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En España las
mujeres
trabajan
diariamente 56
minutos más
que los
hombres (I)
≈ Las
mujeres dedican menos de
la mitad del tiempo (47
por ciento) que los
varones al trabajo
remunerado, pero más de
dos veces y media al
trabajo no remunerado (255
por ciento sobre los
hombres.
≈ El tiempo dedicado
efectivamente al empleo en
España es de 860 horas
anuales por persona mayor
de dieciocho años.
≈
El tiempo
empleado en los hogares en
actividades culinarias
(comprar alimentos,
cocinarlos, limpiar los
utensilios) consume 793
horas anuales por persona
mayor de dieciocho años.
≈ Las
actividades de limpieza,
reparaciones y compras en
los hogares consumen
anualmente 558 horas por
persona mayor de dieciocho
años, equivalentes a casi
dos tercios del tiempo
total invertido en el
empleo.
≈ El cuidado
a niños en los hogares, a
pesar del descenso de la
natalidad, sigue siendo
una actividad muy
absorbente que consume un
promedio de 355 horas
anuales por persona mayor
de dieciocho años, si bien
esta actividad se ejerce
frecuentemente de modo
simultáneo con otras
actividades
≈
Semanalmente, las mujeres
dedican 10,78 horas al
cuidado de niños; los
hombres sólo 3,03 horas
≈ Como
promedio, cada persona
mayor de 18 años
transfiere anualmente 73
horas de ayuda a
familiares que viven en
otros hogares, equivalente
a una quincena en jornada
completa.
29 de junio
de 2005.-
En la Fundación BBVA se
presentan los primeros
resultados del estudio ‘El
Uso del Tiempo en la vida
cotidiana’, realizado
por un equipo del Consejo
Superior de
Investigaciones
Científicas y de varias
universidades españolas,
dirigido por la
colaboradora de la
Fundación BBVA María
Ángeles Durán, catedrática
de Sociología y profesora
de investigación del CSIC.
El estudio
presenta por primera vez
un análisis comparado de
la encuesta sobre ‘Uso
del Tiempo’ realizada
por el CSIC y las
encuestas sobre ‘Empleo
del Tiempo’
del
Instituto Nacional de
Estadística (INE) y de la
Oficina Europea de
Estadística (EUROSTAT).
El análisis
de nuevas variables, como
el uso del tiempo
disponible, emerge como un
tema de especial interés
en la moderna
investigación social. El
tiempo es un recurso
escaso que cada persona
emplea de modo diferente,
pero se trata de conocer
si esta diferencia es
voluntaria u obligada, y
si hay perspectivas de
cambio en el uso del
tiempo para el futuro. El
tiempo es considerado como
un factor clave para
entender la estructura
social y económica de las
sociedades contemporáneas.
El uso del
tiempo y el trabajo en
Europa
Un reciente
estudio promovido por
Eurostat ha permitido por
primera vez comparar datos
sobre uso del tiempo
obtenido mediante
procedimientos homogéneos
en diez países europeos, a
los que ahora pueden
sumarse los obtenidos por
el INE para España. Los
datos están referidos al
conjunto de la población
entre 20 y 74 años,
incluyendo en el epígrafe
de ‘trabajo profesional y
estudio’ tanto las
diferentes situaciones
laborales (activos,
desempleados, jubilados,
etc.) como las actividades
de formación seguidas por
los ciudadanos. Los
resultados que se ofrecen
a continuación reflejan el
esfuerzo colectivo que la
sociedad, a través de sus
trabajadores activos,
destina al empleo.
El tiempo
dedicado al trabajo
profesional y a la
formación es mayor en
todos los países para los
varones que para las
mujeres, y lo contrario
sucede también en todas
partes respecto al trabajo
doméstico. Sin embargo, a
partir de la coincidencia
en este punto de partida,
hay diferencias
sustanciales entre los
países europeos, tanto en
la cantidad de tiempo
dedicada al empleo y
estudio como en la
proporción relativa en que
lo hacen hombres y
mujeres.
En
España se produce la
máxima dedicación media
diaria de los varones al
empleo (4’39 horas), y en
Bélgica la mínima (3’30h).
En cuanto a las mujeres,
su dedicación al empleo es
más elevada en Suecia
(3’12 horas como media) y
más baja en Alemania (2’05
horas), mientras en España
es de 2’26 horas.
Las
diferencias son mayores
respecto al trabajo no
remunerado doméstico que
en el empleo, tanto entre
países como entre hombres
y mujeres. En los países
escandinavos es donde las
mujeres dedican menos
tiempo a esta actividad,
sin que haya un aumento
paralelo de dedicación de
tiempo por parte de los
varones. Estos países han
conseguido simplificar el
trabajo doméstico y
derivarlo en buena parte
hacia los servicios
públicos y las
instituciones. Francia,
Gran Bretaña, Bélgica y
Alemania representan un
modelo de distribución del
trabajo doméstico más
acentuado por género, con
mayor diferencia entre el
tiempo que le dedican las
mujeres y los varones.
Los
antiguos países del Este
europeo tienen las cifras
más altas de dedicación de
tiempo de las mujeres al
trabajo no remunerado en
los hogares (Estonia, 5’02
horas diarias de promedio
semanal; Hungría y
Eslovenia, 4’57), junto
con una dedicación media
por parte de los varones.
España,
después de los países de
Europa Oriental, se sitúa
en el punto extremo de
desigualdad en la
distribución del trabajo
no remunerado, con una
dedicación de las mujeres
de 4’41 horas diarias como
promedio semanal y una
mínima dedicación de los
varones de tan sólo 1’34
horas semanales.
