|
Motivación, liderazgo y
comportamiento
organizacional
por Alejandra Zepeta
Rojas
- T.P. para la carrera
Lic. en Psicología.
Cátedra Holguin -
Universidad del Valle de
México
RESUMEN
Un buen gerente debe
estar plenamente
identificado con el
alcance, repercusiones
que la motivación genera
cuando se la sabe usar y
sobre todo cuando en el
líder actúa una
motivación que conlleva
a que sus seguidores
están plenamente
identificados con las
metas a alcanzar, con
usar adecuada y
eficazmente el potencial
creativo que se nos ha
legado.
La
motivación, es un
proceso multifacético
que tiene implicaciones
individuales,
administrativas y
organizacionales.
También no solo es lo
que el empleado muestra,
sino todo un conjunto de
aspectos ambientales que
rodea al puesto de
trabajo lo cual hace que
un individuo actúe y se
comporte de una
determinada manera
dentro de la
organización.
INTRODUCCIÓN
El
siguiente artículo esta
relacionado con la
psicología industrial,
en este caso se enfoca a
los factores de
motivación, liderazgo,
así como las conductas
que se presentan en el
ambiente laboral (la
organización).
Cada uno de estos puntos
en particular es de suma
importancia ya que si se
tiene una buna
aplicación de estos, el
ambiente laboral será
agradable y motivante
para los empleados y por
lo tanto se verán los
resultados en cuanto a
producción por nombrar
un ejemplo.
DESARROLLO
Motivación
Dado que todas las
empresas están empeñadas
en producir más y mejor
en un mundo competitivo
y globalizado, la alta
gerencia de las
organizaciones tiene que
recurrir a todos los
medios disponibles para
cumplir con sus
objetivos. Estos medios
están referidos a:
planeamiento
estratégico, aumento de
capital, tecnología de
punta, logística
apropiada, políticas de
personal, adecuado usos
de los recursos, etc.
Obviamente, las
estrategias sobre
dirección y desarrollo
del personal se
constituyen como el
factor más importante
que permitirá coadyuvar
al logro de los
objetivos empresariales
y al desarrollo personal
de los trabajadores.
Dentro de este campo,
existen complejos
procesos que
intervienen, tales como:
* Capacitación
* Remuneraciones
* Condiciones de trabajo
* Motivación
* Clima organizacional
* Relaciones humanas
* Políticas de contratación
* Seguridad
* Liderazgo
* Sistemas de
recompensa, etc.
En dicho contexto, la
motivación del personal
se constituye en un
medio importante para
apuntalar el desarrollo
personal de los
trabajadores y, por
ende, mejorar la
productividad en la
empresa.
Es muy común oír decir
en las organizaciones:
"hay que motivar a
nuestro personal para
que trabajen más y
produzcan mejor". Todos
los administradores
enfrentan un reto
enorme: motivar a los
trabajadores para que
produzcan los resultados
deseados, con eficacia,
calidad e innovación,
así como con
satisfacción y
compromiso. Pero, ¿qué
hacer para lograrlo? Ese
es el dilema que hay que
resolver en las próximas
páginas.
Para mantener tal grado
de compromiso y
esfuerzo, las
organizaciones tienen
que valorar
adecuadamente la
cooperación de sus
miembros, estableciendo
mecanismos que permitan
disponer de una fuerza
de trabajo
suficientemente motivada
para un desempeño
eficiente y eficaz, que
conduzca al logro de los
objetivos y las metas de
la organización y al
mismo tiempo se logre
satisfacer las
expectativas y
aspiraciones de sus
integrantes. Tales
premisas conducen
automáticamente a
enfocar inevitablemente
el tema de la motivación
como uno de los
elementos importantes
para generar, mantener,
modificar o cambiar las
actitudes y
comportamientos en la
dirección deseada.
Concepto de motivación
La motivación está
constituida por todos
los factores capaces de
provocar, mantener y
dirigir la conducta
hacia un objetivo.
