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El valor humano
por Lic. Geovanni
Porras S. (Costa Rica)
gporras@ice.go.cr
.
De
Recursos, Capitales y
Factores:
Si se habla
de recursos, se refiere de
algo funcional,
prescindible y casi
desechable, en función de
otros criterios u
objetivos. Se está ante de
un subapartado, de una
categoría más general –los
recursos- que son algo
pasivo, dependiente de las
funciones asignadas,
utilizables y
–eventualmente-
prescindibles. Ya es
sabido: el que manda,
asigna recursos; y quien
es un recurso es el
asignado.
Un recurso no es un sujeto
es un objeto. Un recurso
no son personas con
autonomía y voluntad, esto
lleva a pensar que es más
importante la función que
el funcionario. Se
impersonaliza el actor
para darle realce a la
actuación, en este sentido
entre más anónimo sea es
mejor. Lo que más vale es
el resultado, la
efectividad se mide por el
cumplimiento de una
función, importando poco
lo mucho o lo poco que
aporta el individuo para
llegar a producir ese
resultado.
Cuando se habla tan a
menudo de valores en el
contexto organizativo es
precisamente porque las
personas sólo están vivas
cuando experimentan que la
actividad y las prácticas
en las que están
involucradas tienen, a la
vez, orientación y
sentido. Pero en este
punto es necesario
discriminar y debatir
públicamente una
diferenciación crucial: no
se trata simplemente de
gestionar con o por
valores. A menudo, la
retórica sobre los valores
en el mundo empresarial no
parece ser mucho más que
unos fuegos artificiales
que iluminan y animan
momentáneamente la
oscuridad en la que se
encuentra sumido. Parece
como si ahora se tratara
de comprar el alma de los
“queridos recursos
humanos”.
Se intenta comprar el
cuerpo con dinero, como
mercancía y se les compra
el alma con valores. Quizá
por eso se habla tanto de
motivar a la gente: porque
esa comprensión de la
motivación como algo que
activa desde fuera a los
recursos humanos parece
que los pone en movimiento
y los anima, pero
difícilmente los
constituye como sujetos.
Definitivamente con
soluciones tan
superficiales como esa, el
resultado se vuelve
fácilmente diluible en el
tiempo, poco sostenible
ante los grandes retos a
los que son sometidos
diariamente los
trabajadores en su
contexto organizacional.
Se vuelve a pregonar la
Endocalidad como la
respuesta sostenible para
hacer que, aunque se les
siga llamando y
considerando “recursos”
las personas, con una
carga espiritual llena de
principios, respondan
adecuadamente a ello. Es
preferible para este tesis
utilizar valor humano para
referirse a recurso,
capital, factor humano. El
porqué el investigador
utiliza “valor” en este
sentido, es tomado de la
“cadena de valor” de
Porter (1985)
La cadena
de Valor Humano
Los
economistas clásicos
consideraron la empresa
como un todo que actúa
básicamente confrontando
informaciones de precio,
oferta y demanda. Talvez
un concepto más amplio es
el análisis de Porter
sobre la Cadena de Valor
en su libro
“Ventaja Competitiva”,
(1985).
Porter define el valor
como:
“la suma de
los beneficios percibidos
que el cliente recibe
menos los costos
percibidos por él al
adquirir y usar un
producto o servicio. La
cadena de valor es
esencialmente una forma de
análisis de la actividad
empresarial mediante la
cual se descompone una
empresa en sus partes
constitutivas, buscando
identificar fuentes de
ventaja competitiva en
aquellas actividades
generadoras de
valor.”(Porter, 1985)
Esa ventaja
competitiva se logra
cuando la empresa
desarrolla e integra las
actividades de su cadena
de valor de forma menos
costosa y mejor
diferenciada que sus
rivales. Por consiguiente
la cadena de valor de una
empresa está conformada
por todas sus actividades
generadoras de valor
agregado y por los
márgenes que éstas
aportan.
Para Porter,
una cadena de valor
genérica está constituida
por tres elementos
básicos:
→
Las Actividades Primarias,
que son aquellas que
tienen que ver con el
desarrollo del producto,
su producción, las de
logística y
comercialización y los
servicios de post-venta.
