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08
de Noviembre 2006
Bruselas: Sin acuerdo
por el horario laboral entre los ministros de Empleo
de la UE
En la reunión
extraordinaria de los ministros de Empleo ayer en
Bruselas no se pudo llegar a un acuerdo en cuanto a
los horarios de trabajo y el mantenimiento o
anulación de las 48 horas semanales.
Grecia, Francia, Chipre,
Italia y España se opusieron a la propuesta británica
que prevé que las horas de trabajo se pueden acordar
entre el trabajador y su jefe. La cuestión del horario
va a ocupar al próximo Consejo de los ministros de
Empleo a finales de este año.
Gran Bretaña, Alemania,
Eslovakia y Malta pidieron que se institucionalizaran
las 65 horas semanales los doce meses del año sin
posibilidad de anulación y un grupo de 12
países-miembros pidió 60 horas semanales durante tres
meses y sin posibilidad de anulación.
Satisfecho se mostró el
ministro griego de Empleo, Sabas Chituridis, después
de la conclusión de la jornada y aseguró que en Grecia
no se va a alargar la jornada laboral.
España se niega a legalizar en la UE la semana laboral
de hasta 60 horas
España,
Italia, Francia, Grecia y Chipre se negaron ayer en
Bruselas a que el Consejo de Ministros de Empleo y
Política Social de la UE aprobara una nueva norma
sobre horarios de trabajo que legalizaba, en casos
excepcionales, las semanas laborales de hasta 60
horas. La delegación española estuvo encabezada por
Jesús Caldera, pero la posición de España también fue
defendida, en gallego por primera vez en una reunión
de ministros de la UE, por el conselleiro Ricardo
Varela, quien asistió al Consejo en representación de
las comunidades autónomas.
Desde hace cinco años, los Veinticinco intentan
flexibilizar las condiciones laborales de la UE
recogidas, desde 1993, en una directiva que prohíbe
las semanas laborales de más de 48 horas y que regula
minuciosamente cuestiones como los tiempos de descanso
diarios y semanales. Esa norma, sin embargo, admite
una práctica conocida con el término inglés opt-out
-autoexclusión-, que legaliza de hecho la posibilidad
de que un empresario pueda forzar a un trabajador a
aceptar, mediante un pacto privado al margen de su
convenio, una jornada laboral que sume hasta 60 horas
semanales.
La Presidencia finlandesa de la UE puso encima de la
mesa una propuesta de modificación de esa norma que
incluía una reducción progresiva de la jornada máxima
del opt-out, pero España, Italia y Francia exigieron
que la nueva directiva fije al menos la desaparición
definitiva de esa práctica en el plazo de diez años.
Un grupo de países encabezados por el Reino Unido, el
que más se beneficia del opt-out, rechazó esa
enmienda, lo que bloqueó a media tarde cualquier
posibilidad de acuerdo.
El ministro de Trabajo, Jesús Caldera, justificó la
postura española porque las semanas de 60 horas no
sólo impiden conciliar la vida laboral con la
familiar, sino también porque son «un atentado a la
salud y a la seguridad» de los trabajadores. «En
España la jornada máxima es de 40 horas, y eso va a
seguir siendo así», aseguró.
Ministros mantienen discrepancias
sobre la jornada laboral máxima
El
primer debate de los ministros de Empleo de la UE para
desbloquear la reforma de la normativa que regula la
jornada laboral mostró ayer que persisten las
discrepancias entre los países defensores del tope de
48 horas, entre los que figura España y los
partidarios de aumentarlo.
Finlandia, que preside la UE este semestre, convocó el
Consejo extraordinario de hoy para intentar llegar a
un acuerdo sobre esa cuestión, que durante más de tres
años lleva discutiéndose sin éxito.
El principal escollo de la reforma
de la actual Directiva, de 1993, es la llamada
cláusula del 'opt out', introducida con carácter
excepcional y que permite superar las 48 horas
laborales por acuerdo entre el empresario y el
trabajador.
Para desbloquear la reforma,
Finlandia presentó una propuesta que plantea mantener
la regla general de 48 horas laborales y a la vez
faculta a seguir con excepciones a ese principio, que
permitirían trabajar hasta 60 horas.
(EFE/periódicos)
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