(Madrid) El
presidente de la
Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Gerardo Díaz Ferrán,
pidió hoy que, en el marco del desarrollo de la
Estrategia Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo,
se sancione a los trabajadores que incumplan sus
obligaciones en prevención de riesgos laborales, y
criticó que se "criminalice" a los empresarios en esta
materia.
Díaz Ferrán, que abrió unas jornadas organizadas por el
Consejo General del Poder Judicial sobre salud y
seguridad en el trabajo, hizo un repaso por los
"aspectos negativos" de los actuales dispositivos de
prevención, aflorados durante la elaboración de la
estrategia nacional, y apuntó las principales propuestas
de los empresarios a desarrollar al amparo de este
acuerdo marco.
El presidente de la patronal hizo especial hincapié en
la excesiva responsabilidad que actualmente recae sobre
las empresas, a las que se considera "garantes de la
seguridad de los trabajadores", y a las que se exigen
"medios y resultados", aunque los trabajadores no
cumplan con sus obligaciones de prevención. "No queremos
evitar la responsabilidad empresarial, pero ésta es
compatible con la de los trabajadores", añadió.
Además,
frente a la vigilancia a la que se ven sometidos los
empresarios, comentó que "hoy no resulta fácil imponer
una sanción a un trabajador basada en un incumplimiento
de sus obligaciones preventivas".
Por
ello, pidió que se establezcan incentivos, como un
sistema de bonus, para que los trabajadores cumplan con
sus responsabilidades, y que, en caso contrario, también
existan "medidas coercitivas", al "unísono" con las
previstas para el estamento empresarial.
La
actual situación, dijo, desemboca en ocasiones en una
"prevención defensiva" materializada en un cumplimiento
"más formal que real" de las actuaciones preventivas. No
obstante, este miedo a la sanción tiene que ver, según
apuntó, con una "criminalización de los empresarios como
paso imprescindible para avanzar en materia de
prevención".
SÓLO EL
50% DE LAS MUERTES SON AUTÉNTICOS ACCIDENTES.
Asimismo, Díaz Ferrán extendió a otras instancias la
responsabilidad derivada de los accidentes de trabajo.
En cifras, precisó que del 100% de los accidentes
mortales en jornada de trabajo, sólo un 50% se debe a
causas traumáticas, es decir, a un accidente de trabajo,
por lo que sólo la mitad se encuentran circunscritos al
ámbito de la responsabilidad empresarial.
Así,
continuó, un 25% de estos siniestros se debe a
patologías no traumáticas (infartos, derrames
cerebrales, etc.), por lo que "su prevención debería
recaer más en el ámbito de la salud pública" que en la
del empresario; y otro 25% se produce por "accidentes de
tráfico acaecidos durante la jornada laboral, y su
solución se proyecta preferentemente sobre la seguridad
vial, con lo que su responsabilidad estaría relacionada
con la educación vial".
En
cualquier caso, Díaz Ferrán también pidió una
armonización de los criterios estadísticos españoles con
los de la UE que, actualmente, contemplan incluso
definiciones diferentes de accidente laboral, aportando
confusión a las tareas de investigación y evaluación en
las políticas de prevención.
EXCESIVA DISPERSIÓN NORMATIVA.
Entre
los principales problemas detectados en el actual
sistema de prevención, Díaz Ferrán especificó un
dispersión normativa y competencial que da lugar a un
marco legal "confuso, profuso y difuso", que requiere de
una ley integral, a la que "por fin" se acercaría la
Estrategia Nacional contra la siniestralidad.
Además,
señaló, esta circunstancia es especialmente perjudicial
para las pymes y micropymes --que acogen al 95% de la
población ocupada--, por cuanto carecen del conocimiento
técnico suficiente para aplicar las actuales normas.
También, precisó la existencia de una "debilidad y
dispersión" de las políticas públicas de
sensibilización, formación e incentivación, así como una
"insuficiencia" en la coordinación entre las comunidades
autónomas y la Administración General de Estado y,
particularmente, entre la Secretaría General de Empleo y
la Secretaría de Estado de la Seguridad Social.
Por
otro lado, el presidente de los empresarios, instó a
potenciar la formación en prevención de riesgos
laborales en los ámbitos educativos para generar una
"formación primaria" a completar con otra
"especializada", ya en el ámbito laboral.
Entre
otras propuestas, Díaz Ferrán solicitó también una nueva
reducción, al margen de la practicada en 2007, de la
tarifa de la cotización por accidentes de trabajo y
enfermedades profesionales, de forma que "se ajuste a
las necesidades reales de protección de los mismos y a
la siniestralidad laboral de los sectores de actividad".
NO
ADHESIÓN AL PROTOCOLO.
Por
otro lado, Díaz Ferrán aprovechó la ocasión para
justificar la no adhesión a última hora de la CEOE al
Protocolo marco de colaboración suscrito recientemente
en materia de investigación de los delitos contra la
salud de los trabajadores.
En este
sentido, aludió que, pese a suscribir el 99% de sus
contenidos, la CEOE no está de acuerdo con el
establecimiento de mecanismos de información
"privilegiados" desde el estamento judicial a
disposición de determinados sindicatos que, como tales,
no tienen reconocidas facultades en el ejercicio
colectivo de los derechos individuales en materia de
salud que la ley de Prevención de Riesgos Laborales
reconoce a cada trabajador.
En todo
caso, añadió, sí se reconoce este ejercicio, "con
exclusividad", a los representantes de los trabajadores
en el ámbito de cada centro de trabajo.
Europapress