|
09
de Diciembre 2005
El Banco Mundial
denunció desvíos en el Plan Jefes
Por
irregularidades y problemas en el Plan Jefes y Jefas
de Hogar, por lo que detuvo el otorgamiento de un
crédito por 350 millones de dólares.
El presidente del
Banco Mundial, Paul Wolfowitz, informó ayer que se
descubrieron irregularidades y roblemas en el Plan
Jefes y Jefas de Hogar, por lo que detuvo el
otorgamiento de un crédito por 350 millones de
dólares para el Gobierno Argentino, que contaba ya
con la aprobación técnica de la entidad.
Wolfowitz, uno de los neoconservadores de mayor
influencia en la presidencia de George W. Bush,
precisó que se trata de un crédito para la
conversión de ese programa en el Plan Familias y que
las autoridades argentinas habrían luego expresado
su voluntad de solucionar esos problemas. El crédito
“de transición” detenido por Wolfowitz debía girarse
al Fondo Participativo de Inversión Social, del
Ministerio de Desarrollo Social y Medio Ambiente,
que hasta la semana pasada conducía la hermana del
presidente, Alicia Kirchner, actual senadora
nacional.
“Cuando vemos que un proyecto tiene un problema,
nuestra política es asegurarnos que ese problema sea
arreglado antes de que sigamos prestando más”,
argumentó Wolfowitz durante una conferencia de
prensa en el National Press Club, de esta ciudad.
Respondió así a una consulta sobre el cobro
irregular del subsidio, de 150 pesos, por parte de
muchas personas que no son beneficiarias del plan,
una maniobra que respondería a redes clientelistas y
a punteros políticos, corrompiendo los ejes del
programa.
“La gente involucrada en estos proyectos o las
compañías envueltas en este comportamiento deben ser
sancionadas”, reclamó el presidente del Banco
Mundial.
“Esta no es la forma de hacer negocios, nunca más”,
dijo Wolfowitz ante decenas de periodistas. No
descalificó las preguntas sobre los desvíos en
planes sociales en la Argentina, pero lamentó que
"no se escuche hablar sobre los programas que sí
están funcionando", los que ejemplificó con un
proyecto en marcha para ayudar a los "intocables" en
la India.
Wolfowitz aludió entonces a las irregularidades
detectadas en el programa argentino y en otros
países. Sus críticas se combinaron así con el grupo
de 10 licitaciones de Vialidad Nacional que
funcionarios del Banco Mundial habían rechazado
meses atrás, pero que sólo trascendió a fines de
noviembre, cuando lo difundió el entonces ministro
de Economía Roberto Lavagna.
Esa vez, se sospechó que había una cartelización de
empresas constructoras. Pero el programa argentino
al que aludió Wolfowitz ayer fue, informaron luego
funcionarios del Banco Mundial a LA NACION, el
financiado por el crédito para "protección social"
-N° 55.483-, que el directorio debía autorizar en
julio último, lo que quedó descartado, y se esperaba
que al menos lo debatiera este mes, lo que también
se frustró.
"La negociación para autorizar el crédito terminó
hace varios meses y la gerencia del Banco recomendó
aprobarlo, al igual que toda la línea, pero él [por
Wolfowitz] ordenó pararlo y pidió más estudios",
relató a LA NACION un alto funcionario del
organismo, que pidió reserva de su nombre por la
sensibilidad del caso.
"Tolerancia cero"
El director alterno por la Argentina y otros cinco
países del Cono Sur, Alieto Guadagni, confirmó que
el crédito estaba trabado y que había pedido una
entrevista con la presidencia para requerir que
fuera autorizado, pero hasta ahora no obtuvo
respuesta.
"Quiero aclarar todas las dudas que él [por
Wolfowitz] pueda tener acerca de este programa, que
es sumamente eficaz", dijo a LA NACION.
Para el ex número dos del Pentágono, donde se erigió
en uno de los ideólogos de la guerra contra Irak, la
lucha contra la corrupción dentro del Banco Mundial
y el "desperdicio" de los créditos por autoridades
locales es una de sus "prioridades" desde que asumió
la presidencia, según destacó ayer.
