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Impacto de
la
capacitación
por
José Manuel
Vecino.
Gerente de
Jobmanagementvision.com
(Colombia)
Los procesos de
capacitación son
recibidos en muchas
ocasiones como una
oportunidad de
crecimiento y de
aprendizaje con el fin
de, no sólo de mejorar
la tarea y el desempeño
para el cual hemos sido
contratados, sino
también para crecer como
personas, para
interiorizar contenidos
que quizá no tenga
aplicación inmediata
pero que dan temple y
seguridad para las
oportunidades futuras.
Sin embargo, en muchas
ocasiones, también
sentimos que es un
tiempo poco valioso y
que nos distrae de
nuestras obligaciones
cotidianas, esta segunda
actitud, poco frecuente
pero existente, lleva a
un estancamiento no solo
en el desempeño
profesional y laboral
sino en el desarrollo de
nuevas habilidades
sociales.
Es posible que existan
personas en nuestra
organización y también
en otras, que llevan
años sin realizar
cursos, talleres o
seminarios de
actualización, que no se
han preocupado por
terminar su carrera
profesional y continúan
estancados desde hace
mucho en lo último que
estudió antes de
ingresar a la empresa.
La
excusa parece calcada y
repetida, no tengo
plata, me casé, invertí
en un negocio, etc.… y
así pasan los años y
comienza también a pasar
la vida, sin una
esperanza en el
horizonte y sin el deseo
y la voluntad de
cambiar.
Muchos otros, con los
mismos o peores
problemas han salido
adelante, lo han logrado
y siguen en la búsqueda
de conocimientos que les
permite ascender en la
escala académica y poder
alcanzar los sueños y
metas que siempre se han
forjado.
La capacitación es una
oportunidad, es un
mecanismo de
mejoramiento personal
que beneficia sin duda a
la empresa por que así
tiene colaboradores con
más pericia y capaces de
resolver situaciones
complejas y tomar
decisiones acertadas
para bien de la empresa,
los clientes, los
dueños, etc. , gana la
empresa porque puede
construir equipos de
gente capaz de afrontar
cargos diversos,
personas que pueden
representar la
organización con altura,
gente llamada a ser
líder en cada uno de sus
procesos.
Gana la empresa porque
con personas altamente
capacitadas puede
arriesgarse en negocios
importantes y sabe que
su marca progresará y
será reconocida porque
cuenta con personal
altamente idóneo y
capaz.
Pero, también gana la
persona, se enriquece de
conocimientos y
desarrolla actitudes y
aptitudes superiores que
lo van convirtiendo en
una persona valorada no
sólo al interior de la
empresa sino también por
fuera, con los clientes
o proveedores e incluso
por la misma familia y
amigos.
La persona que asume la
capacitación como una
oportunidad crea valor
alrededor de sí mismo,
desarrolla habilidades
que los vuelven
apetecible por otras
organizaciones y por la
misma empresa donde
labora.
Gana la persona porque
puede ver que sus
activos intelectuales se
incrementan, que sus
habilidades de trabajo
son requeridas cada vez
con más frecuencia en
distintas áreas, gana la
persona que descubre que
a medida que integra
nuevos conocimientos y
habilidades se vuelve
multifacético, capaz de
desempeñarse con éxito
en diversos puntos de la
organización.
La oportunidad está ahí,
es preciso tomarla y
descubrir que las
empresas la conforman
personas que han
recorrido un camino de
superación y de lucha,
de esfuerzo y
sacrificio, nada es
fácil, hemos escuchado y
quizá conocemos
historias de personas
que iniciaron en las
organizaciones en cargos
operativos y llegaron a
ser presidentes de la
misma, pero también
casos de personas que
ingresaron en un cargo
operativo y la
jubilación los
sorprendió en el mismo
cargo.
En síntesis, la
capacitación es un
esfuerzo que realiza la
empresa para construir
mejores colaboradores,
pero sobre todo mejores
seres humanos.
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