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Los recursos
humanos y el
valor
intangible de
la empresa
por
Los Recursos
Humanos.com
Durante la
economía
industrial que
lideró la
forma de hacer
negocios hasta
la década de
los '70, el
valor de las
empresas
estaba dado
por el capital
tangible
(edificios,
maquinaria,
etc.) el
control y la
propiedad de
bienes físicos
y capital.
La "revolución
industrial"
sustituyó
granjas,
bosques y
prados por
fábricas,
edificios de
oficinas y
ciudades, y la
era que estamos
viviendo, da
cuenta
nuevamente de
un cambio
radical.
El
valor de las
empresas ya no
está dado en
su capital
tangible sino
por su valor
intangible.
Los activos
intangibles
surgieron como
respuesta a un
creciente
reconocimiento
de que
factores
distintos de
los
contables pueden
desempeñar un
papel
importante en
el valor real
de una
empresa.
Algunos de
estos son
obvios como
marcas,
patentes,
derechos de
autor,
derechos
exclusivos de
mercado, todos
otorgan una
ventaja
competitiva a
sus
propietarios e
impactan en el
balance
contable.
Todavía se
están tratando
de diseñar
matrices que
den cuenta de
cómo impactan
estos factores
en los
resultados del
negocio. Pero
cada vez más
se tienen en
cuenta otros
factores, que
son la
pesadilla de
los contadores
y que cada vez
más se
consideran un
"valor
agregado" que
determina los
resultados
económicos de
una empresa,
como por
ejemplo: la
lealtad de los
clientes, el
reconocimiento
del nombre de
la empresa e
incluso el
carácter de
sus empleados.
En la Economía
industrial,
las tendencias
en los
negocios
tenían que ver
con:
Cambio
sucesivo
Relación con
el entorno:
gestión del
mismo según
sus
necesidades
Cantidad
Flexibilidad
Tecnologías
Dinero y
bienes físicos
Propiedad
exclusiva y
control
En la Economía
del
conocimiento,
las tendencias
en los
negocios
tienen que ver
con:
Transformación
permanente
Relación con
el entorno:
adaptación al
mismo
Calidad
Agilidad
Contenidos
Tiempo e
información
Propiedad
participada y
cooperación
Breve
acápite sobre
la Era de la
Información
La Era de
la Información
está creando
un cambio
global.
Durante miles
de años la
información
fue una
cuestión
simple. La
información se
transmitía de
persona a
persona, de
generación en
generación por
medio de la
comunicación
verbal, en
general de una
persona de la
misma
comunidad. La
información
cambiaba a un
ritmo gradual
durante
décadas y lo
que una
persona
aprendía le
era válido
para el resto
de su vida.
Pero la
explosión de
la información
empezó en 1457
con la
invención de
la imprenta
por parte de
Gutenberg. La
información se
multiplicó y
transcendió
más allá de la
comunidad o
una pequeña
aldea. Los
cambios
tecnológicos
no pararon de
evolucionar
hasta ahora
donde las
personas
cuentan con
información
muy variada y
de muchos
países del
mundo. Cada
día
científicos e
investigadores
entregan en el
mundo unos
7.000 nuevos
informes
científicos.
Todos los
buscadores de
Internet (Google,
Yahooo, Msn,
Lycos, etc.)
poseen según
los expertos,
sólo un 17% de
toda la
información
que existe en
la red. A
mediados del
siglo XIV, la
biblioteca de
la Sorbona de
París, la
mayor de
Europa tenía
unos 1.300
libros. Hoy en
día hay varias
bibliotecas
que tienen
casi 10
millones de
libros. La
explosión de
la información
parece no
detenerse.
Actualmente
tenemos
ordenadores,
teléfonos,
videos, DVD,
teléfonos
móviles, etc.
Las personas
escriben blogs,
envían e mails
y participan
diariamente en
foros. Los
individuos se
han convertido
en fuertes
transmisores
de
información.
Así mismo, ha
habido una
fuerte
tendencia a la
creación de
carreras
universitarias
basadas en el
conocimiento.
En Estados
Unidos, la
mayoría de las
carreras giran
en torno a
alguna de las
formas de
proceso de la
información.
Esto significa
que muchos
trabajos se
convertirán en
obsoletos y
seguirán el
camino del
herrero o el
telegrafista.
