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24 de Agosto 2006
Menos cine en Hollywood golpea a muchos en Los
Ángeles
Los
altos costos y la falta de incentivos que sí hay en
otros estados han causado una reducción del número
de filmaciones.
Más allá del glamour, la fama y las grandes
producciones, bajo el cielo estrellado de Hollywood
hay miles de empleados y pequeños negocios que
dependen de la industria cinematográfica.
Son los agentes invisibles de un sector que genera
35,000 millones de dólares anuales a la economía
local trabajando directa o indirectamente en la
industria del cine.
Los recortes presupuestarios anunciados en días
pasados por algunos grandes estudios, con
reducciones de dos mil empleos globales, podrían
hacer tambalear los otros 250 mil puestos locales
que se estima genera la industria más famosa de
California. Además, ello viene a sumarse a la
pérdida constante de producciones que se realizan en
otras partes del país o del mundo.
"Paradójicamente, aunque éste es el epicentro
mundial de la industria cinematográfica, es una de
las zonas con menos alicientes para filmar", comenta
Jack Kyser, economista en jefe de la Corporación
para el Desarrollo Económico del Condado de Los
Ángeles (LAEDC).
Kyser considera que "hay que hacer algo pronto", y
señala que medidas como la propuesta AB777, del
presidente de la Asamblea de California, Fabián
Núñez, serían un paso adelante en ese camino.
La medida contempla, entre otros aspectos, ventajas
de incentivos fiscales de entre un 12% y un 15% de
algunos costos de producción, emulando lo que otros
estados y países llevan haciendo hace tiempo.
"Espero que haya algún tipo de solución pronto
porque yo cada vez tengo menos trabajo", dice Josh
Park, un carpintero que suele trabajar en la
construcción de escenarios de rodaje.
Park explica que durante el boom de construcción de
los últimos tiempos ha estado trabajando en
carpintería interior para proyectos residenciales.
"Eso me ha estado dando más dinero que los encargos
para el cine, pero ahora también se está frenando",
dice Park, que opera como contratista independiente.
Al González, productor independiente de Vision Quest
Entertainment, LLC, en Burbank, enfatiza que hace
falta tomar medidas para incentivar las producciones
locales. Su compañía filmará próximamente los
exteriores de una película "del Oeste" en Nuevo
México, rodando sólo los interiores en estudios de
California.
González indica que los costos, y a menudo también
los trámites para conseguir los permisos, son tan
onerosos en el área de Los Ángeles, que puede salir
más caro rodar durante tres días aquí que durante
seis semanas en Praga (República Checa) o en Nueva
Zelanda.
A ello hay que sumar la competencia de los 28
estados del país que ofrecen incentivos de
filmación.
Mientras que las grandes estrellas no tienen
problema en desplazarse a cualquier punto del mundo,
los que pierden son los negocios y profesionales
locales que se contratan en el punto de rodaje (de
hecho, muchos de los incentivos en otros estados y
países establecen como un requisito ciertos mínimos
de contratación local).
"De todos modos, esto no es el fin de Hollywood, los
mejores técnicos y la red de contactos de la
industria del cine seguirán estando aquí", opina
González.
Sin embargo, Amy Lemisch, directora de la Comisión
Cinematográfica de California (CFC), opina de forma
diferente.
"Si no hacemos nada y mantenemos la tendencia
actual, se irán formando grupos y redes
profesionales de apoyo a la industria del cine en
esos otros lugares que sí ofrecen incentivos a la
misma, a la vez que se irán deshaciendo las que
existen aquí", comenta Lemisch, ferviente defensora
de la AB777.
Elizabeth Rodríquez, ejecutiva de cuentas de Oakwood
Corporate Housing, en Marina del Rey, una firma que
se dedica a la gestión de alojamiento temporal de
plantillas profesionales —como las que suelen
acompañar los proyectos de filmación—, indica que su
negocio en Los Ángeles no ha acusado menor demanda,
pero tal vez debido a la estrategia de
diversificación de su compañía.
"Lo que sí hemos notado es que en estados como Nuevo
México está habiendo mucha actividad
cinematográfica", comenta Rodríguez.
Según un estudio de agosto del año pasado realizado
por la LAEDC, una película con un presupuesto de 70
millones de dólares y 75 días de rodaje crea empleo
para 588 personas relacionadas con el reparto, y
unos 1,182 extras. Estas cifras, según el estudio,
equivalen a 141 empleos anuales directos a tiempo
completo y otros 425 indirectos.
Igualmente, el proyecto generaría unos 10.6 millones
en impuestos para California.
Lemisch añade que mientras en los años 2003 a 2005
en torno al 25% de las películas del país se hacía
en California, en 2006 el porcentaje ha bajado a un
11%, algo que ella atribuye al hecho de que cada vez
hay más infraestructura (estudios, equipos
profesionales, etc.) en los estados y países que
ofrecen incentivos.
La
Opinión (EEUU)
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