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IV Cumbre de las Américas
- 4 y 5 de Noviembre de
2005 -
por
Los Recursos Humanos.com
Comienza el próximo 4 de
Noviembre la IV Cumbre de
las Américas en la ciudad
de Mar del Plata
(Provincia de Buenos
Aires) 200 km al sur de la
Capital Federal.
Ante un escenario con
actos de violencia,
contra-Cumbre,
manifestaciones e
incendios en la ciudad de
Mar del Plata, todo parece
afirmar que este encuentro
signará el futuro de
"master plan" de Estados
Unidos, Europa y la O.M.C.
(Organización Mundial del
Comercio) que es la
creación del A.L.C.A. (Área
de Libre Comercio de las
Américas)
La Cumbre, que se viene
desarrollando desde hace 4
años, es el caballo de
batalla de los Estados
Unidos, para lograr la
creación del A.L.C.A (Área
de Libre Comercio de las
Américas) emulando a la
Comunidad Económica
Europea. Junto a Estados
Unidos, apoyan la
iniciativa Canadá, México
y Chile, que a su vez
forman parte del NAFTA
(North American Free Trade
Agreement
o Tratado de Libre
Comercio de Norteamérica).
Es la primera vez que este
encuentro se lleva a cabo
en Argentina, uno de los
países que más se oponen
junto con Brasil y
Venezuela a esta
propuesta.
La Cumbre contará con la
participación de los 34
Jefes de Estado y de
Gobierno del continente cuyos esfuerzos serán
dirigidos a la creación y
realización de una agenda
compartida sobre el lema
de la IV Cumbre “Crear
trabajo para enfrentar la
pobreza y fortalecer la
gobernabilidad
democrática". Aunque
este es un bello lema para la
promoción de la Cumbre, no
es, el eje de la misma.
La puja diplomática por la
redacción del acuerdo que
firmarán los Jefes de
Estado lleva
semanas. Los diplomáticos
argentinos quieren incluir
la posición en contra a la
destrucción del clima y
medio ambiente y que no se
mencione la palabra
A.L.C.A. en el documento,
mientras que los
diplomáticos pro-A.L.C.A.
bregan en favor de lo
contrario.
Los puntos claves del
A.L.CA. tienen que ver con
la liberalización de la
agricultura, desregulación
de las inversiones y
reglas en común sobre
propiedad intelectual.
Pero desde Estados Unidos
estas propuestas generales
son claras, a la vez que
se niega a abandonar el
proteccionismo en su país.
Liberalizar la región,
pero mantener el
proteccionismo
estadounidense es el
concepto por el que
empresarios, industriales
y productores
agropecuarios
latinoamericanos rechazan
por completo la idea del
A.L.C.A.
En América Latina, Brasil
y Argentina lideran el
G-20, la unión de veinte
países de la región con
propuestas y tratados en
común. Pero desde hace
unos años, Estados Unidos
ha presionado en forma
bilateral a cada país para
que abandone esta
propuesta y apoye el
A.L.C.A.
En analista colombiano,
Jorge Luis Villada, afirma
en relación al NAFTA:
"Los resultados hasta
ahora han sido
devastadores, sobre todo
para México. Desde 1994,
cuando el TLCAN entró en
vigor, el porcentaje de la
población mexicana que
vive en la miseria ha
aumentado de forma
exorbitante, y se produjo
una bancarrota general de
la pequeña y mediana
empresa nacional,
resultando en la pérdida
masiva de empleos. Como si
esto fuera poco, el campo
mexicano ha sido inundado
con maíz transgénico
importado a precios
subsidiados por el
gobierno estadounidense,
de tal manera que
centenares de miles de
campesinos del país
latinoamericano ya no
pueden competir en el
mercado del maíz, lo que
los ha obligado a
abandonar sus tierras."
Si el A.L.C.A pretende
emular a la Comunidad
Económica Europea, también
pretenderá una moneda
única para la región,
leyes supranacionales
propias de la región, y la
creación de una
Constitución de las
Américas que reemplazaría
en temas fundamentales a
muchas de las
Constituciones locales,
que perviven luego de años
de ejercicio democrático y
con errores y aciertos
reflejan las necesidades y
particularidades de cada
país.
Villada también afirma que
la creación del A.L.C.A
daría luz verde a la
sobreexplotación de
millones de personas en el
continente, dado que en
países como Estados Unidos
y Canadá el ingreso per
cápita es de 30.000
dólares por habitante
mientras que en países de
América Latina no llega a
los 2.500. Los ciudadanos
de países latinoamericanos
serían económicos
trabajadores para las
potencias del A.L.C.A. que
sólo necesitan un acuerdo
internacional para llevar
a cabo esta tarea, que hoy
impiden muchas leyes
locales. Los empresarios
Pymes, industriales y
agropecuarios también se
verían perjudicados para
la contratación de mano de
obra, dado que nunca
llegarían a pagar los
salarios que pueden
ofrecer Estados Unidos y
Canadá.
"En
síntesis, el ALCA no sería
una zona de libre
comercio, es decir un
espacio que contempla la
libre circulación de
capitales, bienes y
personas. Tampoco una
unión aduanera, que
adiciona a lo anterior la
vigencia de un arancel
externo común. Ni un
mercado común, que cuenta
con políticas
macroeconómicas conjuntas.
El término que mejor
resumiría la relación que
Estados Unidos mantendría
con los países
latinoamericanos en el
marco del ALCA sería el de
"anexionismo".
afirma Villada.
Todo trabajador
digno necesita un
salario acorde a su labor,
y que el Estado le garantice
un mínimo marco legal con
reglas claras, no sólo
para el progreso del
ciudadano sino de todo el
país. El A.L.C.A. se
perfila como la cara
contraria a esta
afirmación, la O.M.C.
(Organización Mundial del
Comercio) y la Cumbre de
las Americas sus sostenes.
Hay que ver si los países
de América Latina han
madurado lo suficiente
para frenar estos embates contra su identidad
y si pueden reforzar
sus economías, acuerdos y
proyectos propios de país
y de región.
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