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Desarrollo organizacional
por Universidad
Tecnológica Nacional (UTN)
Bs As Argentina
TEORÍA DE LA CONTIGENCIA
DE LAWRENCE Y LORSCH
Lawrence y Lorsch,
primeros abogados de la
contingencia, no
especifican un modo mejor
de diagnosticar ni un
sentido particular para el
cambio. Empero, hacen
hincapié en determinadas
dimensiones de la
organización,
particularmente en su
estructura y en las
relaciones entre grupos.
Consideran otras
dimensiones, pero estas
dos son las que gozan de
prioridad por su modo de
ver las organizaciones.
Lawrence y Lorsch no tiene
un modelo de las
organizaciones como tal, y
así se les puede
clasificar en forma
apropiada como teóricos de
la contingencia. Arguyen
(o estatuyen la hipótesis)
que existe una relación
causa-efecto entre cuán
bien la estructura interna
de la organización se
acopla con las exigencias
ambientales y cuán bien
actúa la organización, es
decir, cómo alcanza sus
metas y objetivos. Su
investigación de la década
de 1960 aportó un respaldo
a esta argumentación )
Lawrence y Lorsch, 1967).
Con este propósito,
deseamos comprender el
empleo de su teoría de la
contingencia en el
diagnóstico. Téngase
presente que los conceptos
primordiales de la teoría
de la contingencia de
Lawrence y Lorsch son
diferenciación e
integración, que
representan la paradoja de
cualquier diseño de
organización, de que el
empleo ha de quedar a un
mismo tiempo dividido y
coordinado o integrado.
Por tanto, dentro de la
estructura de Lawrence y
Lorsch y para fines de
diagnóstico, deseamos
examinar una organización
cliente en las dimensiones
que el cliente juzgue
importantes. El apéndice
metodológico de su libro
proporciona gran cantidad
de detalles referentes a
estas dimensiones, así
como las preguntas que han
de formularse para obtener
la información pertinente
(Lawrence y Lorsch, 1967).
La enumeración siguiente
resume estas dimensiones y
algunas preguntas
relacionadas.
Demandas ambientales
1.
¿Sobre qué base el cliente
evalúa y escoge
proveedores competidores
de esta industria (precio,
calidad, entrega,
servicio, etc.)?
2.
¿Cuáles son los
principales problemas con
que tropieza la
organización al competir
en la industria?.
3.
¿En años recientes han
ocurrido cambios
apreciables en el mercado
o en las condiciones
técnicas de esta
industria?.
Diferenciación
1. ¿Cuál
es el intervalo
promedio de control, en
relación con la
estructura?¿Cuán
importante es tener reglas
formales para encaminar
los procedimientos y
operaciones?.
2. Respecto al intervalo de
tiempo de
retroalimentación, ¿Cuánto
tardan los empleados en
apreciar los resultados de
su actuación? (Por
ejemplo, el lapso suele
ser corto en ventas,
mientras que en
investigación y desarrollo
puede tomar años).
3.
Respecto a las relaciones
interpersonales, ¿Cuán
importantes son y cuánta
interacción es necesaria?.
4. Respecto a la certidumbre
de la meta, ¿Cuán claras
son las metas?¿Cómo se
miden?.
Integración
1. ¿Cuán interdependientes
son dos unidades
cualesquiera; mucho (cada
una necesita de la otra en
cierto grado); término
medio (cada una necesita
de la otra en cierto
grado); poco (cada una
funciona en forma bastante
autónoma)?.
2. ¿Cuál es la calidad de las
relaciones entre
unidades?.
Manejo de conflictos
1. ¿Cuál
es el modo que se emplea
en la resolución de
conflictos: por imposición
(edictos del mando
supremo); por
apaciguamiento
(mostrándose amable y
rehuyéndolos) o por
enfrentamiento (exponiendo
las diferencias y
resolviendo problemas)?
2.
¿Cuánto influyen los
empleados en la jerarquía,
para resolver problemas y
tomar decisiones?.
Contrato
empleado-gerencia
1.¿Hasta qué punto sienten
los empleados que lo que
ellos de ellos se espera
es lo adecuado?.
2.¿Hasta qué punto sienten
los empleados que se les
remunera y recompensa
justamente por su
labor)?.
Resumen
Estas cinco dimensiones
representan los dominios
organizacionales que
Lawrence y Lorsch creen
que son los más
importantes para un
diagnóstico eficaz.
Basándose en los hallazgos
de su investigación, el
diagnosticador
organizacional buscará el
grado de concordancia
entre las demandas y
complejidades ambientales
y la estructura
organizacional interna.
