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La organización
reconfigurable
por Jay R Galbraith.
en “La organización
del futuro”, de Jay R.
Galbraith, Capítulo 9: “La
organización
reconfigurable”. Jay R
Galbraith es profesor en
el Internacional Institute
for Management Development
en Lausana, Suiza. Es
investigador superior en
el Center for Effective
Organizations de la
Universidad de Southern
Caifornia. Sus campos de
investigación son la
estrategia y la
organización en los
niveles de análisis
organizativo, de unidad
empresaria e
internacional.
Galbraith
es autor de Competing with
Flexible Lateral
Organizations y coautor de
Organizing for the Future
and Strategy
Implementation: The Role
of Structure and Process.
También ha escrito muchos
artículos para
publicaciones
profesionales.
Hoy es un hecho aceptado
por todos que el cambio es
constante, que se ha
convertido en el orden
natural de las cosas. En
el primer tomo de esta
serie, varios autores
coincidieron en que el
liderazgo del futuro será
“el management del
cambio”. En efecto, el
management dedica una
enorme proporción de su
tiempo y energías a
cambiar, transformar o
revitalizar las
organizaciones existentes.
Esta tarea puede resultar
menos ardua y consumir
menos tiempo si la
reconfiguración está
incluida en el diseño
original de la empresa. Si
el cambio es constante,
¿por qué no diseñar las
organizaciones para poder
cambiarlas constante y
fácilmente? En este
capítulo se describe esa
organización fácil de
cambiar o reconfigurar.
Competir sin una ventaja
sustentable
Las organizaciones fueron
creadas para llevar a cabo
estrategias empresarias.
Distintas estrategias
condujeron a la creación
de organizaciones
diferentes. La necesidad
de la organización
reconfigurable es que es
cada ve< más difícil
sustentar las ventajas
competitivas. Cuando las
ventajas dejan de ser
duraderas, lo mismo sucede
a las organizaciones que
las utilizan. En el
pasado, el management
elaboraba una fórmula
comercial ganadora y
erigía barreras para
sustentar esa ventaja.
Luego creaba una
estructura organizativa en
torno de las funciones,
los productos y servicios,
los mercados o la
situación geográfica,
destinada a aplicar la
fórmula para el éxito.
Para completar la
integridad de la
organización, se diseñaban
procedimientos de
planificación y
presupuesto, sistemas de
información, procesos de
creación de productos
nuevos, esquemas de
remuneración, criterios de
selección y ascensos,
trayectorias, evaluaciones
de rendimientos,
secuencias de capacitación
y desarrollo, y se los
alineaba entre sí y con
una estrategia y
estructura de la empresa.
Una organización así
alineada ejecutaría la
estrategia con un mínimo
de fricción.
Para muchos sectores de la
industria, ese modelo de
diseño organizativo ahora
resulta defectuoso. La
razón es que las fórmulas
para el éxito duran poco
tiempo. Las ventajas en
torno de las cuales está
diseñada la organización
son imitadas y aún
superadas rápidamente por
competidoras ágiles. Por
eso, una organización
centrada y alineada es una
organización vulnerable.
Algunos autores han
llegado a la conclusión
deque la alineación ha
dejado de ser un criterio
útil para el diseño de las
organizaciones. Si bien
coincido en que la
alineación en torno de una
estrategia central puede
constituir un obstáculo
para el cambio de
estrategia, el defecto no
es el exceso de alineación
sino en el hecho de
concentrarse en una
ventaja imposible de
sustentar. Por otra parte,
si la estrategia, el
producto y los
procedimientos no están
debidamente alineados, las
distintas actividades
entrarán en conflicto, las
unidades frustrarán
recíprocamente sus
esfuerzos y la
organización derrochará
mucha energía en
fricciones internas. Se
necesita un nuevo diseño
alineado que permita
reconfigurar fácilmente
las estructuras y los
procedimientos y
realinearlos con una
estrategia que cambia
constantemente.
Así, el desafío consiste
en diseñar organizaciones
capaces de ejecutar
estrategias cuando no
existen ventajas
competitivas sustentables.
