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27 de Septiembre 2006
Más de
218 millones de menores trabajan en el mundo según
la OIT
El
español Eduardo Araujo, funcionario de la
Organización Internacional de Trabajo (OIT) aseguró
hoy en la capital ecuatoriana que más de 218
millones de menores trabaja en el mundo, más de la
mitad de ellos en tareas peligrosas.
Araujo, responsable regional del trabajo infantil y
empleo juvenil de la OIT, dijo hoy a Efe que de los
1.566 millones de menores de entre 5 y 17 años que
existe en el mundo, 218 millones trabajan, de los
que 126,5 millones realizan tareas peligrosas.
Entre los trabajos peligrosos mencionó a los que se
realizan en minas, en telares o en la recolección de
frutas, en condiciones y horarios precarios.
Araujo indicó que "la inmensa mayoría" de los 218
millones de niños "son solamente trabajadores".
Según Araujo, los principales índices de trabajo
infantil se registran en África, Asia y América.
En este último, los países más afectados,
principalmente en zonas rurales, son México, Brasil,
Ecuador, Bolivia, Perú, Honduras y Nicaragua, entre
otros.
Para la OIT, entre las causas por las que se tolera
y fomenta el trabajo infantil en la región figura la
pobreza y el escaso acceso a la educación pública de
calidad.
Asimismo, la debilidad de las políticas
socio-económicas para erradicar el trabajo infantil
y el desconocimiento de las familias del riesgo al
que someten a sus hijos.
La OIT subraya como una de las principales causas
para que aún existen menores trabajando, el hecho de
que la erradicación del trabajo infantil aún no ha
sido considerada por la mayoría de los países un
objetivo estratégico para su desarrollo.
Araujo, que participa desde hoy en el I Encuentro
Internacional Proniño de Educación y Erradicación
del Trabajo Infantil, cree que la inserción de
menores en el sistema educativo ha reducido el
trabajo infantil en América Latina.
El representante de la OIT ponderó la importancia de
un esfuerzo conjunto para la erradicación del
trabajo infantil, una tarea que no puede se relegada
exclusivamente a los gobiernos.
Por ello destacó la importancia del programa Proniño
y la reunión que se desarrolla hasta mañana en
Quito, en la que participan expertos de 17 países
con el fin de sensibilizar y comprometer a la
sociedad y sus dirigentes sobre la importancia de
fortalecer las políticas públicas de educación y
erradicación de trabajo infantil.
"El trabajo infantil es un fracaso del desarrollo,
es una enfermedad", añadió, pero se declaró
complacido porque el tema de la lucha contra ese mal
está ahora presente en la agenda internacional.
Araujo se mostró "esperanzado" en que la lucha
contra el trabajo infantil tenga resultados y en ese
sentido vaticinó que en el año 2020 "como muy tarde"
el mal podría haber sido erradicado.
Al referirse al trabajo infantil, Javier Nadal,
vicepresidente ejecutivo de la Fundación Telefónica,
dijo a Efe que "la situación es dramática pero se
están haciendo grandes esfuerzos" por erradicarlo,
entre otras cosas, por medio del ingreso de los
niños a un sistema educativo "de calidad".
En ese sentido, dijo que el año pasado, mediante el
programa Proniño, se acogió en Argentina, Chile,
Colombia, Ecuador, El Salvador, Guatemala, México,
Nicaragua, Panamá, Perú, Uruguay y Venezuela, a
11.000 menores.
Este año, la cifra ha ascendido a 24.000 y prevén
que aumente hasta 44.000 el próximo año.
En el encuentro de Quito participa, entre otros,
Kailash Satyarthi, presidente de la Marcha Global en
contra del Trabajo Infantil (India) y candidato a
Premio Nobel de la Paz.
La cita cuenta con la participación de las más
importantes organizaciones públicas, privadas y del
tercer sector vinculadas a esta problemática social,
entre las que destacan la OIT, la UNESCO, el
Instituto Internacional de Planeamiento de la
Educación, la Organización de Estados
Iberoamericanos y UNICEF. EFE
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