Las
Actividades de Apoyo a las
actividades primarias,
como son las
administración de los
recursos humanos, las de
compras de bienes y
servicios, las de
desarrollo tecnológico
(telecomunicaciones,
automatización, desarrollo
de procesos e ingeniería,
investigación), las de
infraestructura
empresarial (finanzas,
contabilidad, gerencia de
la calidad, relaciones
públicas, asesoría legal,
gerencia general).
→
El Margen,
que es la diferencia entre
el valor total y los
costos totales incurridos
por la empresa para
desempeñar las actividades
generadoras de valor.
El investigador estima que
la acción constante de
creatividad y recreación
del trabajador en su
ámbito laboral, le
confiere valor a su
actividad, de tal suerte
que incluso en procesos
sumamente automatizados o
rutinarios, se verá en
menor o mayor medida su
diferenciación en la
ejecución y resultados. El
“margen” se hace más
amplio, no solo como valor
total o costos totales,
sino que además de cada
actividad generadora de
valor, se le suma el valor
que como persona le
confiere a su labor.
El Análisis
de la Cadena de Valor como
herramienta gerencia
El Análisis
de la Cadena de Valor es
una herramienta gerencial
para identificar fuentes
de Ventaja Competitiva. El
propósito de analizar la
cadena de valor es
identificar aquellas
actividades de la empresa
que pudieran aportarle una
ventaja competitiva
potencial. Poder
aprovechar esas
oportunidades dependerá de
la capacidad de la empresa
para desarrollar a lo
largo de la cadena de
valor y mejor que sus
competidores, aquellas
actividades competitivas
cruciales. En un ambiente
adecuado para identificar,
mantener y promover el
valor dado por la gente
hará en definitiva que la
ventaja competitiva sea la
gente misma.
Porter
resalta tres tipos
diferentes de actividad (Porter,
1985):
→
Las Actividades Directas,
que son aquellas
directamente comprometidas
en la creación de valor
para el comprador. Son muy
variadas, dependen del
tipo de empresa y son por
ejemplo las operaciones de
la fuerza de ventas, el
diseño de productos, la
publicidad, el ensamblaje
de piezas, etc.
→
Las
Actividades Indirectas,
que son aquellas que le
permiten funcionar de
manera continua a las
actividades directas, como
podrían ser el
mantenimiento y la
contabilidad.
→
El
Aseguramiento de la
Calidad, en el desempeño
de todas las actividades
de la empresa.
Porter fue
más allá del concepto de
la cadena de valor,
extendiéndolo al sistema
de valor, el cual
considera que la empresa
esta inmersa en un
conjunto complejo de
actividades ejecutadas por
un gran número de actores
diferentes. Este punto de
vista lleva a considerar
al menos tres cadenas de
valor adicionales:
→
Las Cadenas
de Valor de los
Proveedores, las cuales
crean y le aportan los
abastecimientos esenciales
a la propia cadena de
valor de la empresa. Los
proveedores incurren en
costos al producir y
despachar los suministros
que requiere la cadena de
valor de la empresa. El
costo y la calidad de esos
suministros influyen en
los costos de la empresa
y/o en sus capacidades de
diferenciación.
→
Las Cadenas
de Valor de los Canales,
que son los mecanismos de
entrega de los productos
de la empresa al usuario
final o al cliente. Los
costos y los márgenes de
los distribuidores son
parte del precio que paga
el usuario final. Las
actividades desarrolladas
por los distribuidores de
los productos o servicios
de la empresa afectan la
satisfacción del usuario
final.
→
Las Cadenas
de Valor de los
Compradores, que son la
fuente de diferenciación
por excelencia, puesto que
en ellas la función del
producto determina las
necesidades del cliente.
Ante este
universo de
interrelaciones en las
organizaciones, estas
deben actuar, no obstante
se puede entrever en el
mismo análisis de Porter
un segmento dentro de la
cadena de valor, que es
indispensable,
insustituible que puede
ser decisivo no solo para
responder ante esa
marejada de influencias,
sino para responder
adecuadamente a lo interno
de cada organización: el
valor humano. Porter ubica
los Recursos Humanos (como
proceso) en una de las
actividades de apoyo.
El objetivo
de estas actividades es
ofrecerle, especialmente a
los clientes, un nivel de
valor que exceda el costo
de las actividades, de tal
forma que le represente un
margen de beneficios.