A la falta de ventajas
sustentables en el tiempo,
los triunfadores serán
aquellos que sean capaces
de crear una serie de
ventajas temporarias de
corto plazo. En esta
hipótesis de trabajo, los
líderes mirarán al futuro
y crearán constantemente
nuevas capacidades que
produzcan valor para el
cliente. Combinarán
ágilmente estas
capacidades para igualar y
superar las ventajas
existentes (incluso las
propias). Superarán a la
competencia al enhebrar
una serie de jugadas y
contrajugadas, como en el
ajedrez. Las empresas
capaces de encontrar
respuestas flexibles y una
serie de jugadas a lo
largo del tiempo serán las
probables triunfadoras. La
organización
reconfigurable es el
producto del empleo
diestro de tres
capacidades. En primer
lugar, para reconfigurarse
la organización forma
equipos que pasan por
encima de los límites
departamentales. Estas
estructuras laterales
deben poseer una gran
capacidad de interconexión
interna. En segundo lugar,
la organización emplea los
precios internos, los
mercados y los recursos
del mercado para coordinar
la complejidad de los
equipos múltiples. Por
último, la organización
forma asociaciones para
obtener las capacidades
que no posee. Ellas
requieren capacidad de
interconexión externa.
Ilustremos estas
capacidades por medio de
un ejemplo.
Un ejemplo de
organización
reconfigurable
Una empresa de
panificación productora de
galletas, bizcochos y
otros productos afines
tenía competencias en
management de marca y
distribución. Poseía una
red de panaderías en
Estados Unidos y Canadá, y
un sistema logístico que
le permitía llevar la
mercadería directamente de
la panificación a la boca
de expendio minorista. La
panificación siempre ha
sido un negocio just in
time. Las marcas y los
sistemas de distribución
eran las ventajas y las
barreras que defendían a
la empresa frente a la
competencia. En la década
de 1980 estas ventajas
empezaron a sufrir
ataques. Los minoristas y
sus proveedores de marcas
propias igualaban
fácilmente la calidad de
los productos de la
empresa a precios
significativamente más
bajos. Además, los
productos de la empresa
eran de alto contenido
graso y calórico: de ahí
que los evitaran tanto los
buscadores de buenos
precios como los de
alimentos sanos.
La empresa empezó a
resurgir cuando se
descubrió un ingrediente
bajo en grasas que
conservaba el sabor del
producto. Una vez aprobado
para la oficina reguladora
de alimentos y
medicamentos de Estados
Unidos (Food and Drug
Administration), la
empresa empezó a
reformular sus marcas más
populares y concentrar su
promoción en el segmento
de alimentos sanos. Los
productos volaban de las
góndolas. La reformulación
dio nueva vida a las
marcas y creó una ventaja
que los proveedores
particulares no podían
igualar. Para capitalizar
más aun la popularidad del
producto, la empresa se
extendió a todos los
canales de distribución
posible. Puesto que cada
canal requiere su propio
packaging, la empresa se
asoció con fabricantes
independientes (llamados
coenvasadores) para crear
distintas clases de
envases. Ahora sus
productos vienen en cajas
grandes para los
hipermercados y en
pequeñas porciones para
las máquinas expendedoras
y los negocios abiertos
las veinticuatro horas. A
continuación, la empresa
introdujo el ingrediente
en otros rubros donde
pudiera obtener ventaja,
tales como productos para
el desayuno y bocadillos.
Se asociaron con otros
para elaborar productos no
horneados. Con esta
expansión pudieron colocar
productos en diversas
góndolas de comestibles.
Los productos nuevos se
conservaban frescos
durante el sistema de
distribución existente.
Otros fabricantes de
productos similares no
poseían esa capacidad ni
el ingrediente bajo en
grasas.
La empresa creó sociedades
(un procedimiento que
llamó management de
rubros) con dos de sus
clientes más grandes.
Éstos cedieron el
management de las góndolas
de galletas y bizcochos a
la empresa, que con sus
aptitudes especiales para
el management de marca,
complejos análisis de los
datos proporcionados por
el código de barras y
conocimiento de la
panadería logró un aumento
de la rentabilidad para sí
y sus clientes. Al
coordinar el flujo de
productos y de caja de la
panificación a la tienda,
minimizó su capital de
trabajo. En la actualidad
cada alimento busca su
packaging propio. También
en este terreno, la
empresa pudo satisfacer
las necesidades de sus
clientes gracias a su
flexibilidad en materia de
packaging.
En síntesis, la empresa en
cuestión creó una ventaja
por medio de la creación
de un ingrediente bajo en
grasas que conserva el
sabor del producto. Con
sus capacidades en
logística y management de
marca, se impuso como
objetivo el sector de
alimentos sanos y lo ganó.
