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El
Benchmarking.
Una
aproximación
Gracias a la búsqueda
continua de mejoras, tanto
en los procesos
industriales como en los
comerciales, se llegan a
encontrar formas de
aplicación que se traducen
en resultados
positivos para las
empresas. Tal es el caso
del benchmarking
(comparación referencial)
que nació a partir de la
necesidad de saber cómo se
están desempeñando otras
empresas para tener
información que sirva para
mejorar los procesos y
entrar en un amplio nivel
de competitividad.
Existen dos
proverbios que justifican
la existencia del
benchmarking. Uno de ellos
es de origen chino y data
de hace más de mil 500
años: “Si usted conoce a
su enemigo y se conoce a
sí mismo, no tiene por qué
temer el resultado de 100
batallas”, escribió el
general Sun Tzu. El otro
se originó en Japón y
proviene de la palabra
dantotuzu que significa
“luchar por ser el mejor
de los mejores”.
Entonces ¿qué es el
benchmarking?, se trata de
un proceso de
investigación constante
que busca nuevas ideas
para llevar a cabo
métodos, prácticas y
procesos de adaptación de
las características
positivas, con el fin de
obtener lo mejor de lo
mejor. El benchmarking se
puede llevar a cabo tanto
en la parte industrial
como en la comercial y
administrativa pues no se
limita a un área en
especial. Se basa
firmemente en contemplar y
comprender no sólo el
mundo interno de la
compañía, sino más
importante aún, evaluar
constantemente el externo.
Es una forma de compara lo
que usted hace con las
mejores prácticas (best
practices) implementadas
por otras empresas de
éxito reconocido para
evaluar el desempeño y
determinar los cambios. La
palabra benchmarking
proviene del inglés
bench mark, que
significa marca o punto de
referencia; es decir se
tome un punto de
comparación para medir lo
hecho por nosotros y por
los demás.
Es
importante, ahora, definir
lo que no es benchmarking:
-
Benchmarking no es una
panacea o un programa.
Tiene que ser un proceso
continuo de administración
que requiere una
actualización constante.
-
Benchmarking no es un
proceso de recetas de
libros de cocina que sólo
requiere buscar los
ingredientes para
aplicarlos y obtener un
resultado. El benchmarking
es un proceso de
descubrimiento y una
experiencia de
aprendizaje, s deben
observar cuáles son las
prácticas y proyectarlas
al desempeño del futuro.
-
Benchmarking es una nueva
forma de hacer negocios.
Obliga a utilizar un punto
de referencia que asegure
la corrección de la
fijación de objetivos. Es
un nuevo enfoque
administrativo.
2.-
Objetivos del
Benchmarking.
El
benchmarking requiere el
desarrollo de las
características mesurables
que estén razonablemente
disponibles en el proceso
donante y en el evaluado.
Estas características se
traducen en objetivos sólo
después de haber
identificado las prácticas
del benchmarking.
También,
estas características de
éxito sólo pueden usarse
para cambios efectivos si
la alta dirección apoya su
aplicación. Por tanto, el
benchmarking necesita que
la alta dirección se
comprometa con los
resultados de los
esfuerzos de los equipos
de benchmarking, cuando
determinen claramente las
medidas que puedan
reflejar mejoras en la
aplicación de los
procesos.
Las firmas de éxito usan
el benchmarking para ser
creativos, no reactivos.
Esto afirma la necesidad
de planificar las
prácticas del benchmarking.
Sin embargo, lo resultados
pueden necesitar ser
aplicados sobre unas bases
ad hoc, ya que cada
evaluación puede no
ofrecer los datos
necesarios para hacer que
valga la pena el esfuerzo
de aplicarla. Hay que
evaluar si la actividad
del benchmarking es digna
del empleado esfuerzo y
del cambio de resultados
propuestos para la
actuación del proceso. Los
datos desarrollados
necesitan ser analizados y
cualquier influencia
positiva debe ser
utilizada para cambiar los
objetivos relacionados con
el proceso receptor. De
esta manera, los cambios
causados por el
conocimiento de los
gaps de actuación
pueden ser enfocados
directamente a los
resultados del proceso
receptor. Esto, sin
embargo, tiene otras
implicaciones para el
alcance de estos cambios.
Se debe tener cuidado en
asegurar que no se cambien
en solitario los objetivos
de del proceso, ya que
cualquier acción
resultante es parte de una
estrategia integrada.
3.-
Tipos de
Benchmarking.
Generalmente se ha venido
distinguiendo tres tipos
de benchmarking:
»
Interno
»
Genérico
»
Competitivo
Pero hay
manuales que identifican
otro tipo de benchmarking:
Por actividad- tipo.
Ahora
pasaremos a definir cada
uno de los tipos expuestos
anteriormente. El
benchmarking es una
técnica de dentro hacia
fuera. Primero debemos
aprender de los más
próximo, pero debemos
llegar a lo más lejano.
Sin duda alguna, en todas
las empresas hay
actividades y procesos que
alguna división,
departamento o sección
está haciendo mejor que
otro. ¿Por qué no aprender
de ellos si tenemos el
maestro en casa? ¿ Cuántas
veces ha desaprovechado
esta oportunidad en su
empresa?. Esta práctica es
la que se conoce como
Benchmarking Interno. Para
ello, hay que examinar
dentro de la propia
organización las mejores
prácticas observadas.
