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Claves del
management
japonés en
gestión de
recursos
humanos
por
Timothy Dean
Keeley.
Resumen
(Introducción) de 'International
Human
Resource
Management
in Japanese
Firms: Their
Greatest
Challenge'
Ed.
Palgrave,
New York
(USA) 2001.
Traducción
Los Recursos
Humanos.com
El autor
estudia la
transferencia
de las
prácticas en
gestión de
recursos
humanos de
las empresas
japonesas en
sus filiales
extranjeras.
Hay cuatro
puntos
importantes
que subyacen
la efectiva
integración
de los
directivos
locales en
las filiales
extranjeras
de las
multinacionales
exitosas. En
primer
lugar, la
globalización
de las
políticas y
prácticas de
recursos
humanos es
una
tendencia
positiva que
y aquellas
multinacionales
que no hayan
globalizado
sus
operaciones,
se
encontrarán
frente a una
gran
desventaja.
En segundo
lugar,
contar con
un
management
internacional
es una
ventaja
competitiva
importante
que solo es
muy bien
aprovechado
cuando se
emplea a los
talentos de
las filiales
extranjeras.
En tercer
lugar, las
corporaciones
multinacionales,
deben
aprender a
desarrollar
y retener a
los managers
talentosos
de las
filiales de
la
multinacional
para
disfrutar de
la
prosperidad
a largo
plazo.
Cuarto, los
managers
locales
deben
cumplir una
función
clave en la
dirección de
las
subsidiarias
en sus
países, en
la casa
matriz, o en
un tercer
país al que
hayan sido
asignados.
Los managers
locales
frecuentemente
poseen un
entendimiento
particular
del lenguaje
y de la
cultura
local. Son
mejores que
un directivo
japonés
designado en
la casa
matriz y
están
familiarizados
con los
entorno de
negocios de
su país y la
realidad
regulatoria.
Son mejores
para las
relaciones
públicas que
haya que
desarrollar
en las
subsidiarias
y como
empleado de
una
multinacional
japonesa es
conveniente
que puedan
ser
considerados
como "buenos
ciudadanos"
(1). Los
costos
asociados a
emplear
directivos
locales es
con
frecuencia
mucho menor
a los costos
generados en
contratar
directivos
japoneses.
Por otra
parte, el
fracaso en
la
integración
satisfactoria
de
directivos
locales en
el proceso
de gestión
de filiales
extranjeras
puede tener
resultados
negativos
para la casa
matriz.
Estos
problemas
incluyen
incremento
de
renuncias,
baja moral,
conflictos
internos, y
baja en la
productividad
(Kopp,
1994b:10)
Además el no
ofrecer
oportunidades
equitativas
para los
directivos
locales
calificados
para asumir
posiciones
de
responsabilidad
directiva o
discriminarlos
en contra de
los
ejecutivos
del país de
origen de la
multinacional,
puede llevar
a tener
problemas
con las
autoridades
gubernamentales
del país
donde se
haya la
subsidiaria.
Las empresas
japonesas
son famosas
por haber
transgredido
este
postulado y
han sufrido
las
consecuencias
por ello.
En EE.UU. el
Subcomité de
Empleo y
Alojamiento
del gobierno
federal,
recibió
cientos de
quejas
acerca de
que las
multinacionales
japonesas
discriminaban
a los
empleados
estadounidenses.
Del mismo
modo, en
Malasia,
aunque el
Primer
Ministro
Mahathir
Mohamad
propició las
inversiones
de empresas
japonesas
para
agilizar la
industrialización
de su país,
después se
quejó de que
a los
malayos no
se les
dieron
oportunidades
de empleo
adecuadas en
las
jerarquías
directivas
de las
filiales
japonesas.
La
integración
exitosa de
los
directivos
locales en
las
multinacionales
es
imperativo
en las
multinacionales
japonesas
para atraer
y retener al
mejor
talento
local. El ex
Secretario
de Trabajo
de los EE.UU.,
Robert Reich
(1991:81) un
ex profesor
de Harvard
University,
desarrolló
este tema en
un artículo
en Harvard
Business
Review.
En la
competencia
por el
talento
global, las
corporaciones
poco
predispuestas
a considerar
a los
extranjeros
para
posiciones
directivas
los van a
perder, las
personas más
talentosas
simplemente
no van a
ingresar en
una empresa
que no les
brinde
ninguna
posibilidad
de
promoción.
Las
Compañías
japonesas
que han sido
muy lentas
en abrir sus
cargos de
alta
dirección a
los
no-japoneses
van a operar
en el futuro
con una
clara
desventaja
competitiva.
Muchos
autores se
han dedicado
a estudiar
los procesos
que
involucran
la gestión
de recursos
humanos en
las grandes
corporaciones
japonesas.
Algunos
afirman que
esta gestión
es la que
hizo que
Japón
tuviese una
economía
exitosa
después del
período
de posguerra.
Hay tres
prácticas de
gestión de
recursos
humanos que
llevan a
cabo
las grandes empresas
japonesas
tanto dentro
como fuera
de su país:
empleo para
toda la vida
o por un
tiempo muy
prolongado (shushinkoyo)
un
sistema
salarial
basado en
una
jerarquía (nenko
joretsu)
y un
sindicalismo
dominado por
la empresa
(kigyo-betsu
rodokumiai)
Estas
dimensiones,
a menudo
sirven como
referentes
del
management
japonés.