Creó la capacidad de
multiplicar los canales y
envases para ampliar el
sector de la población al
que podía llegar. Utilizó
el ingrediente y su
logística para ingresar al
nuevo rubro de productos
para el desayuno. Con la
ventaja que le da el
ingrediente, la empresa
tendrá tiempo para ampliar
sus conocimientos en el
rubro. Por último, gracias
a su prestigio
acrecentado, management de
marca, logística y
flexibilidad de packaging,
la empresa se ha
convertido en un socio
atractivo para lso
minoristas. Ha creado una
serie de ventajas al
combinar y recombinar las
nuevas y viejas
capacidades para responder
a nuevos productos,
segmentos, canales de
distribución y relaciones
con los clientes. Es un
buen ejemplo de la
creación constante de
ventajas. La empresa
panadera crea y pone en
práctica una iniciativa
que le da una ventaja.
Luego se apresura a buscar
una ventaja nueva. ¿Qué
vendrá ahora? Tal vez la
creación de productos
dirigidos a segmentos como
el asiático o el hispano.
Pero también está en
proceso de crear un
ingrediente nuevo que
además de bajo en grasas
(como el actual) será bajo
en calorías. Entonces
repetirá la sucesión de
ventajas.
Crear las condiciones
para reconfigurar
La estrategia de crear una
serie de ventajas a corto
plazo sólo puede ser
efectiva si la empresa
posee una organización
capaz de aplicarla. Antes
del descubrimiento del
ingrediente bajo en
grasas, la empresa tenía
una organización funcional
centrada en investigación
y desarrollo, operaciones,
marketing, ventas y
distribución, finanzas y
recursos humanos. Las
relaciones
interfuncionales eran
razonablemente buenas.
Varios miembros del
management superior tenían
experiencia en distintas
funciones. Además, durante
casi cinco años la empresa
había alentado el
management de proyectos y
casi todos los directivos
habían asistido a los
cursos correspondientes.
La empresa aprovechó esta
base para llevar a cabo
los cambios constantes de
estrategia.
El primer cambio
organizativo fue la
creación de tres equipos
plurifuncionales, dos
niveles más abajo del
director general. El jefe
de cada equipo era un
vicepresidente a cargo de
marketing. Se formaron dos
equipos para las líneas de
productos existentes:
dulces y salados. Cada
función aportaba un
representante que dedicaba
por lo menos el 50 por
ciento de su tiempo al
equipo, tenía autoridad
para representarla, y
poseía información sobre
ella que se podrá utilizar
para resolver problemas.
La tarea del tercer equipo
era reformular y relanzar
los productos de la
empresa teniendo en cuenta
el segmento de la salud.
Para el rubro nuevo se
creó otro equipo
plurifuncional dirigido
por un vicepresidente de
marketing. Pero este
equipo funcionaba a tiempo
completo y su cometido era
penetrar en el rubro.
Varios directivos de
ventas volcados
exclusivamente a la unidad
crearon un nuevo enfoque
para el rubro. Este equipo
respondía directamente al
directivo de más alto
nivel jerárquico para
obtener la atención y
concentración que requiere
una empresa nueva.
Se creó un equipo similar
para los nuevos canales de
distribución, a cargo de
un vicepresidente de
marketing que respondía al
vicepresidente primero a
cargo de ventas y
distribución. Todos los
sectores, salvo el de
investigación y
desarrollo, aportaron un
management de tiempo
completo. Investigación y
desarrollo no estaba
representado porque no
había productos nuevos. El
equipo de distribución
compraba productos de las
fábricas y manejaba las
relaciones con los
coenvasadores a cargo del
packaging. Después de
estos cambios se crearon
dos unidades
plurifuncionales para
manejar las sociedades con
los clientes. Estas
unidades comprendían
representantes de todas
las funciones salvo,
nuevamente, investigación
y desarrollo. Sus
directores eran los
managers de cuentas de los
clientes, quienes
respondían al
vicepresidente primero a
cargo de ventas y
distribución.
Mientras tanto, el sector
de finanzas rediseñaba el
sistema contable. Puso en
marcha un sistema de
costos basado en la
actividad y al mismo
tiempo instaló un software
hacho para la empresa con
el fin de automatizar el
sistema. Ahora se puede
aplicar el criterio de
ganancias y pérdidas a
todas las iniciativas
estratégicas. Los
productos, segmentos,
rubros, canales de
distribución y clientes se
evalúan en términos de
ganancias y pérdidas. El
departamento de recursos
humanos está rediseñando
el sistema de
gratificaciones para
incorporar premios por
equipo. En los hechos,
cada equipo es una pequeña
unidad empresaria.
