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20 de Julio 2006
Caldera quiere
externalizar los servicios públicos de empleo del
antiguo INEM
Las Empresas de
Trabajo Temporal podrían colaborar gestionando
algunas de las colocaciones.
Madrid- La reforma
laboral acordada por el Gobierno, sindicatos y
organizaciones empresariales se firmó el pasado mes
de mayo. Sin embargo, aún no está cerrada del todo.
Quedan algunos flecos que deberán ser rematados
pronto mediante la formación de mesas de trabajo.
Dado el buen funcionamiento que han tenido las
ETT desde su regulación en España y el
reconocimiento que han tenido como gestores de
empleo temporal, el Ministerio de Trabajo se estaría
planteando una «externalización» de los SPE. En
ningún caso se estaría hablando de privatizarlo,
esto está descartado.
Se trataría de que mediante convenios de
colaboración, en comunidades o ayuntamientos con
problemas de empleo se pudiera contar con los
servicios de las ETT. Mientras, los SPE podrían
seguir dedicándose a gestionar las bajas, las
prestaciones por desempleo, formación u otras
labores. Los servicios públicos más potentes de la
Unión Europea están ubicados en países con mayor
presencia de operadores privados, tal y como
reconoció recientemente el secretario general de
empleo, Valeriano Gómez.
Otro de los temas pendientes, a parte de la
reforma de los servicios públicos de empleo es el
referente a los riesgos laborales y la negociación
colectiva. Ahora mismo, el Gobierno y los
representantes sindicales y empresariales acaban de
firmar en un acto público en el Palacio de La
Moncloa la reforma de la Seguridad Social, por el
que se pretende salvar la caja de donde sale el
dinero para pagar las pensiones.
Ahora, una vez pasado este trámite, se convocará
a los protagonistas a formar un grupo de trabajo que
deberá abordar la situación de los Servicios
Públicos de Empleo (antiguo INEM). Las intenciones
son que antes del 31 de diciembre del presente año
se presenten las conclusiones para así tomar una
decisión respecto a este tema.
Los Servicios Públicos de Empleo tan sólo
gestionan un 10% de las colocaciones frente al 30%
que se gestioanan en Alemania. El Gobierno es
consciente de que esta ineficacia tiene que acabar.
De hecho, en el Plan Nacional de Reformas que
elaboró la oficina económica que dirige Miguel
Sebastián ya se indica la necesidad de «modernizar»
estos servicios. En dicho plan, que supone un
compromiso con Bruselas para cumplir lo establecido
en la Agenda de Lisboa, se establecen una serie de
medidas para mejorar el funcionamiento de las
instituciones del mercado de trabajo. Entre ellas se
pondría en marcha la creación de plataformas para la
intermediación laboral. También apuesta por que los
SPE puedan operar en concurrencia con otros agentes
en régimen de competencia. El PNR también señala que
se deberá revisar el marco jurídico-laboral de las
ETT.
Ahí es donde entrarían en juego las empresas de
trabajo temporal (ETT). Lo que se debatirá en la
mesa de diálogo social que se formará en breve es la
necesidad de que las ETT actúen como intermediarias
en el mercado laboral colaborando con los SPE. Otra
medida que se podría adoptar sería la mayor
presencia de las empresas de colocación. Este tipo
de empresas actúan en España en casos de crisis en
sectores como en el textil, donde actúan como
agentes colocadores. También en ocasiones pueden
colaborar en Expedientes de Regulación de Empleo
(ERE).
Tras la firma de la reforma laboral, la
Asociación de Grandes Empresas de Trabajo Temporal (Agett)
considera que las próximas medidas que se deberían
abordar son la eliminación de las barreras que en
España aún impiden desarrollar su labor en sectores
de riesgo (construcción y sanidad) y en
Administraciones Públicas. Agett recuerda que en
Europa ya se está permitiendo la transformación de
ETT en agencias globales de empleo. Como asegura
Francisco Aranda, secretario general de la patronal
de las ETT «deberíamos utilizar nuestros recursos
para gestionar contratos indefinidos, selección o
consultoría».
La
Razón
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