El Ministerio de
Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación anunció las
adjudicaciones de la segunda convocatoria nacional de
Proyectos Federales de Innovación Productiva (PFIP).
Los PFIP, línea
de financiación para proyectos de innovación productiva,
propician la utilización de la ciencia y la tecnología
en la búsqueda de soluciones a problemas sociales,
económicos y productivos en cada comunidad, dejando en
manos de las provincias las prioridades a considerar.
Para la segunda convocatoria PFIP 2005, el Consejo
Federal de Ciencia y Tecnología (COFECYT) dispuso un
monto de 9.600.000 pesos, a razón de 460.000 por
provincia, que será adjudicado a los 122 proyectos
ganadores, un promedio de 5 iniciativas por
jurisdicción, en un lapso de dos años.
En la primera convocatoria de PFIP se financiaron 103
proyectos, un promedio de 4 por provincia, con una
inversión total de 7.200.000 pesos, aproximadamente
350.000 pesos por provincia en el transcurso de tres
años.
Disminuir las asimetrías provinciales derivadas de la
brecha tecnológica, fortalecer las capacidades
tecnológicas locales y promover la sinergia entre los
agentes de desarrollo locales, son algunas de las
estrategias que proponen los PFIP.
El director General de PyMEs, Hugo Brandoni (foto-der.) en su
carácter de miembro del COFECyT (Consejo Federal de
Ciencia y Tecnología) recibió de manos del ministro de
Educación de la Nación Dr. Filmus y del secretario de
Ciencia y Tecnología, Tulio del Bono (foto-izq.), la Resolución de
los proyectos aprobados en el marco de la convocatoria PFIP 2005. El importe a financiar por la Secretaría de
Ciencia y Tecnología es de 342.648 pesos, mientras que
el importe a financiar por la contraparte es de 167.386
pesos, resultando un total de 510.034.
LOS PROYECTOS
Los proyectos que beneficiarán a La Rioja, son entre
otros: centro de entrenamiento laboral; formación y
entrenamiento de recursos humanos y generando los medios
necesarios para la creación de microemprendimientos.
También, desarrollo de turbina eólica a eje vertical
para aplicaciones de bombeo de agua en asentamientos
rurales aislados; elaboración de jabones y cremas
dermoabrasivas a base de aceite y cáscara de nuez, un
novedoso producto derivado que ofrece doble acción, una
limpieza profunda de piel y una abrasión suave y
efectiva.