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Más respeto
por el
empresario
por
Juan Esain
Grid. Socio de International Europe
–
www.gridinternational.com.es Madrid - España
El Respeto y
la Confianza:
¿son valores o
principios?
Coincidiendo con una
visita a Monterrey tuve la
oportunidad de visitar la ExpoManagement, en Ciudad
de México los días 9 y 10.
Estuve los dos días aunque
no asistí a todas las
conferencias.
Mucho de lo que allá vi no
es compatible con mi
manera de entender la
relación
consultor-cliente. Yo no
trataría así a mis
posibles clientes. La
publicidad llega hasta el
plato de una mesa
elegantemente montada y
servida con vino de Rioja,
en la que ofrecían
vestirme y parecerme a
Beckham, así de guapo y
elegante. El postre, un
rico flan con el título de
ExpoManagement de
plástico, cuando al menos
pudo ser de chocolate...
para comérmelo.
Allá andaban con sus
celulares pegados a la
oreja, más de cinco mil
ejecutivos, objetivo
dorado para otros tantos
consultores. Posiblemente
estaban “apagando algún
incendio” o dando órdenes
a quien debería estar
preparado para tomar
acción en su ausencia. Esa
dependencia refleja
necesidades que serán
atendidas si el autoengaño
lo permite.
Mientras visitaban los
stands unas chicas guapas
les sonreían y pedían que
se dejaran grabar su
código de barras que
colgaban del cuello. A
pesar de todo se les veía
sonrientes, al menos con
las chicas.
Allá comprendí que el spam
vende aunque todos
rabiemos cuando lo
recibimos. Una sola de
estas chicas había captado
más de 2000 nombres. Tomé
el de ella por si algún
día la debilidad humana me
lleva a caer en lo que
ahora critico. Como hay
que abrirse a las
exigencias del mercado no
descarto que usted que me
lee en esta web algún día
empiece a recibir mis
grandes promociones
veraniegas de formación de
directivos en hoteles de
lujo en el Mediterráneo
español. Ya la tecnología
le rastrea sus
preferencias en la lectura
on line así que mucho
cuidado con quedarse
viendo chicas en
posiciones sugerentes
porque un líder respetable
no pierde el tiempo en eso
sino que debe estar
motivando a sus
colaboradores.
Todo puede ocurrir, no
quiero morirme con el
cliché de incapaz de
adecuarme a los nuevos
tiempos, de no entender lo
que el cliente busca. Un
marketing agresivo hace
magia.
Escuché al gran empresario
que es Stephen Covey. Un
marketing grandioso rodea
a esta figura
incuestionable del
momento, esperaremos hasta
ver cómo concluye su hoy
exitosa carrera. Sigue
confundiendo a la
audiencia con el tema de
los valores y los
principios con los que hay
que gestionar, que el
respeto y la confianza
mutua, la sinceridad y la
apertura sean valores o
principios cambian poco
las cosas de cara al
problema de un empresario,
lo que realmente cuenta es
si sirven al propósito de
consolidar normas de
excelencia para una
interacción personal
gratificante y de esa
manera, para mejorar y
hacer su empresa más
competitiva. Otro que
marea la perdiz.
Espectáculos de esta
naturaleza hacen al
empresario cada vez más
escéptico Eso contribuye a
que cada día nos vean con
más y más recelo. Su
oferta de tener una sesión
de preguntas y respuestas
hizo que me quedara hasta
el final solo para
observar que ya las tenía
escritas y un periodista
se las leía para él
responderlas de una manera
similar a lo que cuentan
que hacían los cortesanos
cuando con el rey Felipe
lV jugaban billar y le
ponían las carambolas como
para no fallar, y claro,
el monarca las daba todas.
Todo está medido y pensado
no para impartir
conocimiento sino para
vender. No vi mucha
diferencia entre aquel
espectáculo y el que
describe Zorrilla en “A
buen juez, mejor testigo,”
...y abajo, en el
Zocodover, gritan en
discorde son, los que en
el mercado venden, lo
vendido y el valor.”
También asistí a una
conferencia de un ponente
mexicano bajo el título
esclarecedor de: La
Esquizofrenia
Organizacional. Su
presentación realista y
objetiva no fue menos útil
para los empresarios que
la oyeron y a buen seguro
que tendrá nuevos clientes
muy pronto. Se lo deseo
por valiente.
Siento que esta
ExpoManagement, si bien
puede ser muy buena para
vender muchos servicios
que allá se ofrecían no lo
es tanto para dignificar y
crear confianza en la
función de consultor.
Mucho show que al final
solo creará más escépticos
entre quienes ven cómo
cada gurú arrima la brasa
a su sardina. Al tiempo. |