Estas hay que aplicarlas
en los procesos y
actividades que requieran
mejoramiento y , por
último, transferir
personal experimentado a
los sectores para mejorar
los procesos que precisen
mejorar.
El
Benchmarking Competitivo
lo han practicado las
empresas sin saber que lo
que estaban realizando
este tipo de benchmarking.
La competencia es el punto
de referencia más próximo
y que más nos afecta en el
momento de la venta. No se
trata sólo de saber quién
es mejor, quién lo hace
mejor, sino de aprender de
él para poder hacerlo
igual y si es posible
mejor. Por tanto, consiste
en la investigación de la
competencia referente a:
1.-
Productos y servicios.
2.- Procesos y
actividades.
Tales
informaciones pueden
obtenerse de las
siguientes maneras:
- Servicio
de Inteligencia Comercial
sobre la competencia.
-
Contratando
los servicios externos u
organizando el servicio
internamente.
-
Adquirir
los productos y servicios
de la competencia.
-
Analizar
internamente los mismos,
desarmarlos parte por
parte, analizar, deducir e
inducir procesos y
proveedores.
-
Obtener
manuales de
funcionamiento,
instrucciones del
servicio, examen del
embalaje, sistemas de
despacho y distribución.
Para
mejorar no podemos
limitarnos a ver cómo
hacen las cosas los
competidores, debemos ir
más allá, buscar quién es
el mejor en las
actividades que se quiere
perfeccionar, ya sea una
empresa del país o
extranjera. No podemos
olvidar que se está
inmerso en un mercado
global, en el que las
mercancías y los servicios
traspasan cada vez con
mayor facilidad las
fronteras y las
multinacionales establecen
filiales junto a la propia
empresa. Tener
características
diferenciales en los
productos o servicios es
la mejor arma para
protegerse de la
competencia.
Características que no se
puede aprender y copiar de
la competencia puesto que
no sería diferencial. ¿De
dónde hay que aprender? De
empresas que no son del
mismo sector, ni están en
el mismo mercado. Esto es
el Benchmarking Genérico,
que compara a la empresa
con cualquiera empresa
líder en cualquier
actividad para aprender de
ella e introducirlo en el
producto, servicio,
proceso, actividad o donde
sea rentable.
Y por
último, el Benchmarking
por Actividad-Tipo, este
tipo se centra en:
- Los pasos
del proceso, ó
- Las actividades
específicas del mismo.
Por
ejemplo, el control de
cambio de ingeniería,
ingreso de pedidos,
facturación, cobranza,
selección de personal,
etc.
4.-
Ventajas del
Benchmarking.
El benchmarking
puede ser, y es
aconsejable que sea, un
proceso continuo de
mejora. Por ello se han
representado los cuatro
grupos de beneficio:
Información, motivación,
innovación y
concentración, encerrados
en flechas que giran
circularmente simulando un
proceso interactivo.
Durante el
benchmarking se recoge una
gran cantidad de
información, debido al
realizar comparaciones
cruzadas entre los
participantes y de cada
uno de estos con la mejor
práctica, se identifican
dónde están las
diferencias.
El proceso
de benchmarking es, a su
vez, un importante
elemento motivador dentro
de las organizaciones al
aportar referencias
externas hacia las que
dirigirse, y medir las
distancias y la progresión
a lo largo del tiempo
tanto de la propia empresa
como el resto de las
participantes. Este
proceso motivador se puede
acentuar estableciendo
pequeños premios o
reconocimientos a
determinados logros, como
la publicación de una
mejor práctica o un
almuerzo de los
participantes en el que se
den varios premios en
relación al progreso de
algunas actividades.
El
resultado del benchmarking
permite en un corto
espacio de tiempo
establecer objetivos
alcanzables y concretos.
De esta manera se evita la
dispersión que supone no
tener claro lo que se
quiere hacer y facilita la
credibilidad de los
responsables en la
consecución del os logros.
Por último, se promueve el
trabajo en equipo, lo que
hace más llevadera la
implantación de las
medidas a adoptar y
mejorar el rendimiento de
las personas que componen
los equipos de trabajo.
La
innovación es otro de los
beneficios que se obtienen
al descubrir nuevas
formas de hacer, evitando
el estancamiento al
ofrecer “ pistas” para
mejorar. Esto es
especialmente relevante en
comparaciones
multisectoriales, en las
que las ideas y
aplicaciones que se
proponen son especialmente
originales. Otra de las
fuentes de innovación
proviene de la
estimulación para el
cambio cultural. La
cultura de mejora continua
y de la búsqueda de nuevas
formas de hacer para
llegar a la mejor práctica
es el mejor caldo de
cultivo para la
innovación.
Por último,
el benchmarking estimula
la concentración al
conseguir dirigir todos
los esfuerzos hacia puntos
concretos.