Así la empresa, con una
estructura funcional y
managers de marca se
reconfiguró para adoptar
una estructura basada en
funciones, productos,
segmentos, rubros, canales
de distribución y
clientes. Es una
estructura múltiple de
pérdidas y ganancias, lo
suficientemente flexible
para cambiar a cualquier
dimensión requerida por ls
nuevas ventajas
estratégicas. Si bien
probablemente existe un
límite al número de
pequeñas unidades
empresarias que pueden
funcionar en un momento
dado, la empresa está
creando la capacidad de
organizarse de cualquier
manera que lo desee. Por
eso, en lugar de elegir
una organización por
función, producto o
segmento del mercado para
aplicar una serie de
ventajas a corto plazo que
cambian constantemente.
Una empresa que quiera
aplicar esta forma de
organización
reconfigurable necesita un
conjunto de políticas
alineadas de manera tal
que le permitan formar y
reformar las redes
internas y externas de
capacidades. En este
sentido hay dos sectores
cruciales: el de política
de información y
determinación de
objetivos, y el de
recursos humanos.
Políticas de información y
determinación de objetivos
Se suele pasar por alto el
poder del área de
información y
procedimientos de
determinación de objetivos
para definir las
capacidades de la
organización. La empresa
reconfigurable necesita
sistemas de contabilidad,
estructuras de datos y
procesos de planificación
que le permitan funcionar
como un conjunto de
pequeñas unidades
empresarias. Como se
señaló anteriormente, se
debe poder asignar costos
e ingresos a productos,
segmentos, canales de
distribución, etcétera,
para determinar su
rentabilidad. Las
políticas para los precios
de transferencia deben
reflejar con precisión los
precios del mercado con el
fin de coordinar la
asignación de recursos
entre las unidades en
miniatura, y con los
socios externos. El uso de
precios y mercados
facilita la tarea compleja
de coordinar las unidades.
Por último, se requiere un
equipo de management
fuerte. En realidad, la
única memoria y balance
que cuenta es la de la
empresa. Pero los cambios
de estrategia y la
reconfiguración de la
organización obligan a
desglosarlo en muchas
pequeñas unidades
empresarias. Así cada
unidad puede aplicar sus
propias iniciativas sin
trastornar el
funcionamiento de toda la
organización. El equipo de
management debe garantizar
la interacción de las
unidades al fijar
prioridades, asignar
recursos y resolver los
inevitables conflictos.
Políticas de recursos
humanos
El área de recursos
humanos es igualmente
importante. Es necesario
alinear las políticas del
sector con el fin de crear
las conductas y estados
mentales acordes con la
capacidad de
reconfiguración. Los
conflictos por prioridades
y precios de transferencia
dentro de una unidad o
entre éstas pueden
restarle energía a la
empresa consituida por
unidades minúsculas. Los
participantes deben poseer
capacidades
plurifuncionales,
establecer redes de
colaboración entre
unidades, identificarse
con la empresa en su
conjunto y formar parte de
una cultura reconfigurable.
Las políticas de recursos
humanos cumplen una
función esencial en la
creación de estas
destrezas, redes y
cultura.
El punto de partida de las
políticas de recursos
humanos son las prácticas
de contratación que atraen
a las personas adecuadas
para la organización, no
solo para el puesto a
cubrir. Las tareas
cambian, se aprenden
nuevas destrezas, pero es
mucho mesón probable que
cambie la personalidad del
individuo o los valores y
la cultura de la
organización. Los tests de
personalidad, las
simulaciones de trabajo y
las entrevistas extensas
son características de la
contratación de la persona
adecuada para la empresa.
La organización
reconfigurable quiere
personas que prefieren el
trabajo en equipo, pueden
resolver problemas y
manejar conflictos, desean
aprender nuevas destrezas
y son capaces de hacerlo.
Por ejemplo, la empresa
descrita utiliza un método
de entrevistas
interfuncionales para
tomar personal. Los
aspirantes a managers de
marcas son entrevistados
por quienes ocupan esos
puestos, pero también por
investigadores
científicos,
representantes del sector
de fabricación y managers
de ventas con experiencia
plurifuncional. La empresa
no quiere un brillante
especialista en marketing
interesado en hacer
carrera exclusivamente
como manager de marca.
