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Funciones y
perfil del
formador de
recursos
humanos
por
Miguel
Calvo Verdú
en "Formador
Ocupacional.
Formador de
formadores".
Ed. Mad.
Sevilla,
España.
Septiembre de
2005
Junto con el
grupo de los
alumnos o
destinatarios
de la
formación, el
formador es el
otro
protagonista
esencial en el
proceso de
enseñanza-aprendizaje
y en la
interacción
didáctica que
se produce en
el seno de
dicho proceso.
a) Funciones
del formador
Básicamente,
el formador
debe presentar
las siguientes
actitudes:
- El
formador debe
facilitar y
ayudar
pedagógicamente
a sus alumnos,
siendo
consciente de
su obligación
de hacer
posible que
puedan
desarrollar
todas sus
potencialidades
en cuanto a
habilidades,
aptitudes,
etc. En este
sentido, todo
formador debe
ser:
* Auténtico,
al ser capaz
de ser
congruente,
auténtico y
sincero
respecto de su
interacción
con los
alumnos.
* Empático,
al desarrollar
la capacidad
de captar la
intensidad
emocional que
los mensajes
de los alumnos
puedan
expresar
*
Considerado,
mediante el
respeto y el
aprecio, en su
justa medida,
de las
manifestaciones
afectivas de
los alumnos.
Todo ello
acompañado de
un clima de
diálogo
humano, que
contribuya a
crear un
adecuado
ambiente de
seguridad para
eliminar las
posibles
dificultades
que puedan
surgir.
El formador
debe enseñar
de tal
forma que,
cuando un
alumno se
enfrente al
hecho de
adquirir
nuevos
conocimientos,
habilidades o
actitudes,
estimule
apropiadamente
su capacidad
de análisis,
la síntesis,
la capacidad
crítica, la
posible
aplicación de
los
conocimientos
adquiridos, y
la evaluación.
Por tanto,
facilita la
información y
adiestra en el
uso de nuevos
procesos
pedagógicos,
asegurándose
de que los
alumnos
aprenden lo
que tienen que
aprender, y
según los
objetivos y
expectativas
previstos.
El formador
debe organizar,
así como
planificar y
gestionar la
acción
formativa, y
para ello
debe:
*
Establecer
para cada acto
formativo
los objetivos
partiendo
de las propias
necesidades
del grupo
* Organizar
y seleccionar
los
distintos
tipos de
contenidos,
así como las
actividades y
los recursos
didácticos más
apropiados
* Evaluar
el proceso
y los
resultados
conjuntamente
con los
alumnos
* Proponer,
usar, sugerir,
explicar,
resumir, etc.,
los
conocimientos
que se van
adquiriendo en
cada sesión
formativa
* Ser capaz de
interpelar al
grupo de
alumnos o al
alumno
concreto para
suscitar la
capacidad de
investigación
y la
participación
activa de
todos.
El formador
debe regular
y/o catalizar
la buena,
correcta y
adecuada
cohesión del
grupo de
alumnos,
estando alerta
ante posibles
tensiones y
conflictos,
haciendo que
los objetivos
individuales
reviertan
siempre en los
objetivos
comunes.
Del equilibrio
de estas
cuatro
actitudes se
derivará una
adecuada
solidez y
cohesión en la
práctica
docente del
formador,
haciendo que
su actividad
esté
compensada en
todo momento y
adaptada según
las
circunstancias
que vayan
surgiendo a lo
largo de todo
el proceso de
enseñanza-aprendizaje.
b) Perfil del
formador
Si un formador
concreto
aspira a
desarrollar su
cometido con
la adecuada
competencia,
eficiencia y
profesionalidad,
debe reunir
una serie de
cualidades,
así como los
conocimientos,
habilidades y
actitudes
adecuadas.
Grappin (1),
ayudándose de
un símil
anatómico,
establece las
cualidades que
debería reunir
un verdadero
formador. En
este sentido,
afirma que los
formadores son
mujeres y
hombres que
deben tener
"algo en la
cabeza, en el
estómago y el
corazón".
Veamos por
qué:
-En la
cabeza,
respecto del
fondo y la
forma, ya que
debe dominar
la materia que
imparte, saber
situarla en el
espacio y en
el tiempo, y
saber
organizarla
aclarando y
expresando sus
distintos
aspectos.
-En el
estómago,
respecto a la
capacidad para
poder aguantar
con entereza
un auditorio
concreto sin
irritarse a
pesar de que
haya motivos
para ello,
sabiendo
dirigirlo sin
caer en la
dictadura,
posibilitando
la expresión
de
individualidades
sin que
perjudiquen a
la generalidad
del grupo, y
siendo
riguroso
respecto a los
objetivos y
programa
establecidos
al mismo
tiempo que
tolerante.
-En el
corazón,
amando su
oficio de
formador,
formando e
informando
para
descubrir,
comprender y
admitir sus
propias
dificultades,
ayudando a los
alumnos a que
consigan estar
seguros de su
aprendizaje y
de sí mismos,
corrigiendo,
si procede,
sus propias
concepciones
sin provocar
confusión
entre lo que
interesa y lo
que es de su
interés. Ser
generoso y
estar
disponible.
|
POSIBLES
CUALIDADES DE
UN BUEN
FORMADOR |
| |
|
|
|
Conocimientos |
Actitudes |
Habilidades |
|
-Nivel
cultural
medio/alto |
-Capacidad de
flexibilidad y
adaptación |
-Buen
planificador,
gestor y
organizador de
la formación |
|
-Con
conocimientos
generales
tanto
empresariales
como laborales |
-Buen
comunicador y
transmisor |
-Destreza en
el manejo de
métodos,
técnicas y
recursos
didácticos |
|
-Preparación
pedagógica |
-Elevada
capacidad de
investigación,
renovación y
creatividad |
|
| |
-Capacidad de
trabajo en
grupo |
|
|
(1) Cf.
Grappin, J.P.,
Claves para la
formación en
la empresa,
CEAC,
Barcelona,
1990 |