por José Luis
Martínez.
Director general de
probiZion. Previamente desempeñó
también su carrera
profesional en empresas
como Opentec, Axtel y Alestra. Es
egresado de la carrera
de Ingeniería en
Electrónica y
Comunicaciones por parte
del ITESM Campus Estado
de México, tiene una
especialidad en
Telecomunicaciones y
cursó un Diplomado en
Alta Dirección en el
ITESM Campus Santa Fe.
Se puede contactar con
él a través del correo
electrónico
jlmartinez@probizion.com
A pesar de la fuerte
inversión en tecnología
que se ha registrado en
México en los últimos
años, las pequeñas y
medianas empresas (PyMEs),
que conforman el grueso
de nuestro sector
industrial, siguen
mostrando evasivas al
momento de adoptar
tecnología que redunde
en su propio beneficio.
Por ejemplo, ¿cómo es
posible que un usuario
gaste cientos de dólares
en un dispositivo
reproductor de MP3,
incluyendo sus
aditamentos, mientras
que una PyME se resiste
a comprar un paquete
antivirus para su
empresa, en ocasiones
por menos de 100
dólares?.
Después de algunos
análisis hemos
encontrado que algunos
de los principales
problemas de las PyMEs,
en cuestión tecnológica
tienen que ver con que
la mayoría presenta un
problema estructural. A
algunas les falta una
mirada estratégica. No
saben qué cambios
implantar ni cómo
llevarlos a cabo.
Si bien es cierto que
más del 90% de las
empresas en México son
PyMEs, también es cierto
que al 90% de estas
empresas la tecnología
no les hace sentido del
todo. También sabemos
que su subsistencia es
prioritaria, por lo que
casi no tienen recursos
para invertir en
tecnología o no saben
cómo acceder a un
crédito para este fin.
Muchas de las PyMEs
carecen del conocimiento
de lo que es la
tecnología, para qué
sirve o cómo se paga el
retorno de la inversión.
Además, por lo general,
no implantan tecnología
porque se saben pequeñas
y perciben que es un
tema que concierne sólo
a las grandes empresas.
La
necesidad de tecnología
en las PyMEs
Las PyMEs luchan desde
su creación por
mantenerse en el
mercado, vigentes,
competitivas, pero la
mayor parte del tiempo
requieren diferentes
elementos tales como el
acceso a créditos para
adquirir tecnología. Y
no todo termina ahí, una
vez que obtienen
financiamiento necesitan
información y
automatización sobre la
tecnología que
adquieren, una adecuada
infraestructura
informática y
conectividad (software
adecuado y de bajo
costo) y, fundamental,
un personal capacitado.
Actualmente cualquier
empresa,
independientemente del
tamaño que tenga, está
sometida a una fuerte
presión para aumentar su
productividad, reducir
sus costos y ofrecer un
servicio de alta
calidad. Las Tecnologías
de la Información y las
Comunicaciones (TIC)
constituyen una
herramienta esencial
para que las empresas
mejoren su eficiencia y
la calidad de sus
productos y servicios,
así como para fomentar
su penetración en el
mercado.
Paradójicamente, destaca
el bajo nivel de
implantación de las TIC
en las pequeñas y
medianas empresas, pese
a que este segmento
representa alrededor del
99,8 por ciento del
total de las compañías
mexicanas y,
aproximadamente, el 80
por ciento del empleo.
Obstáculos tecnológicos
Las principales barreras
que frenan la adopción
de las TIC en las PyMEs
suelen ser de índole
psicológico:
desconocimiento de las
ventajas de la
tecnología para la
empresa; falta de
formación en este campo;
escasa percepción de los
beneficios de la
inversión; pensar que
aprender a usar la
tecnología es una
pérdida de tiempo; miedo
e inseguridad al cambio;
considerar que hasta
ahora les ha ido bien
sin recurrir a la
tecnología. Pero también
existen otros obstáculos
que inducen a
este retraso tecnológico
como son el hecho de que
en la mayoría las PyMEs
no haya ningún
departamento o
especialista en
informática, la falta de
ayuda por parte del
gobierno o una
legislación
insuficiente.
Por eso, el esfuerzo que
supone para las pequeñas
y medianas empresas
realizar cualquier
inversión, sumado al
gasto en recursos
humanos al que deben
hacer frente para
conseguir implantaciones
rápidas y exitosas son,
algunas veces, las
cuestiones que más
frenan a este tipo de
organizaciones cuando se
plantean la posibilidad
de abordar un cambio
tecnológico de cualquier
índole.
Considero que en las
PyMEs debe haber un
cambio de mentalidad
para que hagan
conciencia sus
directivos, ejecutivos e
incluso a sus propios
trabajadores de que
estos cambios mejorarán
sus procesos de trabajo,
incidirán en la
realización efectiva y
eficiente de sus tareas,
optimizarán el tiempo
que dedican a las mismas
y, por supuesto,
incrementarán la
rentabilidad de las
tareas que realizan
ganando tiempo y
reduciendo costos.
Obstáculos de capital
humano
Actualmente hablamos de
recursos humanos,
capital humano, activos
intelectuales, talentos.
Todos estos términos
tienen en común la idea
de que las personas
marcan la diferencia en
el funcionamiento de una
empresa. Pero nos salta
una pregunta a la mente:
¿La gestión de los
recursos humanos en las
PyMEs representa una
ventaja competitiva?
La gestión de los
recursos humanos está
estructurada en torno a
los siguientes procesos:
planificación de los
recursos humanos,
análisis de puestos de
trabajo, desarrollo y
aumento del potencial de
los individuos,
evaluación de desempeño,
recompensar los éxitos
de los empleados,
selección y
reclutamiento, salud e
higiene en el trabajo.