Debe ser una persona
aceptable para las
divisiones de fabricación,
y de investigación y
desarrollo. En las
entrevistas se selecciona
a personas que serán
eficientes en el trabajo
plurifuncional. Con ello
también se transmite un
mensaje, “La
plurifuncionalidad es
nuestro método de trabajo”
y se desarrolla la cultura
reconfigurable.
Las tareas y carreras de
muchos managers también
son plurifuncionales. Por
ejemplo, la gente de
investigación y desarrolle
sigue el proceso de un
producto nuevo en la
manufactura, la venta y la
distribución. A cada aso
adquieren nuevas destrezas
funcionales. También se
familiarizan con todo el
proceso de creación de
productos nuevos a medida
que lo recorren. De igual
importancia son las
relaciones que crean y
suman a su red
interpersonal. El proceso
de asignación de tareas
desarrolla simultáneamente
al individuo y la red de
la organización; así se
crea el capital social que
da sustento a la
reconfiguración.
La capacitación es
constante y busca
participantes de las
diversas unidades. Por
ejemplo, los equipos
plurifuncionales reciben
recursos de management de
proyectos antes de
embarcarse en un proyecto
nuevo. También se da
cursos a grupos formados
por personas de diversas
unidades que deberán
ineractuar en puntos clave
del proceso. En todos los
casos se trata de crear
simultáneamente destrezas
y capacitar a las personas
para utilizarlas. En la
organización
reconfigurable, todas las
reuniones de capacitación,
y en particular los
encuentros sociales, son
oportunidades para
inculcar conocimientos.
Estos encuentros son
inversiones para
acrecentar el capital
social de la empresa.
Por último, el sistema de
gratificaciones también
debe ser flexible y
reconfigurable, pero un
manager nunca es más
conservador que cuando le
recomiendan modificar el
sistema de remuneraciones.
Debido a este
conservadurismo, los
sistemas de compensación
son las mayores barreras
al cambio y la
flexibilidad. Los esquemas
de remuneración en esta
época deberían ser
relativos, flexibles,
sencillos y válidos, pero
son precisos, complejos
cuantitativos, no
alineados, perimidos y
rígidos. Estudiar un
sistema de remuneración,
revaluar los trabajos,
orientar el plan nuevo e
introducirlo en cada
unidad es un proceso de
años. Se impone una mayor
agilidad y flexibilidad.
Los nuevos sistemas de
remuneración son ágiles,
tienen tres grados o
bandas en lugar de los
antiguos escalafones de
treinta niveles. El
salario no depende tanto
de la tarea desempeñada
como de las destrezas del
individuo. Hoy remuneramos
a la persona, no a las
tareas, porque éstas
cambian con suma rapidez.
Las personas también, pero
cuanto más aprenden, más
ganan. Con frecuencia el
pago basado en la aptitud
se otorga como una
bonificación por única vez
porque también las
destrezas van y vienen.
Últimamente se prefieren
las bonificaciones en el
acto a los aguinaldos.
También cambia el método
de evaluación antes
realizada por el jefe,
ahora se tiende a que la
haga el equipo o a basarla
en un modelo de
realimentación de 360
grados. Se abandona la
categorización de todos
los ingenieros en una sola
dimensión y se simplifican
las escalas de evaluación
de rendimiento. En algunas
organizaciones se toma
como unidad de evaluación
un día en que el proceso
se realiza fácil y
rápidamente; esta
evaluación se puede
repetir con frecuencia en
ambientes que cambian
rápidamente. Los sistemas
de remuneración se vuelven
más flexibles al adoptar
las bonificaciones en vez
de los aguinaldos, escalas
y categorías más
sencillas, el pago por
capacidad mas que por la
tarea realizada y el
aliento a los cambios y la
experimentación.
En conjunto, estos
procedimientos de recursos
humanos crean destrezas y
redes personales
intersectoriales y en
última instancia una
cultura reconfigurable.
También crean las
aptitudes y las actitudes
mentales para unir las
funciones, dentro y fuera
de la empresa y así
construir unidades
minúsculas. De esta manera
la organización está en
mejores condiciones para
capitalizar sus
oportunidades y construir
una nueva capacidad. Las
capaciades nuevas se
pueden combinar y
recombinar de maneras
útiles para crear nuevas
ventajas, pero la
capacidad perdurable, y
acaso la fuente más
sustentable de ventajas,
es la de reconfiguración
de la propia organización.