"Las investigaciones internas en el Banco Mundial
ascendieron a 350 el año pasado, hemos habilitado
líneas [telefónicas] y correos electrónicos anónimos
para denuncias, desde dentro y fuera del Banco, y
hemos armado listas negras de las empresas acusadas
de sobornos", recordó.
Wolfowitz también detalló que dentro del Banco
existía un debate sobre qué hacer con los créditos
que se aplicaban en parte, pero que otro porcentaje
se sabía que desaparecía. El, relató, ordenó cambiar
de estrategia: "Tolerancia cero es la premisa
ahora", dijo.
Así, ante la pregunta sobre la Argentina, abundó:
"El dilema más difícil [para el Banco Mundial] tiene
lugar cuando uno tiene un proyecto que está haciendo
un buen trabajo, pero uno sabe que tiene un
problema. Bueno, eso es lo que pasa. Es como que el
80% [de la aplicación del crédito] está bien, pero
el otro 20% está mal", comentó.
"Creo que tenemos un dilema, pero no creo que
tengamos que aceptarlo. Y debemos apuntar a un nuevo
estándar [para autorizar los créditos], quizá no sea
posible de la noche a la mañana, pero la gente debe
entender que ésta no es la forma de hacer negocios
nunca más y debe ser comprendido", anunció.
Punteros y piqueteros
Según investigaciones judiciales y periodísticas
difundidas en los últimos meses, el 65% de los
beneficiarios de planes sociales serían afiliados
políticos o participan en protestas callejeras, lo
que se combina con el hecho de que entre 200.000 y
300.000 planes de empleo se entregan a punteros,
según difundieron personas cercanas a Cáritas en
junio último.
El crédito paralizado tenía por destino el
Ministerio de Desarrollo Social, donde el vínculo
oficial es el secretario de Políticas Sociales y
Desarrollo Humano, Daniel Arroyo, quien aparece como
"viceministro" en los registros oficiales del Banco
Mundial. En la entidad multilateral recordaron que
también la Secretaría de Empleo del Ministerio de
Trabajo, que conduce Adolfo Deibe, participa en la
aplicación del programa, que atiende a cerca de
1.450.000 personas en la actualidad y recibía fondos
del Banco Mundial desde que se autorizó a fines
enero de 2003 un crédito global por US$ 600
millones.
Pero, ahora, nuevos "consultores serán requeridos"
antes de destrabar el crédito 55.483, según los
registros oficiales consultados por LA NACION.
De todos modos, Wolfowitz pareció reconocer que las
autoridades argentinas muestran buena voluntad para
mejorar la aplicación del programa, aunque aludió a
"gobiernos" en general, sin especificar a cuáles se
refería.
Por Hugo Alconada Mon
Corresponsal en los EE.UU.
Preocupación
Federico Pinedo
(Pro-Capital)
"Es muy poco probable que el Banco Mundial, y en
particular Wolfowitz, considere transparente que
D´Elía maneje 70.000 planes a su criterio. El
Gobierno tendrá que elegir: o manda a D´Elía a hacer
piquetes o recibe financiación seria para políticas
sociales serias"
Eduardo Macaluse
(ARI-Buenos Aires)
"Mientras no haya políticas universales en la
distribución de fondos, las puertas de la
corrupción, que el dinero llegue a quienes lo
necesitan y no a los amigos de los punteros"
Alicia Tate
(UCR-Santa Fe)
"Es un hecho grave, sobre todo porque se trata de
fondos que iban a ser destinados a paliar la pobreza
y la desocupación del país. Si se tiene en cuenta
que la responsable del área era Alicia Kirchner, el
hecho adquiere mayor gravedad"
Alfredo Atanasof
(PJ-Buenos Aires)
"No tenemos constancia de irregularidades en este
desembolso en la gestión de Duhalde y, en todo caso,
quien estaba a cargo del aspecto operativo del
crédito era Oscar Tangelson, actual viceministro de
Economía"
Fuente: Corrientes
Noticias
|