Cuando mayor se la
complejidad ambiental,
tanto más complejo habrá
de ser el complejo
interno. Si los mercados
de la organización cambian
con rapidez y son
difíciles de predecir y de
vaticinar, y si el
ambiente en general
fluctúa bastante, la
estructura interna de la
organización deberá estar
relativamente
descentralizada, de modo
que sean muchos los
empleados que estén en
contacto con el ambiente y
puedan actuar con rapidez
en cuanto se produzcan los
cambios. En estas
condiciones, puede seguir
siendo alta la
diferenciación, pero se
asigna un premio a la
integración. Tiene que
haber suficiente mecanismo
de integración, de modo
que la comunicación fluya
de manera adecuada a
través de las muchas
subunidades y entre ellas,
y para que la esfera
superior de la jerarquía
se mantenga bien
informada.
La industria de los
plásticos representó este
tipo de organización en el
estudio e investigación de
Lawrence y Lorsch. Cuando
el medio ambiente es
relativamente estable y no
es muy complejo, cual
sucede en su estudio de la
industria de los
contenedores, una
estructura interna
bastante sencilla y
directa puede ser la
mejor, con divisiones
funcionales del trabajo y
una autoridad
centralizada.
La cuestión no radica en
el hecho de que una
organización esté
altamente diferenciada y
otra altamente integrada,
sino en que las dos tengan
ambos atributos. La alta
integración al parecer es
importante sin importar el
medio ambiente, y la
diferenciación puede ser
menor en organizaciones
cuyo medio ambiente sea
estable. En todos los
casos subsiste la
paradoja: se necesitan
ambas cosas, pero son
antagónicas, cuánto más se
diferencia la organización
tanto mayor será la
integración que se
necesite.
El diagnosticador
organizacional deberá
buscar asimismo el modo
para la resolución de
conflictos. Lawrence y
Lorsch encontraron que
cuanto más se enfrentan
los miembros y unidades de
la organización a sus
diferencias y trabajan por
resolverlas, en lugar de
atenuarlas y suavizarlas,
tanto más eficiente tendía
a ser la organización.
Por último es necesario
conocer el grado de
satisfacción de los
empleados con su contrato
psicológico con la
organización.
Aparentemente hay una
relación positiva entre la
claridad de la comprensión
de los empleados respecto
a lo que de ellos se
espera (su visible
satisfacción con las
remuneraciones que reciben
por su actuación) y la
marcha general de la
organización.
Aunque Lawrence y Lorsch
son teóricos de la
contingencia,
particularmente en lo que
se refiere a la estructura
de la organización,
también tienen sus
preferencias. Ponen de
relieve las interfases
entre la organización y su
ambiente, entre dos y
todas las unidades dentro
de la organización, y
entre empleados y la
organización, representada
por la gerencia.
TEORÍAS NORMATIVAS
A diferencia de los
teóricos de la
contingencia, los teóricos
normativos arguyen que
respecto al desarrollo
organizacional hay un modo
mejor para el cambio y
para su dirección. Los
principales exponentes de
la teoría normativa son
Likert (1967) y Blacke y
Mounton (1968ª, 1978).
PERFILES DE LIKERT
Likert categoriza las
organizaciones o, según
él, los sistemas, en
cuatro tipos diferentes:
Sistema 1. Gerencia
autocrática, imperativa,
explotadora.
Sistema 2. Autocracia
benevolente, todavía
imperativa, pero no
explotadora.
Sistema 3. Gerencia
consultiva (se consulta a
los empleados respecto a
problemas y decisiones,
pero la gerencia es quien
sigue tomando las
decisiones).
Sistema 4. Gerencia
participativa (las
decisiones clave de
políticas se toman en
grupos, por consenso).
El enfoque de Likert al
diagnóstico organizacional
está uniformado. El modo
empleado es un
cuestionario llamado
“Perfil de las
características
organizacionales”, que
comprende seis secciones:
liderazgo, motivación,
comunicación, decisiones,
metas y control. (La
versión más reciente
recibe la denominación de
Estudio de
organizaciones). Los
miembros de la
organización contestan
preguntas de cada una de
estas secciones poniendo
una letra A en el lugar de
una escala de veinte
puntos que mejor
represente se parecer
actual y una P (de
previous, anterior), en el
lugar que indique su
opinión previa, lo que
pensaban de la
organización uno o dos
años atrás. Hay veces en
el que el consultor pide a
los miembros de la
organización que empleen
una I en lugar de una P,
para indicar así lo que
considerarían ideal para
cada una de las preguntas.
Es común que los perfiles
organizacionales queden
dentro de los sistemas 2 ó
3. Si se hace uso de la
respuesta ideal, su perfil
generalmente quedará en la
derecha del perfil actual,
o tenderá al sistema 4 o
se situará en él. En estos
casos, se establece el
sentido del cambio: hacia
el sistema 4.