En cuanto a
la carga global de trabajo
(la suma del trabajo
remunerado y no
remunerado), la población
de veinte a setenta y
cuatro años de los países
europeos analizados dedica
un promedio diario de seis
horas (incluyendo todos
los días de la semana).
En todos los países,
la carga global de trabajo
es mayor para las mujeres
que para los varones, con
la excepción de Noruega
donde los varones le
dedican tres minutos más.
La carga global, o jornada
real total de trabajo,
sólo es similar para
varones y mujeres en los
países escandinavos.
Tiempo de
descanso y desplazamientos
Los
europeos pasan durmiendo
algo más de un tercio de
su vida y el tiempo medio
dedicado a dormir
diariamente (como promedio
de los siete días de la
semana) sobrepasa
ligeramente las ocho
horas. En todos los países
las mujeres duermen
algunos minutos diarios
más que los varones,
excepto en España, donde
sucede a la inversa,
aunque la diferencia es
muy escasa.
A los
cuidados personales y
comidas, los europeos
dedican diariamente
alrededor de dos horas y
media, con algunas
variaciones interesantes
según países. Francia
destaca nítidamente en
este aspecto, elevándose
considerablemente por
encima de la media: 3’01
horas los varones y 3’02
las mujeres.
También los
países escandinavos
reflejan con cifras la
simplicidad con que
organizan su vida
cotidiana: en Noruega no
llegan a las dos horas, en
Finlandia apenas las
rebasan y en Suecia,
aunque algo más elevada,
tampoco llegan al tiempo
medio que le dedican otros
países. España ocupa un
lugar intermedio, y
hombres y mujeres dedican
un tiempo similar a esta
actividad, 2,35 y 2,23
horas, respectivamente.
En cuanto
al tiempo libre e
inespecificado, que ocupa
alrededor de cinco horas
diarias, en todos los
países los hombres
disponen de más tiempo que
las mujeres para ocuparlo
en estas actividades,
siendo la distancia máxima
en los países del Este
(cerca de una hora de
diferencia) y mínima en
los países escandinavos.
España ocupa un lugar
intermedio, con media hora
de diferencia a favor de
los varones.
Como
promedio, los europeos
dedican algo más de una
hora diaria a recorrer
trayectos. Los varones
dedican algunos minutos
diarios más a esta tarea,
tanto por sus
desplazamientos cotidianos
hacia el empleo como
porque tradicionalmente
han asumido la tarea de
conducir y transportar al
resto de la familia en el
vehículo familiar. En
cualquier caso, las
diferencias de renta entre
los países de la U.E. no
parecen reflejarse en una
disminución del tiempo
perdido/invertido en los
desplazamientos. En
Alemania, los varones le
dedican un promedio de
1’27 horas diarias y las
mujeres, 1’18. En Francia,
sorprendentemente, sólo
1’03 los varones y 0’54
las mujeres. España ocupa
un lugar intermedio, 1’17
y 1’05 horas
respectivamente.
El
tiempo dedicado al empleo
en españa
En España,
las mujeres trabajan
diariamente 56 minutos más
que los hombres (6,30
horas más a la semana) si
se suma el trabajo
remunerado y el no
remunerado, lo que
significa que la carga
total de trabajo de las
mujeres es un 15 por
ciento superior a la de
los hombres.
Si se
analiza el tiempo dedicado
al trabajo profesional,
los hombres utilizan
semanalmente en el empleo
remunerado más del doble
de horas que las mujeres
(28,13 horas los hombres y
12,17 las mujeres), pero
las mujeres dedican dos
veces y media más tiempo
que los hombres al empleo
no remunerado (36,50 horas
las mujeres y 14,24 los
hombres).
Por otra
parte, la evolución de la
dedicación de tiempo al
trabajo remunerado por
hombres y mujeres a lo
largo de su vida es muy
diferente. Siguen dos
trayectorias que se
distancian claramente
desde la juventud y
alcanzan su máxima
separación entre los 24 y
60 años, para volver a
aproximarse, aunque sin
equipararse nunca, en la
vejez.
La decidida
incorporación de las
mujeres jóvenes a la
educación no ha modificado
sustancialmente la forma
de distribución del
trabajo no remunerado
entre hombres y mujeres.
Puede decirse que el
ámbito laboral y educativo
se ha modernizado y
feminizado, pero en los
hogares siguen imperando
las formas tradicionales
de división de las
obligaciones.

Fuente:
Elaboración de Duran
et. al., sobre datos
de la Encuesta CSIC sobre
Uso del Tiempo en España
2003. N = Número de casos
El tiempo
dedicado efectivamente al
empleo en España es de 860
horas anuales por persona
mayor de dieciocho años.
Entre los varones, la
máxima dedicación se
produce entre los 40 y 49
años de edad (7’63 horas
de promedio). Hay un claro
umbral de transición a
partir de los 60 años; la
dedicación se reduce a
menos de la mitad (2’18
horas) en el quinquenio de
60 a 65 años, y casi
desaparece a partir de esa
edad (0’09 horas).
Las mujeres
tienen un acceso al
trabajo remunerado más
bajo que los varones,
alcanzan la máxima
dedicación en la edad de
25 a 29 años (5’47 horas
de promedio) y bajan de
modo continuado a partir
de esa edad, tanto por la
competencia con la
dedicación al trabajo no
remunerado como por la
pervivencia de pautas más
tradiciones de uso del
tiempo en la población de
edad más avanzada. Los
umbrales de salida de las
mujeres del mercado de
trabajo por jubilación son
menos bruscos que los de
los varones, y llama la
atención que la media
de horas trabajadas es
mayor en las mujeres que
en los varones mayores de
65 años. El
gráfico 1 expresa
visualmente la diferente
tendencia en el tiempo
dedicado a trabajo
profesional entre hombres
y mujeres.
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