¿Qué le sucede a la
organización funcional?
La organización funcional
perdura como estructura
estable en torno de la
cual se produce la
reconfiguración. Las
funciones sirven de punto
de referencia a las
personas que participan en
proyectos y eb pequeñas
unidades empresarias. Las
funciones son también los
lugares propios de los
especialistas y los
contribuyentes
individuales. En la
empresa de panificación
descrita, especialistas en
alimentos, en la química
de grasas y aceites, en
tecnología de procesos de
manufactura y sistemas de
distribución no rotan a
otras funciones.
Desarrollan conocimientos
profundos de sus
especialidades que luego
se convierten en nuevas
capacidades que se pueden
combinar y recombinar.
Las funciones adquieren
una perspectiva a largo
plazo. Se hacen
responsables de adquirir y
construir nuevas
capacidades, aptitudes y
tecnologías. Establecen
relaciones con
universidades para
desarrollar nuevas
tecnologías y obtener
nuevos graduados. Las
funciones también sirven
de referencia para las
capacidades de la empresa
y evaluar posibles socios.
Por eso, a medida que los
equipos y las pequeñas
unidades empresarias se
hacen cargo de las
decisiones, el papel de
las funciones es construir
capacidades de largo
plazo.
El costo de la
reconfiguración
A diferencia de la
calidad, la
reconfiguración no es
gratuita. La creación de
sistemas de información y
prácticas de recursos
humanos requiere tiempo y
fondos. Hay que invertir
en la captación y
capacitación de recursos:
por su parte, el
management debe invertir
en la coordinación del
trabajo dentro de las
pequeñas unidades
empresarias y entre ellas.
Es una forma de
organización
comunicación-intensiva.
También puede haber
problemas. No siempre se
encuentran las personas
capaces de manejar
conflictos y partidarias
del crecimiento y el
desarrollo. Todo el mundo
quiere gente que trabaje
en equipo. Además, puede
haber conflictos no
resueltos. Los diferendos
en torno de los precios de
transferencia pueden
consumir muchísimo tiempo.
En todas las
organizaciones, tanto las
que tienen estructura de
matriz como las
reconfigurables, las
discusiones pueden derivar
en negociaciones
interminables que restan
tiempo a la atención a los
clientes. Si las políticas
no están debidamente
alineadas, las fricciones
internas pueden absorber
las energías de la
empresa. Pero estos cosos
y riesgos se han de
comparar con los que
implica la falta de
adecuación a un competidor
reconfigurable.
Conclusión
La organización
reconfigurable es la
compañera de la estrategia
cambiante. Si la ventaja
competitiva es efímera,
también lo es la
organización. La ventaja
competitiva es producto de
una serie de ventajas de
corto plazo producidas por
medio de la organización
reconfigurable. Ésta
consta de una estructura
funcional en torno de la
cual se forman, combinan y
disuelven constantemente
pequeños proyectos y
pequeñas unidades
empresarias. Estas
unidades pueden
concretarse en productos,
canales de distribución, ,
segmentos, clientes,
regiones, proveedores,
tecnologías, etcétera. La
empresa puede organizarse
literal y simultáneamente
como le dé la gana. La
capacidad de
reconfiguración se basa
entres aptitudes:
-
Formación extensiva de
redes entre las
unidades. Esta
aptitud se basa en las
políticas de alineación
de recursos humanos.
Atrae, retiene y
desarrolla a las
personas flexibles que
crean la organización
flexible.
-
Uso de precios, mercados
y recursos mercantiles
para coordinar las
múltiples unidades que
generan ganancias. a
herramienta central para
lograr esta aptitud es
un sistema de
contabilidad e
información que permita
una determinación
flexible de ganancias y
pérdidas en cualquier
dimensión.
-
Redes externas con
socios para extender las
capacidades que se
pueden combinar para
crear nuevas ventajas.
Las mismas aptitudes
conductuales de
cooperación, manejo de
conflictos e influencia
sin autoridad que se
utilizan para crear
redes internas son
indispensables para el
manejo de las externas.
El último elemento es un
equipo de management
superior consciente de que
su valor depende de la
aptitud para diseñar y
sostener la capacidad de
reconfiguración de la
empresa.
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