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21 de Noviembre 2006
Empleados del Nuevo Banco de Santa Fe crearon una
sociedad anónima
(Santa Fe. Arg.) Unos
450 trabajadores que poseen acciones del Nuevo Banco
de Santa Fe crearon el sábado la sociedad anónima
más numerosa de la provincia, durante una extensa
asamblea que los nucleó en el cine El Cairo, en el
marco del Programa de Propiedad Participada (PPP),
dispuesto con la privatización del viejo banco
provincial.
El cónclave sucedió al realizado a mediados de año
en el Club Banco de Santa Fe, donde los trabajadores
discutieron las mociones de formar una sociedad
anónima —que finalmente se impuso— y la de mantener
el convenio de sindicación por el cual fueron
transferidas las acciones correspondientes al PPP,
como proponía la conducción de la Bancaria.
Los integrantes de la comisión gremial interna se
manifestaron en contra de la creación de la sociedad
anónima, en el cónclave dieron volantes que rezaban
“PPP: programa prohibido participar”.
Matías Layús, de la interna, se lamentó porque “el
estatuto de la nueva sociedad no pudo ser debatido”
y advirtió que su implementación deja afuera a “los
compañeros que se incorporaron al banco a partir de
la privatización”. También denunció que la nueva
entidad “lejos de ser un verdadero programa de
propiedad participada” se parece más “a una sociedad
de fondo de retiro, porque habilita a todos los
empleados que se jubilen a seguir perteneciendo al
programa”.
Polémica
La polémica incluye a unos 241 ex trabajadores del
Banco Provincial que, luego de la privatización en
el año 98, siguieron trabajando en la casa
financiera hasta el año 2000. En este caso, deberían
vender sus acciones a la flamante sociedad anónima.
Las posturas en este sector están divididas entre
quienes aceptarían esa posición y otros 141 ex
empleados que estarían dispuestos a iniciar acciones
judiciales para cobrar los dividendos que perciben
los accionistas empleados del Nuevo Banco.
El otro frente de discusión incluye a los nuevos
empleados. En este caso, la mayoría de los
trabajadores accionistas que integran la sociedad
anónima les ofrecerían a sus compañeros un programa
de incorporación paulatina, que deberían terminar de
acordar.
Desde la interna denunciaron que la nueva sociedad
fue creada en forma restrictiva porque “las
ganancias del banco son producto del esfuerzo de
todos los trabajadores” y “un principio básico de
solidaridad contempla a todos, con acciones
proporcionales a la antigüedad”.
Como en la mayoría de las empresas privatizadas
durante los 90, el traspaso del provincial a dueños
privados incluyó un régimen de propiedad
participada, que en aquel entonces disponía un 10%
de las acciones para los trabajadores. Con la
capitalización que realizaron los antiguos
operadores privados (BGN), ese porcentaje cayó
6,65%.
A pesar del tiempo pasado, el gobierno provincial
recién firmó hace meses el acuerdo de transferencia.
Comenzó entonces una discusión sobre la figura bajo
la cual se administrarían los activos. El sábado
pasado la sociedad anónima eligió a su directorio,
integrado por siete trabajadores de toda la
provincia. La nueva sociedad anónima constituyó
además un fondo para afrontar las contingencias de
los posibles juicios de los ex empleados del banco
provincial.
La Capital (Santa Fe)
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