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El
departamento
de recursos
humanos:
¿amigo o
enemigo de la
gerencia?
publicado en
el Diario
Financiero de
Chile el
22/09/05
La tendencia transforma a
los trabajadores, en
socios empresariales.
En opinión de sus críticos
y detractores, los
departamentos de recursos
humanos son
innecesariamente
burocráticos,
obstruccionistas,
instalados en la cómoda
tarea de cumplimentar
formularios y explicar los
beneficios concedidos por
la empresa y, a pesar de
no poseer los
conocimientos necesarios
para convertirse en socios
estratégicos, están
demasiado cercanos a los
intereses de los gerentes
generales.
En su libro The
Enthusiastic Employee: How
Companies Profit by Giving
Workers What They Want,
David Sirota afirma que
cuando se pide a la gente
que haga un ranking de la
calidad de las diferentes
funciones existentes
dentro de sus empresas,
“los departamentos de
recursos humanos y de
tecnologías de la
información suelen acabar
en las últimas
posiciones”.
La visión más optimista
sobre los recursos humanos
es que dicho departamento
trabaja mano a mano con
los gerentes generales,
haciendo importantes
contribuciones al buen
transcurso de las
principales transacciones
empresariales como
fusiones y adquisiciones o
reestructuraciones. Bajo
este punto de vista, los
departamentos de recursos
humanos han abandonado su
papel tradicional de
administradores y adoptado
un enfoque más creativo en
sus objetivos, que
incluyen la contratación
de talentos, promoción de
la movilidad y del
desarrollo de las carreras
profesionales, y la mejora
de la efectividad
organizativa.
Estrategia
Si estudias la historia de
los recursos humanos, dice
James Walker, consultor de
recursos humanos
estratégicos con sede en
La Jolla, California, las
tendencias normalmente
necesitan una década para
implantarse.
“A la mayoría de nosotros
nos gustaría que el
departamento de recursos
humanos se transformase
más rápidamente en socio
empresarial, y que las
funciones administrativas,
que ahora pueden
externalizarse, cobrasen
menor importancia. Para
lograr esto, es crucial
ayudar a determinadas
personas a acelerar sus
habilidades empresariales.
Creo que, de hecho, muchas
empresas están haciendo
esto, pero no tan rápido”.
A lo largo de los últimos
10 a 15 años, los recursos
humanos han empezado a
tener mucho más impacto
sobre el modo en que
operan las empresas, dice
J. Steele Alphin, director
de personal en el Bank of
America. Para conseguir el
objetivo de hacer crecer
los ingresos, incrementar
la productividad y
desarrollar el liderazgo
en la empresa, Alphin, que
informa directamente al
consejero delegado Ken
Lewis, ha creado un equipo
de recursos humanos
formado por gestores con
formación en recursos
humanos, empresa,
psicología e ingeniería.
Así, cuando el
departamento de recursos
humanos se sienta en la
mesa con el resto de
departamentos “no hablamos
de recursos humanos;
hablamos sobre la
empresa”.
Jack Welch, antiguo
consejero delegado de
General Electric y autor
del libro titulado Winning,
señala que “el desarrollo
de líderes es
responsabilidad última de
todo consejero delegado y,
por tanto, parte integral
de los recursos humanos”.
“Si los altos directivos
no ven el valor del
departamento de recursos
humanos como socio
estratégico, entonces no
se producirá ningún tipo
de asociación”, agrega la
profesora de Gestión de
Wharton, Nancy Rothbard
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