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Los ejecutivos chinos
ascienden en la jerarquía
de las multinacionales
por Cui Rong. Publicado en
Wall Stret Journal el
28/02/2006
PEKÍN—Du Limin está
viviendo el sueño
americano, pero en China.
Hace una década, Du
comenzó a trabajar en Wal-Mart
como contadora. Hoy es
directora de tres
supercentros Sam's Club,
con más de 1.500 empleados
bajo su mando.
El ascenso de Du se repite
en todo China, ya que
muchas multinacionales
buscan talento local para
llenar sus puestos
gerenciales. Según la
consultora de recursos
humanos de Pekín Taihe
Consulting Co., cerca de
70% de los altos cargos de
las firmas extranjeras
está ocupado hoy por
ciudadanos chinos. A
mediados de los años 90,
casi todos esos puestos
estaban en manos de
extranjeros.
En los últimos años, cada
vez más chinos han
estudiado o trabajado en
el extranjero, mejorando
su inglés y sus
habilidades de liderazgo,
convirtiéndose así en
mejores candidatos para
cargos gerenciales, dicen
ejecutivos de
multinacionales. "Mi
primera elección siempre
será local", dice Niklas
Lindholm, director de
recursos humanos de la
unidad de inversiones
chinas de Nokia Corp.
"Somos una compañía
internacional y
necesitamos variedad".
En otros países en vías de
desarrollo, las
multinacionales también
aumentaron su plantilla
local después de
establecer su presencia en
el mercado. Muchos
ejecutivos locales, por
ejemplo, han escalado
posiciones en compañías
extranjeras en India. Esto
ha llevado a descubrir una
nueva fuente de talento
gerencial, lo que está
cambiando la forma en que
las corporaciones globales
hacen negocios localmente.
Los ejecutivos de las
compañías extranjeras en
China explican que los
empleados locales cuestan
menos que los expatriados,
y generalmente entienden
mejor el mercado chino. Un
gerente chino, en
promedio, tiene un paquete
de compensaciones que sólo
corresponde a 20% o 25%
del de sus colegas de un
país occidental, dice
Taihe Consulting. Tener un
jefe local también sirve
para estimular la moral y
darles esperanzas
profesionales a los
empleados jóvenes
ambiciosos.
Los gerentes chinos
también han avanzado
mucho. Cuando las
multinacionales comenzaron
a abrir oficinas en China
a principios de los 90,
los expatriados ocupaban
casi todos los cargos
gerenciales medios y
altos, mientras que los
locales se conformaban con
los puestos menos
importantes.
Los expatriados usualmente
venían de los países de
origen de sus compañías y
eran valorados por su
conocimiento de la cultura
corporativa. Algunas
multinacionales traían
gerentes desde mercados
cercanos donde ya tenían
una presencia establecida,
como Singapur o Hong Kong,
antes de considerar
desarrollar el talento
local.
Los ejecutivos chinos
comenzaron a ganar terreno
a fines de los 90. Con la
expansión de las compañías
en China, los costos
asociados con la plantilla
de expatriados también
crecieron: además de los
gastos de traslado,
estaban las ineficiencias
producidas por las
diferencias culturales y
de lenguaje. Mientras
tanto, los cambios en el
mercado laboral chino
—como la reforma de las
empresas estatales y la
reestructuración de los
departamentos
gubernamentales
redundantes— liberaron a
los gerentes locales de
estas organizaciones,
permitiéndoles aceptar
empleos en
multinacionales.
Estas tendencias ayudaron
a transformar la plantilla
de muchas multinacionales,
y a veces de manera
radical. En Siemens Ltd.
China, una unidad de
Siemens AG, siete de sus
nueve ejecutivos
regionales son chinos.
Richard Hausmann,
presidente ejecutivo de la
unidad china, dice que
quiere ascender a un
ejecutivo chino a la junta
de directores de la
operación de China. Tres
de los cuatro gerentes
regionales de la filial
china de Motorola Inc.
también son ejecutivos
locales. En la subsidiaria
de FedEx Corp., los
ejecutivos locales ocupan
78% de las posiciones
directivas.
Du Limin, la directora de
Wal-Mart, también se
benefició de una de las
primeras olas de
tercerización. Un par de
años después de terminar
la universidad en 1986,
con un título de
contadora, Du tomó un
empleo en una empresa de
cómics, en Shenzhen, una
ciudad cercana a Hong Kong.
A mediados de los 90, Wal-Mart
empezó a contratar
personal para su primera
tienda en China en
Shenzhen. Aunque Du nunca
había oído hablar de Wal-Mart
y no sabía nada acerca del
negocio de los
supermercados, postuló al
empleo después de que un
amigo le dijera que Wal-Mart
era un nombre muy conocido
en EE.UU.
El primer trabajo de Du en
Wal-Mart fue liderar el
departamento de finanzas
de la tienda de Shenzhen.
Dice que prácticamente
todos los gerentes en esa
época eran occidentales o
de Hong Kong. Cuando el
director general de la
tienda, un hombre de Hong
Kong, predijo entonces en
una reunión que en cinco
años alguien de China iba
a manejar la tienda,
"todos nos reímos a
carcajadas, pensando que
era un chiste", recuerda
Du.
Pero no fue chiste: Du fue
nombrada gerente de
capacitación en 1997 y
directora general en 2000;
el año pasado fue nombrada
para dirigir el Sam's Club.
Hoy, los empleados chinos
ocupan 100% de los puestos
gerenciales medios y 99%
de los altos puestos
gerenciales.
El próximo paso es
expandirse a otras
filiales del sudeste
asiático. "Si uno tiene
éxito en China,
seguramente tendrá
oportunidades de moverse
aún más hacia arriba",
asegura Du.
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