede ser desde
ambiguo hasta lo que
quieras, pero en
realidad lo que más
puede jugarte en contra
es la reacción que tomes
al respecto. Te digo
algo sobre esto y vuelvo
a tu jefe: cuando uno
piensa si #es justo que
a fulano le den tan poco
trabajo y a mi no, o
viceversa, que le den
mucho trabajo a él y a
mi no, o que lo nombren
project leader a él y a
mi no... o que me
nombren responsable de
otro proyecto a mi y a
él no... la persecución
por la justicia laboral
comienza a volverse, sin
querer, en el foco de tu
esfuerzo, tus
comentarios y tu día a
día. Y ahora, de la
noche a la mañana, el
problema ya no es de tu
jefe, es tuyo. Te lo
compraste. Tu percepción
de la situación se
adueño de tu pensamiento
y así tu comportamiento
posterior y,
seguramente, los
resultados que
comenzarán a llegar à
ejemplo: si piensas que
estás siendo
injustamente tratado/a y
no estás siendo oído,
posiblemente quieras
tomar tus propias
acciones correctivas,
llegando tarde, yéndote
más temprano o tomándote
más minutos para el
almuerzo cuando el jefe
no te esté mirando. Esta
dinámica, lejos de ser
virtuosa, lleva
intrínsecamente las
semillas de muy pequeñas
y malas decisiones
tomadas diariamente, lo
que para mí te posiciona
en el umbral contrario
al del éxito.
§
Un
entorno laboral en
erupción: te pide que
entrenes a otros que,
debido a esto, estarán
logrando promociones que
se te niegan
automáticamente a ti.
Esto
se pone feo... ¿entrenar
a otros para que logren
el puesto o la posición
que yo quería? ¿Qué
clase de pedido es ese?
¿Cómo va a jugar así con
mi moral?’ Ok, yo se los
entreno, pero que se
prepare. Van a quedar
bien preparaditos...
je,je,je’
La sensación de sentirse
utilizado (por no decir
otra cosa) es algo que
apunta directo al
corazón de la víctima,
más aún cuando las
expectativas, los
mensajes y hasta la
evaluación de desempeño
hablaban de otra cosa.
Pero analicemos el
pedido una vez más: ‘te
pido que entrenes a tal
y tal, para tal cosa’.
Si toman la situación
literalmente, lo único
que recibieron es
información, ninguna
patada en ningún lado.
Tu pensamiento se
encargó de traducir eso
en lo que sería la peor
de tus novedades del
día. Por qué? Porqué
pedirte que entrenes a
otros...
a)
no es poca cosa;
b)
es una enorme
responsabilidad;
c)
siempre dio prestigio;
d)
te prepara para más,
El error de tu jefe pudo
haber sido el no ser
claro en tu proyecto de
carrera; pero el tuyo
que no sea el de no
valorar un movimiento
horizontal! Olvídate por
un momento de pensar que
el único avance en las
organizaciones es el
vertical (como sucedía
antes), ya que en
organizaciones
matriciales la
exposición horizontal
(misma responsabilidad,
distintas áreas),
diagonal (algo más de
responsabilidad y misma
área) también son muy
frecuentes.
Estas son varias
posibles alternativas o
sugerencias de acción
para cada una de las dos
actitudes mencionadas
anteriormente:
-
En el caso del jefe
‘poco amante de la
equidad’:
§ Buscá
respuestas (utilizando
preguntas que alienten a
la comprensión, no que
inciten al ataque) a las
siguientes preguntas:
¿será que me da más
trabajo porque sabe que
puedo? ¿Será porque me
está exponiendo a algo
de mayor
responsabilidad? ¿Será
porque soy el único que
puede hacerlo? O será
porque a alguien tenía
que hacerlo y quedé yo?
O será por alguna otra
razón que desconozco?
Eres realmente el único
al que le pasa esto del
‘extra workload’? Tu
tienes más tareas que
otro, ¿pero no habrá
alguien que tiene más
tareas que tú? No es una
satisfacción, pero al
menos tu jefe balancea
para todos lados. Te
sugeriría que no le
dediques mucho tiempo a
esto, pero si realmente
quieres armar tu ‘caso’,
investiga lo que hacen
otros, qué ha pasado con
quienes han trabajado
con este
§
jefe... puedes encontrar
alguna evidencia que
demuestre que la cosa es
contra ti? o se sabe que
lo hace siempre, con
todo el mundo? ¿Hay más
gente que se ha sentido
subestimada y
sobrecargada de trabajo?
§
Si al fin pudieras
concertar una reunión
con tu jefe, ¿tienes ya
una idea de lo que para
vos representaría una
carga de trabajo
equitativa, desafiante y
realizable? Nada peor
que tener la pelota de
nuestro lado y no saber
finalmente qué hacer con
ella.
§
Y en este caso, como
consejo final, te diría
que no juegues tu
trabajo por ‘carga de
trabajo’; a la larga, si
las cosas no te salieran
como quisieras, podrías
estar quejándote por
falta de trabajo. Tu
decides qué prefieres.
Piensa.
-
En el caso del jefe
que parece pedir
cosas que encajan en
tu ‘modelo’:
§ Todo
lo que te sirva para ser
más necesario
para tu empresa o, en su
defecto, más
empleable para el
mercado de trabajo,
comprálo. Suma
competencias, sumá
activos intangibles. Tu
fuiste el favorito, no
ellos. Y asegúrate de
hacer el mejor trabajo
que puedas, entrenando a
ese equipo.
§ Si
aún sientes que ese
puesto podría ser tuyo
(al fin y al cabo lo
estarás entrenando para
lo que se espera del
puesto), pregúntale
directamente a tu jefe
por qué no te consideró
para el mismo. Se
necesita algo que tu no
tienes o algo que aún te
falta desarrollar? Eres
bueno y tienes las
competencias necesarias
para entrenar a la gente
en ‘project management’
pero no estás preparado
para liderar un proyecto
en donde la presión, el
stress y el nivel de
reporte es continuo?
Puede ser! No todo el
mundo es bueno para
todo, por lo cual, toma
coraje y hazle a tu jefe
esa pregunta. Y no
esperes tres meses para
hacerla; te podrías
estar perdiendo alguna
nueva oportunidad de
promoción.
Conclusión
Si piensas que es
injusto que los demás no
te promocionen... pensá
que podés hacer para
promocionarte vos mismo!
Aprende las reglas del
juego e inicia tu propia
campaña de marketing
personal. Los jefes no
son lo que deberían ser
ni hacen lo que
quisiéramos que
hicieran; de hecho
posiblemente están
repitiendo los errores
que juraron no
cometerían cuando fueran
jefes. Pero son los
jefes, y hoy estás en
esta situación. Y por
alguna razón (que
trasciende tu esfera de
conocimiento) están
allí. Así que eres tú el
que debe decidir cada
paso y, sobretodo, cada
pensamiento asociado a
la información que
recibes de ellos.
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