Cuando alguien afirma que
hay un modo mejor, en este
caso la gerencia del
sistema 4, a menudo hay
otros que piden pruebas de
ello. ¿La gerencia del
sistema 4 es un modo mejor
de conducir la
organización que el de los
sistemas 3, 2 o1?. Los
teóricos de la
contingencia por supuesto
que dirán que no; que
dependerá del giro de la
organización, de la
naturaleza del ambiente al
que se enfrenta y de la
tecnología implicada.
Lickert sostiene que
cualesquiera sean esas
contingencias, el sistema
4 es el mejor. La propia
investigación de Likert
(1967) respalda su
afirmación, y lo mismo
sucede con investigaciones
hechas por terceros. Un
ejemplo digno de
mencionarse es un estudio
longitudinal del cambio,
quizá el más sistemático
de la gerencia del sistema
4, llevado a cabo en la
Harwood-Weldon Company,
fabricante de ropa de
dormir (Marrow, Bowers y
Seashore, 1967). Se
hicieron cambios en todas
las dimensiones del perfil
de Likert, así como en el
flujo de trabajo y en la
estructura organizacional.
La permanencia de estos
cambios se confirmó por un
estudio posterior a cargo
de Seashore y Bowrs
(1970).
También se utilizó un
enfoque del sistema 4 como
meta para el cambio en una
planta armadora de la
General Motors (Dowling,
1975). Como resultado de
estas labores deliberadas
de cambio hacia un sistema
4, se lograron importantes
mejoras en diversos
índices, incluso en los de
eficacia de operación,
costos y quejas.
En resumen, el enfoque que
Likert emplea en el
diagnóstico organizacional
es estructurado y
direccional. Es
estructurado por el empleo
de su cuestionario,
“Perfil de características
organizacionales”, y de
versiones posteriores de
su perfil (Taylor y Bowers,
1972), y es direccional
porque los datos que se
captan se comparan con el
sistema 4. El método de
encuesta de
retroinformación (que
explicaremos en el
capítulo 6) se utiliza
como principal
intervención, es decir,
los datos tomados del
cuestionario (encuesta) se
presentan de nuevo a los
miembros de la
organización en forma de
conjunto.
Para emplear el enfoque de
Likert, el consultor
deberá sentirse a gusto
con el uso del método de
cuestionario como
herramienta principal para
la captación de datos, y
con la gerencia del
sistema 4 como meta para
el cambio. Aunque la
constitución de una
gerencia participativa
quizá sea una meta
adecuada de cambio para
muchos consultores y
clientes, acaso no sea
tanto el diagnóstico
relativamente limitado que
se obtiene sólo por las
características del
perfil.
MÉTODO GRID DE BLAKE Y
MOUTON PARA EL DESARROLLO
ORGANIZACIONAL
Otro enfoque normativo del
DO, se basa en el modelo
gerencial Grid creado por
Balke y Mouton
(1964,1978). Al igual que
el enfoque del sistema 4
de Likert, el método Grid
(de cuadrícula) de DO es
estructurado e implica un
alto grado de conjuntación.
Blake y Mouton también
sostienen que hay un mejor
método de dirigir una
organización. Su
denominación es 9,9, que
también representa un
estilo de gerencia
participativa.
Blake y Mouton también se
apoyan en cuestionarios,
pero el DO Grid (Blake y
Mouton, 1968) va mucho más
allá de un diagnóstico con
un cuestionario; ellos
parten de un diagnóstico
general inicial. En un
estudio cultural cruzado
de lo que los gerentes
consideran barreras más
comunes que obstaculizan la
eficacia de los negocios y
la excelencia de las
compañías, Blake y Mouton
(1968) encontraron que la
comunicación figuraba en
primer lugar de una lista
de 10 barreras, y que en
el segundo lugar se
encontraba la falta de
planeación. Los gerentes
escogieron estas dos
barreras con mucha mayor
frecuencia. Que las otras
ochos (el 74% indicó la
comunicación, el 62%
mencionó la planeación);
por ejemplo, la moral y la
coordinación, barreras que
les siguieron con mayor
frecuencia, aparecieron
señaladas por menos del
50%. Blake y Mouton
señalaron además que la
comunicación y la
planeación las dos más a
menudo mencionadas, sin
importar el país, la
compañía o las
características de los
gerentes encuestados.
Según Blake y Mouton,
estas dos barreras
principales y las otras
menos prevalentes son
síntomas, pero no causas,
de problemas
organizacionales. Las
causas se encuentran a
mayor profundidad en el
sistema. Por ejemplo, una
planeación deficiente es
el resultado de que la
organización no cuente con
estrategia alguna, o bien
tenga una estrategia
basada en un raciocinio
poco acertado. De la
naturaleza de la
supervisión que se
practica en la
organización se derivan
los problemas de
comunicación.