En el ejemplo del
hambre, evidentemente
tenemos una motivación,
puesto que éste provoca
la conducta que consiste
en ir a buscar alimento
y, además, la mantiene;
es decir, entre más
hambre tengamos, más
directamente nos
encaminaremos al
satisfactor adecuado. Si
tenemos hambre vamos al
alimento; es decir, la
motivación nos dirige
para
satisfacer
la necesidad.
La motivación también es
considerada como el
impulso que conduce a
una persona a elegir y
realizar una acción
entre aquellas
alternativas que se
presentan en una
determinada situación.
En efecto, la motivación
está relacionada con el
impulso, porque éste
provee eficacia al
esfuerzo colectivo
orientado a conseguir
los objetivos de la
empresa, por ejemplo, y
empuja al individuo a la
búsqueda continua de
mejores situaciones a
fin de realizarse
profesional y
personalmente,
integrándolo así en la
comunidad donde su
acción cobra
significado.
La motivación es a la
vez objetivo y acción.
Sentirse motivado
significa identificarse
con el fin y, por el
contrario, sentirse
desmotivado representa
la pérdida de interés y
de significado del
objetivo o, lo que es lo
mismo, la imposibilidad
de conseguirlo.
El impulso más intenso
es la supervivencia en
estado puro cuando se
lucha por la vida,
seguido por las
motivaciones que derivan
de la satisfacción de
las necesidades
primarias y secundarias
(hambre, sed, abrigo,
sexo, seguridad,
protección. etc.).
La motivación es
resultado de la
interacción del
individuo con la
situación. De manera que
al analizar el concepto
de motivación, se tiene
que tener en cuenta que
su nivel varía, tanto
entre individuos como
dentro de los mismos
individuos en momentos
diferentes.
Motivación y conducta
Con el objeto de
explicar la relación
motivación-conducta, es
importante partir de
algunas posiciones
teóricas que presuponen
la existencia de ciertas
leyes o principios
basados en la
acumulación de
observaciones empíricas.
Según Chiavenato,
existen tres premisas
que explican la
naturaleza de la
conducta humana. Estas
son:
a) El comportamiento
es causado. Es
decir, existe una causa
interna o externa que
origina el
comportamiento humano,
producto de la
influencia de la
herencia y del medio
ambiente.
b) El comportamiento
es motivado. Los
impulsos, deseos,
necesidades o
tendencias, son los
motivos del
comportamiento.
c)
El comportamiento está
orientado hacia
objetivos.
Existe una finalidad en
todo comportamiento
humano, dado que hay una
causa que lo genera. La
conducta siempre está
dirigida hacia algún
objetivo.
El ciclo motivacional
Si enfocamos la
motivación como un
proceso para
satisfacer
necesidades, surge lo
que se denomina el
ciclo motivacional,
cuyas etapas
son las siguientes:
a) Homeostasis.
Es decir, en cierto
momento el organismo
humano
permanece
en estado de equilibrio.
b) Estímulo. Es
cuando aparece un
estímulo y genera una
necesidad.
c) Necesidad.
Esta necesidad
(insatisfecha aún),
provoca un estado de
tensión.
d) Estado de tensión.
La tensión produce un
impulso que da lugar a
un comportamiento o
acción.
e) Comportamiento.
El comportamiento, al
activarse, se dirige a
satisfacer dicha
necesidad. Alcanza el
objetivo
satisfactoriamente.
f) Satisfacción.
Si se satisface la
necesidad, el organismo
retorna a su estado de
equilibrio, hasta que
otro estimulo se
presente. Toda
satisfacción es
básicamente una
liberación de tensión
que permite el retorno
al equilibrio
homeostático anterior.
El ser humano se
encuentra inmerso en un
medio circundante que
impone ciertas
restricciones o ciertos
estímulos que influyen
decididamente en la
conducta humana. Es
indudable también que el
organismo tiene una
serie de necesidades que
van a condicionar una
parte el comportamiento
humano. Así, por
ejemplo, cuando tenemos
hambre nos dirigimos
hacia el alimento. Allí
tenemos una conducta.