Segun Okada
(1984) de la
Universidad
de Tokyo, el
estilo de
management
japonés
alberga
otros
aspectos
tales como:
estandarización
del
entrenamiento
para todos
los
empleados,
propiciar el
respeto a la
armonía
laboral,
promover la
responsabilidad
colectiva,
el management
participativo
que puede
ser en forma
autoritaria
o
democrática,
y preocupación
por la vida
laboral y
familiar de
los
individuos.
Cuando el
estilo
japonés de management
es
practicado
tal como es,
los
individuos
se
complementan
en armonía
para
compartir
objetivos y
un mismo
destino en
común.
En Japón, la
organización
asume la
responsabilidad
total por el empleado, proveyéndolo
de
capacitación
constante para
actualizar
sus
competencias
laborales,
rotan al
empleado
entre varios
puestos para
desarrollar
sus
habilidades,
y
gradualmente
le van
asignando
trabajos de
mayor
responsabilidad
a medida que
pasa el
tiempo,
mientras
tanto él
como su
familia se
sienten
parte
de
una
comunidad
corporativa
que se
preocupa por
los suyos.
El
desarrollo
del estilo
de gestión
de recursos
humanos
japonés
Hay
numerosas
escuelas de
pensamiento
dedicadas al
desarrollo
del estilo
japonés de
gestión de
recursos
humanos,
estas pueden
clasificarse
en dos
escuelas de
pensamiento:
la escuela
culturalista
(que incluye
la teoría de
la
inmutabilidad)
y la escuela
estructuralista
(que estudia
el mercado
interno de
trabajo y
las escuelas
racionalistas).
La escuela
culturalista
(Abegglen
1958)
argumenta
que las
prácticas
japonesas de
RR.HH. son
el resultado
de la
combinación
de técnicas
occidentales
con
actitudes y
comportamientos
tradicionales
japoneses.
Por otro
lado, la
escuela
estructuralista
(Koike,
1988) afirma
que el
sistema
laboral,
aparentemente
paternalista
de las
grandes
corporaciones
modernas
japonesas,
está muy
arraigado ya
que sirvió
en la
posguerra.
Basados en
el respeto
por la
persona este
estilo de management
japonés ha
sido muy
efectivo en
cultivar un
fuerte
lealtad en
el empleado,
el
aseguramiento
de la
estabilidad
laboral, y
la creación
de lugares
de trabajo
productivos.
Esto es: las
estrategias
del
management
japonés
implementadas
por las
grandes
corporaciones
son más una
respuesta
pragmática
para
sostener
ciertas
condiciones
económicas
que
impulsadas
por
valores
culturales.
Muchos de
los que
adhieren a
la teoría
estructuralista
creen que
las
prácticas
modernas del
management
japonés
fueron
desarrolladas
en respuesta
a las
necesidades
surgidas
después de
la II Guerra
Mundial, que
fue un
período de
rápida
industrialización
y de
crecimiento
de la
competencia
local e
internacional.
Por otra
parte, los
estudiosos
de la
escuela
culturalista
argumentan
que estas
prácticas
son
difíciles de
traspasar
porque están
fuertemente
arraigadas
con la
cultura
japonesa (Hofstede
1983) La
escuela
estructuralista
reconoce la
importancia
de
desarrollar
prácticas
que estén en
sincronía
con los
valores
culturales.
Los factores
que
contribuyeron
al éxito
económico de
Japón en el
período de
posguerra
son
numerosos.
Aunque
algunos
autores se
focalizan
excesivamente
en la
contribución
de la
gestión de
recursos
humanos a
esta
cuestión (Ouchi,
1981)
ignoran la
importancia
de los
grandes
sacrificios
realizados
por la gente
en el
período post
guerra en
relación al
desarrollo
económico y
la
industrialización.
Han sufrido
el
hacinamiento
en las
ciudades
industriales,
la alta
contaminación,
largas
jornadas
laborales,
falta de
tiempo
libre,
precios
altos de
productos
básicos y
mucho más.
Es cierto
que Japón es
pobre en
recursos
naturales y
es por ello
han puesto
el énfasis
en el
desarrollo
de sus
recursos
humanos.
También
existen
otros
factores que
contribuyeron
al éxito de
Japón,
factores
externos que
a veces son
menospreciados
por algunos
autores. Si
la guerra
con Corea no
hubiese
estimulado
el acero, la
industria
automotriz,
y otras
industrias
en Japón,
¿podrían las
empresas
japonesas
haberse
convertido
en líderes
de esas
industrias?
Si no
hubiese
existido la
amenaza del
comunismo,
¿hubiesen
los EE.UU.
colaborado
con el
desarrollo
económico de
Japón?.
Acerca del
libro
'Teoría Z'
de Ouchi,
este afirma
que los
norteamericanos
no tienen
deficiencias
de
tecnología o
capital sino
que su
debilidad
está en el
factor
humano. Este
autor
sostiene que
en las
empresas
exitosas
existe
confianza,
trato sutil
e intimidad,
elementos
típicamente
observados
en las
empresas
japonesas y
en muy pocas
empresas
exitosas de EE.UU.
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(1) Nota de
la
Traducción:
se refiere a
que
la
asociación
entre ser un
'buen
ciudadano de
su país' y
'directivo de
X
multinacional',
agrega mucho
valor a la
empresa en
cuanto a
imagen y
relaciones
públicas.
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