Para Corregir estas causas
subyacentes, Blake y
Mouton han desarrollado un
enfoque del desarrollo
organizacional que
comprende seis fases y que
considera tanto el plan
estratégico de la
organización como la falta
del mismo, así como el
estilo o enfoque de la
supervisión o de la
administración. Sostienen
que para lograr la
excelencia deberá crearse
un modelo estratégico
organizacional, y que
habrá de cambiarse de
dirección el estilo
supervisor hacia una
gerencia participativa.
Los miembros de la
organización deberán
examinar ante todo el
comportamiento y estilo
gerencial, y luego avanzar
hacia el desarrollo y la
puesta en práctica de un
modelo estratégico ideal
para la organización.
Antes de ofrecer una
explicación más detallada
de las seis fases de su
enfoque de DO,
examinaremos el modelo del
estilo gerencial de Blake
y Mouton, el Grid
gerencial, puesto que la
mayor parte de su
razonamiento normativo se
basa en este modelo.
Fundamentados en un primer
trabajo de investigación
acerca del liderazgo, en
el que las funciones
duales del líder recibían
distintas denominaciones
como iniciación y
consideración de la
estructura, tarea y
mantenimiento, y tarea y
comportamientos socio
emocionales, Blake y
Mouton (1964)
simplificaron el lenguaje
utilizando expresiones más
apegadas a la comprensión
de los gerentes:
producción y personas. Sin
embargo, hicieron aún más;
el aspecto creativo de su
trabajo fue conceptuar las
dos principales funciones
en un continuo –una para
el grado de interés de los
gerentes por la producción
y la otra para su interés
por las personas- y las
conjuntaron en un modelo
bidimensional en forma
gráfica.
Blake y Mouton (1981)
sostienen que han hecho
algo más que simplificar
el lenguaje y crear
escalas de nueve puntos.
Arguyen que las
dimensiones originales
(iniciación y
consideración de la
estructura) y las que
siguieron, en especial el
modelo de liderazgo
situacional de Hersey y
Blanchard, quedaron
conceptualizadas como
dimensiones
independientes. Las
dimensiones de Blake y
Mouton (producción y
personas) son
interdependientes y
representan actitudes, más
que comportamientos.
Subrayan que el liderzgo
no es posible sin que haya
tantas tareas como
personas. Ahora pasaremos
a examinar con más detalle
el modelo de Blake y
Mouton.
Todo gerente sentirá
cierto interés por
alcanzar los fines de la
organización en cuanto a
la obtención de productos,
resultados o ganancias;
experimentará cierto
interés por las personas
que ayudan a lograr los
fines de la organización.
Los gerentes pueden
diferir en su interés por
cada una de las funciones
gerenciales, pero el modo
en que se entremezclan
estas dos preocupaciones
en la mente de un gerente
dado determina su estilo o
enfoque gerencial, y
define el uso que el
gerente hace del poder.
Blake y Mouton escogieron
escalas de nueve puntos
para describir su modelo y
para calificar el grado de
interés del gerente por la
producción y las personas;
1 representa un interés
mínimo y 9 indica un gran
interés. Aunque hay 81
combinaciones posibles,
Blake y Mouton, en forma
realista, decidieron
considerar sólo las cuatro
posiciones más o menos
extremas representadas por
las cuatro esquinas de la
cuadrícula, y el estilo
intermedio –posición 5,5-
del centro de la misma. La
figura 5,3 ilustra la
cuadrícula gerencial.
Figura 5.3
El Grid gerencial
|
I
N
T
E
R
E
S
P
O
R
L
A
S
P
E
R
S
O
N
A
S
|
9 |
1,9
GERENCIA DEL CLUB
CAMPESTRE
La
cuidadosa atención a
las necesidades de
Las
personas de contar
con relaciones
satisfactorias lleva
un ambiente y un
ritmo de trabajo
placenteros y
amistosos. |
|
9,9
GERENCIA DE EQUIPO
La
realización del
trabajo es por
personas
comprometidas; la
interdependencia,
debida a que “algo
común está en juego”
en los propósitos de
la organización
lleva relaciones de
confianza y respeto |
|
8 |
|
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7 |
|
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6 |
|
|
|
5,5
GERENCIA DE HOMBRE
ORGANIZACIÓN
La
marcha adecuada de
la organización es
posible al
equilibrar en un
nivel satisfactorio
la necesidad de que
se realice el
trabajo y la moral
de las personas |
|
|
|
5 |
|
|
|
|
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4 |
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|
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3 |
1,1
GERENCIA EMPOBRECIDA
La
dedicación de un
esfuerzo mínimo en
hacer el trabajo
necesario alcanza a
ser justo la
adecuada para
mantenerse como
miembro de la
organización |
|
9,1
La
eficiencia en las
operaciones es
resultado de
disponer las
condiciones de
trabajo de modo que
los elementos
humanos interfieran
en grado mínimo |
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2 |
|
|
1 |
|
|
Baja |
1 |
2 |
3 |
4 |
| |