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02
de
Noviembre 2005
España: los bufetes medianos están preocupados por
la nueva relación laboral del abogado
Los socios de las
firmas medianas de abogados están alarmados. Creen
que la nueva relación laboral especial de los
abogados va a suponer un coste inasumible. La ley
que establece el carácter especial de la relación
laboral de estos profesionales se aprueba el jueves.
La
introducción de la nueva relación laboral especial
de los abogados con sus despachos va a acarrear
importantes costes para las firmas. Tantos, que los
socios de algunos bufetes han dado la voz de alarma
y aseguran que regularizar a sus profesionales en la
nueva situación de relación laboral especial puede
acabar con la firma. Es el caso de Rafael Quecedo,
de Quecedo abogados, una firma integrada por una
decena de profesionales que ven con inquietud la
aprobación de la relación laboral especial de los
abogados que en la práctica supondrá que los
despachos se hagan cargo del pago de la Seguridad
Social de sus abogados, un coste que hasta ahora era
asumido por los propios profesionales como
autónomos, o a través de la Mutualidad de la
Abogacía. 'Los medianos sólo podremos hacer una
cosa. Renovar a la plantilla cada dos años con
abogados que vayan saliendo de la Universidad,
porque sí se permite tener a profesionales en
prácticas durante ese período de tiempo. Pero eso,
claro, es contrario a la calidad', explica Quecedo.
Los
socios de Dutilh, un bufete en el que trabajan
cuatro socios y 15 abogados también se muestran
preocupados. 'Para mí claramente las relaciones de
los abogados con el despacho no son laborales sino
mercantiles', asegura la socia fundadora Isabel
Dutilh, que añade que mucha gente 'va a sufrir
mucho' para asumir unos nuevos costes.
Y
aunque en los grandes despachos el coste pueda ser
más asumible, también se han oído críticas. Pedro
Rabanal, consejero de Cuatrecasas, ha alertado de
que la medida supondrá 'un cambio trascendental para
las firmas'. Un cambio que implicará un coste que
este abogado califica de 'importantísimo' para los
despachos. Pese a las quejas, muchas firmas
reconocen que no se puede luchar contra la realidad
y que muchos abogados tienen una relación que en la
realidad es laboral. Y hechos a la idea de que
tendrán que adaptarse a la ley, lo que piden es más
tiempo.
La
norma que se aprobará el jueves establece un plazo
de regularización de tres meses. 'Sugerimos que se
nos de un plazo superior a los bufetes medianos',
reclama Quecedo. Este profesional considera además
que la nueva regulación polarizará el mundo de la
abogacía, 'porque sobrevivirán los grandes despachos
que pueden pagar y los abogados individuales'.
Joaquín García Romanillos, socio de Gómez Acebo &
Pombo, vocal del Consejo General de la Abogacía y
diputado del Colegio de Abogados de Madrid opina,
sin embargo, que lo que se ha hecho es resolver una
situación anómala que existía tanto en los grandes
como en los medianos y pequeños bufetes. Además
explica que el gasto será proporcional para grandes
y pequeños. 'Los grandes tendrán que regularizar a
más gente', asegura.
Y
el decano del colegio de Madrid, Luis Martí Mingarro,
que ha liderado en gran medida la búsqueda de una
solución a las inspecciones iniciadas desde el
Ministerio de Trabajo que acabaron en multas a un
buen número de despachos aclara que queda abierta la
posibilidad de mantener las relaciones asociativas o
mercantiles 'y a lo mejor sólo hay que laboralizar a
un número pequeño de abogados en los despachos',
explica. Y añade que se ha conseguido algo
importante, 'cuando una relación tenga que ser
laboral, podrá ser especial. Además, no habrá que
hacer frente a ningún atraso', explica.
Una norma para regularizar la
profesión
Los ministerios de Trabajo, Justicia y los
representantes de los abogados han tratado de
encontrar una solución a la situación por la que
atravesaban muchos bufetes en los últimos tiempos.
Los inspectores de trabajo han estado visitando
muchos de ellos (el plan de inspección contemplaba
alrededor de 100 bufetes) y en muchos casos, las
visitas han concluido con multas. ¿La razón? La
mayoría de los despachos tiene a sus abogados con
contratos mercantiles, pero los inspectores de
trabajo consideran que, en realidad, la relación es
puramente laboral en muchos de los casos. El decano
del colegio de abogados de Madrid, que ha liderato
buena parte de las negociaciones, dice estar
satisfecho con la norma, porque se da salida al
problema del encuadramiento de los abogados. La ley,
que se aprueba el jueves, establece que los bufetes
deberán dar de alta en la Seguridad Social a los
abogados que 'prestan servicios retribuidos, por
cuenta ajena y dentro del ámbito de organización y
dirección del titular de un despacho de abogados'
Fuente: Cinco Dias (A.
Corella)
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