Cuando tenemos hambre,
en nuestro organismo se
ha roto un equilibrio;
existe, por tanto, un
desequilibrio que
buscamos remediar;
entonces el organismo
actúa en busca de su
estado hemostático. El
estado "ideal" sería el
de tener el estómago
lleno; pero cuando este
equilibrio se rompe,
inmediatamente nuestros
receptores comunican al
sistema nervioso central
que el estómago está
vacío y que urge volver
a llenarlo para mantener
la vida. Entonces ese
equilibrio, ese estado
hemostático, se rompe y
el organismo busca
restaurarlo nuevamente.
Sin embargo, recuérdese
que la homeostasis no es
absoluta sino dinámica,
en el sentido de
permitir el progreso.
El organismo al accionar
la conducta, no siempre
obtiene la satisfacción
de la necesidad, ya que
puede existir alguna
barrera u obstáculo que
impida lograrla,
produciéndose de esta
manera la denominada
frustración,
continuando el estado de
tensión debido a la
barrera que impide la
satisfacción. La tensión
existente o no liberada,
al acumularse en el
individuo lo mantiene en
estado de desequilibrio.
Sin embargo, para
redondear el concepto
básico, cabe señalar que
cuando una necesidad no
es satisfecha dentro de
un tiempo razonable,
puede llevar a ciertas
reacciones como las
siguientes:
a)
Desorganización del
comportamiento (conducta
ilógica y sin
explicación aparente).
b)
Agresividad (física,
verbal, etc.)
c)
Reacciones emocionales
(ansiedad, aflicción,
nerviosismo y otras
manifestaciones como
insomnio, problemas
circulatorios y
digestivos etc.)
d)
Alineación, apatía y
desinterés
Lo que se encuentra con
más frecuencia en la
industria es que, cuando
las rutas que conducen
al objetivo de los
trabajadores están
bloqueadas, ellos
normalmente “se rinden”.
La moral decae, se
reúnen con sus amigos
para quejarse y, en
algunos casos, toman
venganza arrojando la
herramienta (en
ocasiones
deliberadamente) contra
la maquinaria, u optan
por conductas impropias,
como forma de reaccionar
ante la frustración.
Liderazgo
y Motivación
En la medida que nos
integremos en el alcance
positivo que la
motivación nos genera,
los resultados serán muy
positivos, no solo para
el gerente moderno, sino
para todos aquellos
miembros que están
plenamente identificados
como un grupo de trabajo
comprometido en conducir
a la empresa hacia el
éxito.
¿Por qué le cuesta ha
muchos gerentes,
líderes, manejar
adecuadamente la
motivación?
Simplemente porque no se
han detenido a evaluar
cómo pueden motivarse
en pro de cumplir con
todas aquellas metas,
objetivos que se han
propuesto alcanzar, es
más, no se han
sorprendido cuál es la
manera más adecuada para
emprender una labor con
un alto nivel de
motivación, que permita
usar su energía
adecuadamente.
No se sorprenden como se
interrelacionan, cómo
invitan al grupo a
participar en las
acciones que se han
establecido para
alcanzar los objetivos
propuesto.
No nos debe sorprender,
que es
muy común oír decir en
las organizaciones: "hay
que motivar a nuestro
personal para que
trabajen más y produzcan
mejor". Todos los
administradores
enfrentan un reto
enorme: motivar a los
trabajadores para que
produzcan los resultados
deseados, con eficacia,
calidad e innovación,
así como con
satisfacción y
compromiso. Pero, ¿qué
hacer para lograrlo?
Ese es el compromiso, la
tarea eficaz que debe
desempeñar un buen
líder.