La expresión "recursos
humanos" implica que las
personas poseen
capacidades que impulsan
el desempeño
organizacional (además de
otros como el económico,
tecnológico, etcétera).
En los últimos años las
personas han sido
fundamentales para la
creación de ventajas
competitivas como, por
ejemplo, en las empresas
de software: el éxito
depende del
conocimiento, las
habilidades y
capacidades que posee
cada empleado.
Una de las dificultades
que se observa en la
actualidad es la falta
de personal con
conocimiento técnico,
habilidades y
competencias adecuadas a
la empresa. Esta
problemática está
enfocada en la
aplicación de las nuevas
tecnologías, en la
administración para el
cambio y en la capacidad
de dar respuestas al
mercado.
Las organizaciones
compiten a través de las
personas y las empresas
exitosas del siglo XXI
serán las que efectúen
mejor selección y
almacenamiento de los
conocimientos de su
gente.
Cuando se habla de la
gestión de los RRHH se
piensa en las grandes
empresas, pero es
fundamental que el dueño
o director de la empresa
tenga en claro cuáles
son las tareas que debe
cumplir tal o cual
puesto, el alcance de
sus responsabilidades y
la toma de decisiones,
habilidades de
comunicación y de
trabajo en equipo. En
definitiva, que la
persona a ingresar sea
la adecuada para el
puesto a cubrir.
Pero, ¿quién hace esta
selección? La misma
puede ser asignada a un
gerente de la empresa
(no necesariamente el
dueño), se puede
tercerizar la búsqueda o
puede ser por
recomendación de un
empleado.
La otra variable que
considero de vital
importancia es la
capacitación. Es preciso
efectuar una
identificación de las
necesidades a través de
un cuestionario que
ayude a clarificar
cuáles son los
conocimientos
primordiales que su
personal debe adquirir,
para mejorar la
productividad o la toma
de decisiones de los
jefes, o tener una
adecuada administración,
atención al cliente,
etcétera.
Otro aspecto es la
diferencia generacional.
Las PyMEs deben
considerar que hay que
tener pertinencia para
moverse en los mercados
actuales, y que a veces
esos aspectos medulares
de competencia −conjunto
de conocimientos
integrados dentro de una
organización que las
distingue de sus
competidores y otorga
valor agregado a los
clientes− no los tenemos
dentro de la empresa o,
si los tenemos (en el
caso de sucesores-hijos
o familiares con un
título universitario),
debemos implantar el
trabajo en equipo y
alinear las diferentes
maneras de mirar el
mundo a través de un
proceso de aprendizaje.
Recordemos que la
gestión de los recursos
humanos contribuye a la
contratación de
talentos, al desarrollo
y la formación del
personal, mejorar el
desempeño, implantación
de programa de jóvenes
profesionales, ayuda a
mejorar las
comunicaciones internas,
a asignar adecuadamente
recompensas y
reconocimiento al
desempeño de las
personas, asignación de
tareas y
responsabilidades,
cuadro de sucesión entre
otros.
RRHH + Tecnología:
soluciones para el éxito
La evolución natural del
mercado está propiciando
que los empresarios de
las PyMEs comiencen a
considerar a las TIC
como una herramienta
vital para alcanzar sus
objetivos de negocio,
especialmente en lo
referente a la reducción
de costos, maximización
de la productividad,
manejo de procesos e
información de forma
eficiente y relación con
los clientes.
No obstante, en un
sector tan amplio y
heterogéneo como es el
de la PyME, empresas y
fabricantes tecnológicos
no tienen más remedio
que especializarse para
poder hacerse un espacio
en el mercado. Existen,
por ejemplo, compañías
enfocadas a proveer
soluciones de gestión de
recursos humanos que
ayudan a que las PyMEs
diseñen la arquitectura
más adecuada para su
organización; que puedan
mantener actualizado en
tiempo real la base de
datos del capital
humano; también les
permiten identificar
competencia de equipos e
individuos en la
compañía o planear y
ejecutar mejores
estrategias de recursos
humanos.
También existen
soluciones que habilitan
a las empresas para
atraer y contratar
mejores candidatos para
su empresa; desarrollar
el talento humano de su
organización; optimizar
procesos de aplicación
de evaluaciones 360º;
alienar y gestionar el
desempeño de toda la
compañía; analizar y
diseñar esquemas
competitivos de
compensación, entre
otros elementos. Y lo
mejor de todo, no es
necesario comprar los
sistemas ni tener a una
persona dedicada a
ellos, pues existen
productos en el mercado
que, mediante una renta
mensual, dejan toda esta
gestión en manos de los
expertos.
Sabemos que las PyMEs no
disponen de la
infraestructura, ni el
personal necesario para
sacar todo el provecho
que la tecnología puede
ofrecer a su negocio; en
cambio, haciendo un
outsourcing de sus
servicios TIC con
empresas especializadas,
pueden disponer de la
tecnología más avanzada
y técnicos 24x7.
El outsourcing de
tecnología supone un
ahorro de costos
respecto a adquirir y
mantener una plataforma
tecnológica de primer
nivel, ofrece más
flexibilidad para
adaptarse a la evolución
del negocio e incrementa
la seguridad y
disponibilidad de los
datos y aplicaciones.
Todo ello, sin olvidar
que, al tercerizar, la
empresa puede liberar
recursos para centrarse
en su negocio,
diferenciarse y generar
valor añadido, que es su
cometido más importante.