Y un abismo
cada vez mayor
separará a los
que tengan la
capacidad
mental
requerida para
enfrentarse a
las demandas
de una
economía
cerebral
intensiva de
los que no la
tengan. El
Congreso
norteamericano,
declaró la
década de los
90 como
"Década del
Cerebro", un
indicio más de
la importancia
de la
educación y el
pensamiento en
nuestras
vidas. El
Conocimiento
es la moneda
corriente en
la Era de la
Información.
John Kenneth
Gailbraith
afirmó: "El
dinero es el
combustible de
la sociedad
industrial.
Pero en la
sociedad
informacional,
el
combustible,
el poder, es
el
conocimiento.
Veremos cómo
se desarrolla
una nueva
estructura de
clases que
separa a los
que tienen
información de
los que se
mueven en la
ignorancia.
Esta nueva
clase no basa
su poder en el
dinero ni en
la propiedad
de la tierra,
sino en el
conocimiento".
El
conocimiento
es lo que
permite a la
gente actuar,
tomar
decisiones en
todos los
campos. La
gente que no
comprende como
funcionan las
cosas o que no
puede
conseguir los
datos que
necesita está
a merced de
los demás.
Y lo mismo se
podría afirmar
de las
organizaciones.
Las personas
se han
convertido en
"esponjas" que
absorben gran
cantidad de
información que a su vez
transmiten e
intercambian
con otros.
Si las
organizaciones
otorgan valor
a la
importancia de
dejar fluir
libremente las
ideas,
compartir toda
la información
disponible con
sus empleados,
en definitiva
de crear
conocimiento,
no han
asimilado el
paradigma
actual en el
que viven.
Las
organizaciones
que crean que
con un puñado
de personas
(Alta
Dirección o
personal
directivo)
saldrán
adelante, en
este contexto,
están
equivocadas.
El capital
intangible de
las
organizaciones
En la Era
donde el
pensamiento y
la formación
es la clave
para la
creación de
conocimiento,
el capital
intelectual de
la empresa se
divide en dos
dimensiones:
1) Capital
Humano
2) Capital
Estructural
En Capital
Humano, se
incluyen todas
las
capacidades
individuales,
los
conocimientos
y destrezas de
los empleados.
Este conjunto
de valores que
son provistos
directamente
todos los
empleados
(inclusive
directivos y
CEO) juegan un
papel
preponderante
en todas las
organizaciones.
¿Los empleados
actualizan sus
destrezas
constantemente
y van
adquiriendo
nuevas? ¿se
vale la
empresa de
destrezas que
son obsoletas
haciendo caso
omiso a nuevas
competencias
que van
adquiriendo
los empleados?
¿monopoliza
la empresa
información
que le llega
de los
empleados y
pretende
utilizarla
para su
influencia o
dejar circular
libremente
toda la
información
disponible?
¿en el día a
día de la
empresa se
debaten
constantemente
conflictos
interpersonales
entre los
empleados o
fluye la
creatividad en
un entorno
productivo y
dinámico?
¿con que
frecuencia se
generan nuevas
ideas en la
empresa? ¿los
empleados
pueden
proponer
nuevas ideas o
está mal
visto?
En la Era del
Conocimiento,
lo vital es
que fluya el
conocimiento
en todas las
direcciones,
lo que alienta
la creatividad
y brinda
herramientas
intelectuales
para el
desempeño
diario.
Por Capital
Estructural,
se entiende el
conjunto a los
equipos,
programas,
bases de
datos,
patentes,
marcas y
estructura
organizacional.
El capital
estructural
también
incluye las
relaciones con
los clientes.
El capital
intelectual
es la suma del
capital humano
y el capital
estructural.
El capital
intelectual ha
existido
siempre, pero
recién en los
últimos años
se ha empezado
a considerar
como un valor
agregado no
empírico que
se trata de
medir por
medios
tradicionales:
cómo mejora la
productividad,
o la
participación
en el mercado
o cómo lo
gestiona la
competencia.
El argumento a
favor de
establecer una
nueva manera
de medir el
valor
institucional
es poderoso.
So el capital
intelectual
representa la
masa escondida
de raíces de
un árbol
visible o
esconde un
gigantesco
iceberg bajo
una pequeña
punta, si en
realidad, como
dicen
constituye las
dos terceras
partes o más
del valor
verdadero de
las empresas,
entonces nos
encontramos
ante una
desigualdad en
cuanto a
inversiones
sino ante una
crisis dentro
del sistema
económico.
Obviamente
semejante
desequilibrio
no puede
continuar.
Los recursos
humanos
cumplen un
papel clave en
otorgar valor
a las
organizaciones.