Las
Actividades primarias de
Porter son:
→
Logística
de Entrada: Reciben y
almacenan la línea de
materiales, desde su
distribución hasta su
manufactura.
→
Operaciones: Son las
actividades con las que se
transforma los insumos en
producto final.
→
Logística
de salida: Actividades por
las que se obtiene,
almacena y distribuye el
producto.
→
Mercadotecnia y ventas:
Actividades mediante las
cuales se crean los medios
que permiten al cliente
comprar el producto y a la
compañía a inducirlo a
ellos.
→
Servicio:
Incluye las actividades
por las cuales se da un
servicio que mejora y
conserva el valor del
producto, instalación,
reparación, capacitación,
suministro de partes y
ajuste del producto.
Las
Actividades de Apoyo son:
→Adquisiciones:
Función de comprar los
insumos que se emplearán
en la cadena de valor.
→Desarrollo
tecnológico: Toda
actividad relacionada con
valores comprende
tecnología, procedimientos
prácticos, métodos o la
tecnología integrada al
equipo de procesos.
→Administración
de recursos humanos: Está
constituida por
actividades conexas con el
reclutamiento,
contratación,
capacitación, desarrollo y
compensación de todo tipo
de personal. Respalda las
actividades primarias y de
soporte y toda la cadena
de valor.
→
Infraestructura
organizacional: Consta de
varias actividades, entre
ellas, administración
general, planeación,
finanzas, contabilidad,
administración de aspectos
legales, asuntos de
gobierno y administración
de calidad.
Porter
declara que la cadena de
valor no es un conjunto de
actividades independientes
sino un sistema de
actividades
interdependientes
relacionándose por medio
de nexos de la cadena.
Para el investigador quien
amalgama y confiere una
interdependencia creativa
y de valor es la gente.
La cadena de valor es
esencialmente una forma de
análisis de la actividad
empresarial mediante la
cual se descompone una
empresa en sus partes
constitutivas, buscando
identificar fuentes de
ventaja competitiva en
aquellas actividades
generadoras de valor. Esa
ventaja competitiva se
logra cuando la empresa
desarrolla e integra las
actividades de su cadena
de valor de forma menos
costosa y mejor
diferenciada que sus
rivales. Por consiguiente
la cadena de valor de una
empresa está conformada
por todas sus actividades
generadoras de valor
agregado y por los
márgenes que éstas
aportan. En investigador
insiste que el valor
humano es el sujeto que al
realizar cada actividad le
da un valor diferenciador,
incluso al perfil de la
misma empresa.
Como ha insistido el
investigador se ha
inspirado en esta
concepción de cadena de
valor, para proponer el
“valor humano” como el
factor por excelencia que
le ofrece a la cadena de
valor, una reinvención
continua y cotidiana. Es
por mucho un elemento
clave de la ejecución
eficiente y
interdependiente de los
procesos de trabajo de una
organización, que
indudablemente se
encuentra presente en cada
uno de ellos.
A pesar que Porter intenta
destacar la actividad
primaria de Administración
de Recursos Humanos, en su
planteamiento lo “utiliza”
como el medio para proveer
personal y soporte a las
demás actividades de la
cadena de valor, pero no
reconoce que por sí mismo
las personas representan
un valor insustituible y
de obligada atención, más
allá de la contratación,
desarrollo o capacitación.
En el proceso productivo,
a través de su
creatividad, motivación,
innovación y participación
las personas le agregan
valor al mismo proceso
productivo y al mismo
producto.
Con todo el
respeto al señor Porter se
le ha adicionado a su
esquema, dos nuevas
líneas, una vertical y
otra horizontal, para
reflejar dos cosas: la
presencia del valor humano
en toda la cadena de
valor, sumando, agregando
valor a todo el proceso de
trabajo de cualquier
organización. Esta es una
dimensión holística que
manifiesta
interdependencia entre las
actividades de la
organización y lo más
valioso: la
interdependencia con el
valor humano.
Se está ante una “cadena
de valor intangible”. Esto
quiere decir que el valor
ya no se crea con activos
tangibles. Se hace
necesario tener en cuenta
la importancia de los
llamados activos
intangibles (conocimiento,
tecnología, propiedad
intelectual, cultura
organizacional,
creatividad, emociones,
valores, espiritualidad)
pues estos constituyen el
núcleo de la nueva
economía.