Definitivamente, para
mantener tal grado de
compromiso y esfuerzo,
las organizaciones
tienen que valorar
adecuadamente la
cooperación de sus
miembros, estableciendo
mecanismos que permitan
disponer de una fuerza
de trabajo
suficientemente motivada
para un desempeño
eficiente y eficaz, que
conduzca al logro de los
objetivos y las metas de
la organización y al
mismo tiempo se logre
satisfacer las
expectativas y
aspiraciones de sus
integrantes. Tales
premisas conducen
automáticamente a
enfocar inevitablemente
el tema de la motivación
como uno de los
elementos importantes
para generar, mantener,
modificar o cambiar las
actitudes y
comportamientos en la
dirección deseada.
En efecto, la motivación
está relacionada con el
impulso, porque éste
provee eficacia al
esfuerzo colectivo
orientado a conseguir
los objetivos de la
empresa, y empuja al
individuo a la búsqueda
continua de mejores
situaciones a fin de
realizarse profesional y
personalmente,
integrándolo así en la
comunidad donde su
acción cobra
significado.
La motivación es a la
vez objetivo y acción.
Sentirse motivado
significa identificarse
con el fin y, por el
contrario, sentirse
desmotivado representa
la pérdida de interés y
de significado del
objetivo o, lo que es lo
mismo, la imposibilidad
de conseguirlo.
El impulso más intenso
es la supervivencia en
estado puro cuando se
lucha por la vida,
seguido por las
motivaciones que derivan
de la satisfacción de
las necesidades
primarias y secundarias
(hambre, sed, abrigo,
sexo, seguridad,
protección. etc.). La
motivación es resultado
de la interacción del
individuo con la
situación. De manera que
al analizar el concepto
de motivación, se tiene
que tener en cuenta que
su nivel varía, tanto
entre individuos como
dentro de los mismos
individuos en momentos
diferentes.
La motivación es un
factor que debe
interesar a todo
administrador: sin ella
sería imposible tratar
de alcanzar el
funcionamiento correcto
de su organización y,
por ende, el
cumplimiento de los
objetivos. Los sistemas
teóricos que existen son
intentos de entender el
por qué del
comportamiento humano.
No se deberá tomar la
teoría sin antes hacer
una revisión exhaustiva
de la investigación
empírica que se haya
realizado y, sobre todo,
su aplicación dentro de
las organizaciones de
trabajo.
La
motivación y el
comportamiento
organizacional
Dado que cada personas
constituye una realidad
diferente de los demás,
las necesidades que
reclaman ser satisfechas
a efectos de que el
individuo logre la
realización en la vida
no son siempre
satisfechas de igual
modo en todos los
individuos debido a que
cada individuo tiene una
cara emocional y unas
vivencias diferentes
pero, indiscutiblemente
están presentes en todo
se humano.
Según el estudioso del
tema Abraham Maslow, las
necesidades básicas que
el hombre debe de
satisfacer son cinco:
- Necesidades
fisiológicas: Comprende
hambre, sed, vivencia,
sexo y otras necesidades
corporales.
- Necesidad de
seguridad: Incluye
seguridad y protección
contra daño físico y
emocional.
- Necesidad de amor:
Abarca afecto,
pertenencia, aceptación
y amistad.
- Necesidad de estima:
Incluye factores
internos de estimación
como respeto de sí
mismo, autonomía y
logro, y comprende
también factores de
estima como estatus,
reconocimiento y
atención.
-
Necesidad de
autorrealización: Esta
representada por el
impulso de llegar a ser
lo que puede ser,
comprende crecimiento,
realización del propio
potencial y la
autorrealización.
El
comportamiento
organizacional se da en
un complejo sistema
social, el
comportamiento del
empleado dependerá en
gran medida de la
motivación de las
características
personales y el ambiente
que lo rodea, parte de
ese ambiente es la
cultura social, el cual
proporciona amplias
pistas que determinan
cómo será el
comportamiento de la
persona en determinado
ambiente. Así tenemos en
el ciclo Motivacional
que está dado por el
surgimiento de una
necesidad. Esta
necesidad rompe el
estado de equilibrio en
el que se encuentra una
persona, produciendo un
estado de tensión que
lleva al individuo a
desarrollar un
comportamiento capaz de
descargar la tensión y
liberarlo de la
inconformidad y el
desequilibrio. Si el
comportamiento fue
eficaz, la necesidad
quedará satisfecha,
retomando a su estado de
equilibrio anterior.
