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Farmacias: la gestión del
personal pasa por una
buena selección y saber
delegar
por
Mario Vaillo de Mingo.
mvaillom@recoletos.es
LAS FARMACIAS DEBEN
DEDICAR MÁS TIEMPO A ESTE
ASPECTO SI QUIEREN
CONSEGUIR EQUIPOS DE
TRABAJO MOTIVADOS CON LOS
QUE DIFERENCIARSE
En una farmacia media el
número de trabajadores, al
margen del titular, podría
situarse en tres. Se trata
por tanto de un equipo muy
reducido, donde la
implicación total de cada
miembro y la confianza
para delegar funciones y
responsabilidades debería
ser inevitable. Sin
embargo, esto no siempre
es así, lo cual provoca
que, en ocasiones, la
vinculación entre empleado
y empleador no sea tan
fuerte como debería. Si a
esto se le suma que las
farmacias encuentran
dificultades para
encontrar personal, puede
decirse que la gestión de
los recursos humanos cobra
una importancia capital.
En opinión de Juan Carlos
Serra, farmacéutico y
director del Master de
Gestión de la oficina de
farmacia del Colegio de
Farmacéuticos de
Barcelona, uno de los
principales retos con los
que se encuentra el
titular de una farmacia es
la gestión de su
plantilla: "En un espacio
reducido, con dos o tres
personas como media, es
básico tener algún tipo de
conocimiento en recursos
humanos", señala.
El motivo es claro: "Un
buen equipo de
farmacéuticos y auxiliares
preparados y motivados es
el mejor motor para una
excelente atención
farmacéutica y para
incorporar innovaciones".
Factor diferencial
Pese a esto la farmacia
parece haber descuidado
este aspecto, en parte por
apoyarse en muchas
ocasiones en un fuerte
componente familiar. Para
Rafael Martínez, director
general de la consultora
Mercer, "el hecho de que
durante muchos años la
farmacia haya sido un
negocio tradicionalmente
familiar ha provocado
cierta despreocupación por
la captación de personas y
talentos. Esto está
cambiando poco a poco,
pero hay que dedicarle
mucho más tiempo porque
las personas son las que
aportan el valor
diferencial en una
empresa".
A juicio de este experto,
el cambio de tendencia
debe apoyarse en el diseño
de una buena política de
empleados: "Los problemas
para encontrar personal se
deben a que no se ha
desarrollado una política
de retención basada en la
estimulación del
sentimiento de
pertenencia. Hoy en día,
para enriquecer el trabajo
y retener al empleado
motivado hay que dar
autonomía y delegar unas
funciones definidas".
Además, para este experto
en recursos humanos en
ocasiones la dinámica de
las empresas familiares se
ha basado en exceso en
"transformar en beneficios
los costes de personal,
retribuyendo por debajo de
lo que paga el mercado y
provocando que la
tendencia a abandonar el
puesto sea muy fuerte".
Tres claves
Tres serían las patas
básicas sobre las que
sostener una buena
política de personal: la
selección, la comunicación
y la retribución, y en
este último caso, no sólo
el dinero es lo importante
(ver información
inferior). Por lo que
respecta a la selección,
lo esencial es tener claro
qué puesto es el que se
quiere cubrir y las
competencias que se
desempeñan en él. A partir
de ahí hay que hacer una
buena selección de
candidatos a través de
entrevistas en las que es
fundamental crear un clima
de confianza suficiente
para que haya el mayor
intercambio de información
posible (formación,
experiencia profesional,
interese personales...)
mediante la utilización de
preguntas abiertas y
estructuradas.
A pesar de los problemas
de las farmacias para
captar personal, Susana
Gutiérrez, presidenta de
la sección catalana de la
Asociación Española de
Dirección y Desarrollo de
Personas (Aedipe),
advierte: "Lo que nunca
debe hacerse es tomar
decisiones precipitadas o
contratar sin reflexionar
al primer contacto con los
candidatos y, sobre todo,
mentir o generar falsas
expectativas respecto a
las condiciones laborales
y contractuales".
Para esta experta, es
igualmente importante que,
una vez seleccionado un
candidato, se le integre
correctamente en la
estructura de la farmacia
con un buen protocolo de
acogida: "Convendría
adjudicar, entre los
empleados veteranos, a un
tutor que le ayude en las
primeras semanas a conocer
las normas y
procedimientos. Esto
facilita en gran medida el
aprendizaje y la
transmisión de la cultura
organizativa, así como
hacer alguna entrevista de
seguimiento para ver cómo
va la integración y qué
dificultades se está
encontrando".
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