La fuente de esta energía
creativa es el “valor
humano”, el cual sólo
puede ser cuantificado
indirectamente, observando
cómo y en qué medida se
adiciona valor a un
proceso productivo.
En un entorno cada vez más
dinámico, los retos que
plantea la nueva economía
están encaminados a
obtener y mantener
ventajas competitivas a lo
largo del tiempo, (estas
son características
idóneas que deben tener
las organizaciones), para
construir y desarrollar
las capacidades que
permitan a la empresa
sobrevivir y de hecho es
el cúlmen de la iniciativa
que Porter plantea.
El nuevo modelo que
plantea el investigador,
basado en el de Porter,
trata a la empresa como un
conjunto de recursos y
capacidades
interdependientes, que, en
la medida en que suponen
una ventaja para la misma,
son consideradas como las
“ fortalezas” que han de
ser apoyadas y que deberán
guiar la elección de la
estrategia competitiva. Si
bien la interacción entre
la base del valor humano
de la empresa y sus
prácticas de RRHH
constituye una competencia
organizativa que puede ser
distintiva y por tanto
generadora de una ventaja
competitiva sostenida para
la empresa que la posea,
pero reconocer y promover
el aporte continuo de
valor de su gente en cada
etapa de los procesos de
trabajo, le puede dar una
distinción especial a la
empresa, que puede
considerar ese aporte, esa
diferencia distintiva, en
su verdadera ventaja
competitiva.
Este cambio
de paradigma de inclusión,
participación y promoción
del valor humano, puede
dar empresas en donde:
→
El esquema
de producción de valor
esta basado en la
ejecución ordenada y
económica de un producto y
servicio, donde el valor
humano es un elemento
partícipe de la creación
de ese valor. Una
sustitución de producto,
un ataque de competidores
promueve respuestas de
eficacia: reducción de
costes (a veces de
plantilla) y reducción de
precios, lo que provoca
una espiral de deterioro
competitivo, para lo cual
el valor humano puede
estar preparado.
→
Innovar es
un riesgo de
interdependencia
organizacional. Los
diálogos sobre lo nuevo se
incorporan después de un
largo periodo de reflexión
y consenso. La jerarquía
hace que los directivos
estén responsabilizados y
se suponga que son capaces
de predecir y acertar con
la claridad que todos se
afectan con todo.
→
Las
decisiones de la dirección
se establecen sobre un
plan, que a la larga es un
plan de asignación de
recursos pactado entre
funciones y personas. Una
oportunidad nueva, no
prevista, exigiría una
reedición del consenso y
en la empresa clásica no
hay tiempo para ello. Hay
que esperar hasta la
elaboración del plan
anual. La actividad básica
del directivo es acertar
con el plan aún a costa de
perder oportunidades de
mejorarlo sensiblemente.
→Los
clientes recibirán en
cadena de valor, todos los
beneficios que provoca,
transmite y vive el valor
humano de la organización.
Por todo esto, creo
necesario que se rompa el
paradigma de buscar
eufemismos y dejar
consignado con claridad el
significado de las
personas en la
organización. No solo es
un recurso, no es capital
ni un factor, sino que
proveyéndole a cada etapa
del proceso productivo y
administrativo del negocio
se constituye en el “valor
humano” de la
organización, que debe ser
el inicio, el centro y el
final de la cadena de
valor de cualquier
empresa. Con una
perspectiva así, será más
fácil reconocer el
elemento que realmente se
constituye la ventaja
competitiva de las
empresas: el valor humano.
Bibliografía
Covey, S.R, “Los siete
hábitos de la gente
altamente eficiente”,
Centro de la Dirección de
Covey, USA, 1997
Covey, S.R., “The 8th
Habit: From Effectiveness
to Greatness”, Free Press,
USA, 2004
Porter M. E., “Ventaja
Competitiva”, Continental,
México, 2003
Porter M., E.,
“Competitive Strategy:
Techniques for Analyzing
Industries and Competitors.”,
The Free Press, New York,
N.Y., 1996, Síntesis
realizada por Aguado R.J.
1999: disponible en
http://www.spin.com.mx
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