Las organizaciones
llegan a triunfar o a
fracasar según se
desarrollen o no ciertos
procesos y las personas
se adapten a sus normas,
se identifiquen con sus
objetivos y logren a
través de la
organización satisfacer
algunas de sus
necesidades con las
cuales ésta asegura la
permanencia de sus
empleados.
En un organización, uno
puede comprar el tiempo
de empleado, puede
comprar su presencia
material en un lugar
determinado, hasta se
puede comprar cierto
número de movimientos
musculares por hora.
Pero su entusiasmo ni su
lealtad y la devolución
de su corazón no se
puede comprar. Estas
cosas hay que
ganárselas.
La persona en la
organización viene a
convertirse en el
elemento más importante
de la misma, por lo que
requiere un tratamiento
no como una máquina,
sino, como un ser humano
con necesidades,
interés, vivencias
únicas, las cuales deben
ser tomadas en cuenta
para producir las
motivaciones necesarias
que nos llevará al logro
de los objetivos.
Una organización no es
tal sino cuenta con el
concurso de personas
comprometidas con los
objetivos, para que ello
ocurra es indispensable
tomar en cuenta el
ambiente en el cual se
van a desarrollar todas
las relaciones, normas y
los patrones de
comportamiento que forma
la cultura de esa
organización que llegará
a convertirse en una
organización productiva
eficiente o improductiva
e ineficiente
dependiendo de las
relaciones que entre los
elementos de la
organización se
establezca desde un
principio.
CONCLUSIONES
En un organización, uno
puede comprar el tiempo
de empleado, puede
comprar su presencia
material en un lugar
determinado, hasta se
puede comprar cierto
número de movimientos
musculares por hora.
Pero su entusiasmo ni su
lealtad y la devolución
de su corazón no se
pueden comprar. Estas
cosas hay que
ganárselas.
La persona en la
organización viene a
convertirse en el
elemento más importante
de la misma, por lo que
requiere un tratamiento
no como una máquina,
sino, como un ser humano
con necesidades,
interés, vivencias
únicas, las cuales deben
ser tomadas en cuenta
para producir las
motivaciones necesarias
que nos llevará al logro
de los objetivos.
BIBLIOGRAFÍA
·
MASLOW, A. (1954).
Motivation and
Personality. New York:
Harper & Row.
·
McCLELLAND, D. (1961).
The achieving society.
Princenton, NJ: Van
Nostrand.
·
SKINNER, B. (1977).
Ciencia y conducta
humana. Barcelona:
Fontanella.
·
Internet: Pag. Web.
www.psicología-online.com
·
Jesús Mondría "El
Decálogo de la
Excelencia" cómo
alcanzar lo que se
propone (Trabajar en
equipo. Cap. 7) Nº4 Edit.
DEUSIO. El Comercio.
·
Francesc Borell "Cómo
trabajar en equipo"
Relaciones de calidad
con jefes y compañeros
(Equipos de alto
rendimiento Cap.1) Nº9.
Edit. DEUSTO. El
Comercio.
·
Internet: Pag. Web.
www.monografías.com
·
Stonner, J. Freeman R. y
Gilbert D.:
Administración,
Editorial Prentice-Hall
Hispanoamericana S.A.,
México, 1997, Cap 16,
p. 3.
· Gordon,
Judith,
Comportamiento
organizacional,
Editorial Prentice-Hall
Hispanoamericana, Quinta
edición, México, 1997,
p. 114.
·
Gordon, Judith,
Comportamiento
organizacional,
p. 114.
·
Chiavenato, Idalberto,
Administración de los
recursos humanos,
p. 49.
·
ARIAS, G. F.,
Administración de
personal, McGraw-Hill,
México, Cap. 7, 1996.
·
Internet: Pag. Web.
www.ocean.uca.es
|