Recientes elecciones presidenciales
han dado la victoria a las mujeres en países como
Alemania, Chile y Liberia, primer país africano que
tiene una representante del sexo femenino al frente del
Estado. Francia y Estados Unidos podrían seguir pronto
en esa lista.
PARIS Y OTRAS CAPITALES (AFP-NA, EFE, Reuters y Télam-SNI)
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De Ellen Johnson Sirleaf en Liberia a Michelle
Bachelet en Chile, pasando por Angela Merkel en
Alemania, cada vez más mujeres toman las riendas de sus
países, pero este fenómeno planetario no se traduce
forzosamente en progresos en cuanto a la paridad entre
sexos.
De Europa a Asia, pasando por América,
África y
Oceanía, las mujeres, sean de derecha o izquierda,
conquistan ahora por las urnas las más altas funciones,
menos de un siglo después de haber logrado el derecho a
votar.
Los Estados nórdicos fueron por mucho tiempo
precursores en cuanto a paridad y la británica Margaret
Thatcher, en el poder de 1979 a 1990, fue un caso
aislado entre los grandes países occidentales.
Ahora la ola femenina parecer alcanzarlos a éstos,
como lo evidencia el caso de Alemania, que designó el
año pasado, por primera vez en su historia, a una mujer
como canciller, Angela Merkel.
Africa no se queda atrás y la liberiana Ellen
Johnson Sirleaf, 67 años, se convirtió en enero en la
primera mujer jefe de Estado de ese continente.
En Francia, la ex ministra socialista Segolene
Royal figura desde hace semanas, en los sondeos, a la
cabeza de los potenciales candidatos de izquierda para
las elecciones presidenciales de 2007.
Sus ambiciones declaradas han sido recibidas con
comentarios "machistas" de algunos de sus colegas de
partido, desfasados con respecto a un 94% de franceses
que, según un reciente sondeo, consideran natural la
eventual llegada de una mujer a la presidencia.
Al otro lado del Atlántico, el acceso de una mujer
a la cabeza de la primera potencia mundial no es un tema
tabú y la senadora Hillary Clinton figura desde hace
años como una candidata demócrata plausible.
El nombre de la secretaria de Estado Condoleezza
Rice es también citado, cada vez más insistentemente,
por los republicanos, a pesar de que la interesada
afirma no tener ninguna ambición al respecto. Por ser
mujer y, además, negra, su elección podría ser una doble
primicia.
En un gesto cargado de intención, Condoleezza Rice
y Laura Bush, la primera dama de Estados Unidos,
viajaron en enero a Liberia para asistir a la
juramentación de Ellen Johnson Sirleaf.
No obstante, la presencia de una mujer a la cabeza
de un Estado no garantiza el fin de las desigualdades o
de la violación de los derechos de las mujeres.
India y Pakistán, por ejemplo, ya han tenido como
primer ministro a mujeres (Indira Gandhi y Benazir
Bhutto, primera mujer jefe de gobierno de un país
musulmán), pero la situación de éstas, que siguen siendo
víctimas de crímenes de honor, matrimonios forzados,
etcétera, no ha cambiado mucho.
En los países occidentales, el camino que lleva a
la paridad es aún largo.
Canadá, que sólo ha tenido una única y efímera
primera ministra (Kim Campbell, en 1993), tiene 20% de
diputadas en la Cámara de los Comunes. En Estados
Unidos, el Congreso cuenta con un 16% de mujeres.
Entre los 25 países de la Unión Europea, Francia
figura en pésima posición con 12,8% de diputadas, sólo
superando a Italia y Eslovenia, pero lejos detrás de
Suecia (45%), Bélgica (35,3%) o Alemania (31,6%).
En cuanto a los países árabes, siguen siendo los
malos alumnos en materia de derechos de la mujer,
incluso pese a que ha habido algunos avances, como en
Kuwait, que el año pasado reconoció a las mujeres el
derecho a votar y ser elegidas.
"Ningún país del mundo ha alcanzado una verdadera
igualdad entre los sexos", declaró Cherie Blair, la
esposa del primer ministro británico Tony Blair, durante
una visita a Arabia Saudita, país en el que la
segregación de sexos es norma y donde las mujeres aún no
tienen derecho a conducir un vehículo o a comer solas en
un restaurant.
El enfoque de la ONU. Por iniciativa de la ONU,
este año la fecha será dedicada al "papel de las mujeres
en la toma de decisiones", es decir, a la presencia
femenina en las instancias de poder político, económico
o cultural. "El tema es central en el avance de las
mujeres y el progreso de la humanidad en conjunto", dijo
el secretario general del organismo, Kofi Annan.
El dato argentino. Durante las últimas
elecciones legislativas de octubre, realizadas en todo
el país, la provincia de Buenos Aires concentró la mayor
atención. Allí, la disputa central se dio entre las
actuales senadoras Hilda González de Duhalde y Cristina
Fernández de Kirchner, finalmente ganadora y de quien se
dice que podría ser candidata a gobernadora provincial
el año próximo e incluso hay versiones sobre una
eventual candidatura presidencial.