Si la mayor
parte del
valor de las
empresas se
encuentra en
el capital
intelectual,
los recursos
humanos
influyen en:
la circulación
de ideas e
información,
la
satisfacción
del cliente,
el manejo de
bases de datos
y programas de
la empresa que
forman parte
del capital
estructural.
Por ello
esbozamos a
continuación
algunas áreas
para tener en
cuenta desde
donde se
podría
gestionar el
capital
intelectual y
medir su
impacto en la
productividad
de la empresa.
¤ Desde la
continua
formación y
educación.
La
actualización
permanente de
habilidades y
conocimientos
es fundamental
así también
como la
evaluación
permanente de
las personas.
La asociación
de las
organizaciones
con
Universidades
e Institutos
de Estudios es
clave en este
sentido.
¤ Desde la
gestión de la
comunicación
interna.
Una gestión
eficiente
permitirá
asegurar la
fluidez de
información,
ya sea desde
la Alta
Dirección al
resto de la
organización,
y viceversa.
Aquí también
es necesario
conocer la
opinión de
proveedores y
clientes y
circular esta
información a
todas las
áreas/niveles
de la empresa.
Los resultados
de la Encuesta
de Clima bien
diseñada, son
unas de las
herramientas
más
importantes de
gestión del
capital
intelectual.
¤ Desde la
estrategia en
recursos
humanos.
Planificar la
estrategia en
recursos
humanos desde
los costes
laborales y
unas pocas
horas de
capacitación
al año es no
ver la
totalidad del
iceberg.
Cuantas más
aspectos de la
relación con
los
trabajadores
abarque la
estrategia,
cuantos más
acciones se
planifiquen en
torno a la
gestión del
capital
humano, se
cosecharán
mayores
resultados
positivos a
mediano plazo.
¤ Desde la
selección de
candidatos
acorde con
la nueva
economía del
conocimiento.
Si la Era del
Conocimiento
el combustible
es la
información,
las ideas y la
creatividad,
las personas
que se niegan
a interactuar
con los demás,
a trabajar en
equipo, que se
sienten bien
en estructuras
verticales y
prefieren el
salario o la
marca global,
por sobre el
proyecto de la
empresa,
permanecen
anquilosados
en otra época.
¤ Desde la
gestión
eficiente de
la seguridad
laboral.
En un entorno
laboral donde
la gente teme
salir
lastimada, se
siente
insegura es
imposible que
surjan nuevas
ideas y se
desarrolle el
conocimiento.
La
capacitación
permanente,
mes a mes
acerca de los
procedimientos
en torno a la
seguridad
laboral forma
parte de la
estrategia en
recursos
humanos de
todas las
empresas
exitosas.
¤ Desde la
gestión de las
retribuciones
en base al
desempeño,
a la
productividad
y no por
antigüedad.
Los parámetros
sobre los
salarios se
basan cada vez
más en el
cumplimiento
de objetivos
que en la
retribución de
nociones
estáticas como
la antigüedad
o la cantidad
de horas
trabajadas.
Las empresas
exitosas
aprecian los
empleados
comprometidos
que trabajen
"por
proyectos" y
son
retribuidos
con ascensos,
liderazgo de
proyectos más
importantes,
beneficios o a
través del
salario, si
cumplen los
objetivos
pautados.
¤ Desde un
liderazgo
acorde. La
función del
líder tiende a
ser cada vez
más
horizontal. Se
lidera
llamando a las
personas por
su nombre,
conversando
temas clave en
reuniones
informales y
delegando cada
vez más en
lugar de
concentrar
poder. La
flexibilización
de horarios de
trabajo
también tienen
que ver con un
liderazgo que
piensa en el
capital
intelectual.
Si la cantidad
de horas que
trabajan los
empleados en
proyectos es
cada vez
mayor, si
también
trabajan desde
su hogares, es
propio de un
líder exitoso
en los tiempos
que corren,
permitir
ciertas
licencias de
descanso o
vacacionales.
Referencias
bibliográficas
-Leif
Edvinsson y
Michael S.
Malone, "El
Capital
Intelectual.
Cómo
identificar y
calcular el
valor de los
recursos
intangibles de
su empresa" Ed.
Gestión 2000
Barcelona,
2003
-Luis Martínez
Ochoa.
"Gestión de
conocimiento e
intangibles:
impacto en
contabilidad y
mercado de
capitales"
EUNSA. Navarra
2002
-Michale J. Mc
Carthy,
"Domine la Era
de la
Información".
Ed. RobinBook,
Barcelona,
1991 |