Situación laboral
En América, el norte y el sur marcan diferencias
Las diferencias económicas entre los países del
norte y el sur del continente también influyen en la
situación laboral de la mujer ya que, salvo excepciones,
las féminas de los países norteños han logrado mayor
reconocimiento e igualdad que sus vecinas del sur.
Esta es la situación en algunos Estados:
Estados Unidos. Los sueldos medios de
las mujeres eran de 37.000 dólares anuales frente a
53.000 dólares para los hombres, según un informe del
Instituto de las Familias y el Trabajo difundido en
2003.
El número de mujeres incorporadas al mercado
laboral creció a un ritmo constante durante las cuatro
últimas décadas, pero es una tendencia que se ha
estancado, hasta el punto de que muchos expertos creen
que la revolución por la igualdad de sexos en el mercado
laboral estadounidense ha concluido.
En 2000, un 77 por ciento de las mujeres de edades
entre 25 y 54 años estaba trabajando, pero seis años
después, este porcentaje es del 75 por ciento, 15 puntos
porcentuales por debajo de los hombres.
Méjico. Con una Población
Económicamente Activa (PEA) de 43,9 millones de personas
registra una clara desigualdad en el acceso femenino al
mundo laboral y en los salarios, indican los datos del
gubernamental Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES).
Hay 26,8 millones de varones empleados, frente a
15,7 millones de mujeres y los ingresos medios globales
de las mujeres son un 35 por ciento inferiores a los de
los hombres.
También el desempleo y el sub-empleo golpean más a
las mujeres que a los varones.
Argentina. En los últimos años las
mujeres incrementaron su participación en el mercado
laboral y su número es similar al de hombres, pero las
trabajadoras padecen las peores condiciones, según un
informe del Instituto Argentino para el Desarrollo.
También el desempleo es mayor entre las mujeres, en
el orden del 14 por ciento, mientras que en el ámbito
masculino representa el 10 por ciento.
Además, de las mujeres con empleo un 46 por ciento
trabaja en negro o en condiciones precarias, situación
que alcanza al 36 por ciento de los hombres.
Las diferencias de género también están presentes
en los salarios y en el ejercicio de cargos directivos,
terrenos en los cuales las mujeres también son
postergadas.
Chile. La elección de Michelle Bachelet
--quien asumirá este sábado-- como primera presidenta
del país y un gabinete ministerial paritario marcan la
celebración del Día de la Mujer en Chile, que sin
embargo, en materia laboral aparece como uno de los
países más rezagados de América Latina.
De acuerdo con cifras oficiales, las mujeres
representan el 36 por ciento de la fuerza laboral, sobre
un promedio regional del 45 por ciento y las diferencias
salariales por un mismo trabajo entre hombres y mujeres
llegan al 30 por ciento, en perjuicio de las segundas.
Una encuesta de la Universidad de Chile establece
que un 86,2 por ciento de las mujeres tiene la
percepción de ser discriminadas y un 94,6 por ciento
sitúa esta discriminación en el trabajo.
Uruguay. Las mujeres reciben de media
un 29 por ciento menos de sueldo que los hombres y las
que acceden a tareas directivas reciben por hora una
remuneración media, que es un 42 por ciento inferior a
la que perciben los hombres por la misma tarea, según
datos oficiales.
Esta desigualdad se mantiene en todas las áreas y
niveles de ocupación. La directora del Instituto de la
Mujer, Carmen Beramendi, explicó que estos datos revelan
"la discriminación laboral que sufre la mujer, porque no
sólo no perciben igual salario a igual trabajo, sino que
cuanto más ascienden peor se las trata".
Para corregir esta situación, el gobierno del
socialista Tabaré Vázquez pondrá en marcha el Plan
Nacional de Oportunidades y Derechos.
Brasil. Un reciente estudio de la ONU
reveló que la participación femenina en el mercado
laboral ha aumentado de manera sostenida en las últimas
décadas, aunque se mantienen pésimas condiciones de
trabajo y un alto desempleo.
Brasil ocupa el lugar 107 en participación de
mujeres en la política, según la Unión
Interparlamentaria Mundial, que trabaja con 140 países.
Esta situación podría cambiar con la nueva ley que
determina que el 25 por ciento de los cupos de los
partidos políticos para cargos públicos sea destinado a
mujeres.
El dato
200 millones de mujeres se han incorporado al mundo
laboral en los últimos diez años, con lo que ya ocupan
el 40 por ciento en todos los empleos, informó la
Oficina Internacional del Trabajo (OIT).
Actos en Bahía Blanca
En homenaje al Día de la Mujer, el Comando del
Quinto Cuerpo de Ejército organiza un acto para hoy, a
las 12, en el Club de Oficiales de esa unidad militar.
Se entregarán distinciones a mujeres destacadas en lo
social, científico, deportivo y profesional.
Por otra parte, el próximo sábado, desde las 19, se
realizará por segunda vez La Gran Noche Solidaria en las
escalinatas de la Municipalidad. Contendrá un desfile de
modas y la participación de diversos artistas.
Lo recaudado por quienes asistan se donará a la
Biblioteca Gabriela Mistral y a Acción Bahiense
Comunitaria. Se podrán donar alimentos no perecederos,
útiles escolares, libros, ropa y juguetes que será el
único valor de la entrada.
Fuente: diario La Nueva
Provincia (BB)