En definitiva, los
resultados y beneficios
que los participantes
puede esperar son los
siguientes:
·
Identificar
oportunidades de
innovación a través del
descubrimiento de nuevas
tecnologías, ya aplicadas
en su propio sector u
otros diferentes.
·
Identificar
aquellos procesos en los
que existan diferencias
significativas respecto al
“mejor de la clase”,
utilizándolo como estímulo
para el cambio y como
instrumento de seguimiento
de las mejoras producidas.
·
Conocer la
posición relativa frente a
empresas del propio sector
o de otros, evitando el
estancamiento y ofreciendo
diferentes alternativas.
·
Conocer con
suficiente anterioridad
nuevas tendencias y
direcciones estratégicas y
, en función de éstas,
gestionar adecuadamente el
cambio.
5.-
Inconvenientes del
Benchmarking.
Aunque su base es
la mejora continua del
proceso receptor, se debe
evaluar el tiempo,
esfuerzo y valor del
benchmarking. A medida que
las organizaciones se
vuelven más eficientes, se
reduce el incremento en
los logros de actuación,
lo que hace difícil
obtener otras mejoras. En
consecuencia, las
evaluaciones intra-industriales
dan paso a las inter-industriales.
Es aquí donde el
benchmarking junta muchas
de las técnicas eficaces
pero genéricas, que se
pueden utilizar.
El
benchmarking es
demostrablemente útil sólo
para las compañías de
actuación superior. Los
procesos de bajo
rendimiento pueden ser
influenciados
negativamente, y no al
contrario, como
consecuencia de
infraestructuras de baja
calidad. Esto indica que
al proceso receptor no se
le puede tratar
aisladamente, y que
cualquier mejora
planificada es ese proceso
debe apoyada por el resto
de la organización.
Otros
posibles inconvenientes
son:
·
Moda. Está
de moda la aplicación del
benchmarking. Esto puede
crear expectativas en el
personal, sin que la
dirección se sienta
comprometida con los
resultados. El
benchmarking pierde, asé,
la mayor parte de su
potencia.
· Temas
legales/éticos. Puede ser
necesario impartir
nociones de ética y
cuestiones legales que
rodean al intercambio de
información de trabajo
entre organizaciones,
especialmente
competidores.
·
Dependencia. El
benchmarking cuenta con la
confianza de la compañía.
Esta es la mayor
resistencia a comparar de
forma eficaz los procesos
de los competidores,
debido a que la mayor
parte de la información es
confidencial.
6.-
Ejemplos de Benchmarking.
Quizá uno
de los ejemplos más
llamativos de benchmarking
fue el realizado por Xerox
para mejorar la logística
de envío de componentes y
suministros de
fotocopiadoras a sus
clientes. El problema era
bastante complicado dada
la enorme variedad de
tamaños y productos:
toners, cilindros para
arrastrar el papel,
pequeñas piezas de
recambio, etc. A su vez,
la mayoría de los pedidos
eran de muy pocas
unidades, y los clientes
eran muy sensibles a
retrasos, por pequeños que
estos fuesen.
Xerox
solucionó su problema
mediante un estudio de
benchmarking con L. L.
Bean, una empresa de
productos para la pesca
que realizaba ventas por
catálogo. Los productos
que L. L. Bean vendía
podían variar desde un
conjunto de pequeños
anzuelos a una canoa.
L. L. Bean había
desarrollado un proceso de
envío en el que los
pedidos se ordenan de
acuerdo a un proceso
computarizado pero el
manipulado de los
productos se hacía de
manera manual, de forma
que no era necesaria una
mayor automatización.
Como consecuencia de las
primeras experiencias de
Xerox con el benchmarking,
pero sobre todo después de
que en 1989 consiguiera el
galardón a la calidad, los
estudios de benchmarking
se propagaron rápidamente
por un gran número de
empresas americanas. Los
más conocidos son los
realizados por Hewlett
Packard, para reducir el
tiempo de desarrollo de
productos; Ford en el
lanzamiento del modelo
Taurus, y General Motors,
para mejorar los procesos
de calidad.
En
industrias que fabricaban
productos de alta
tecnología, el intervalo
de tiempo que va desde la
concepción del producto
hasta su lanzamiento al
mercado es decisivo para
el éxito de dicho
producto. Hewlett Packard
había detectado problemas
en sus equipos de
desarrollo que hacían que
el tiempo que llevaba
desarrollar un producto
fuera excesivamente largo.
En 1986 estableció el
objetivo de reducir a la
mitad el tiempo de
desarrollo de productos.
Para lograrlo, se inició
un estudio de benchmarking
interno entre los
diferentes equipos de
desarrollo de productos.
Se establecieron criterios
de valoración para medir
la eficacia de los
procesos u con el uso de
herramientas y modelos
estadísticos utilizando el
tiempo, medido en meses,
como variable
independiente, lo que
permitía medir el grado de
avance de los resultados y
la distancia que les
separaba del objetivo
fijado por el presidente
de la compañía. Dicho
objetivo no se logró hasta
1994. Durante el estudio
se identificaron varias
causas que originaban los
elevados tiempos de
desarrollo. De entre
ellas, las más importantes
fueron la falta de
flexibilidad frente a
cambios en las
especificaciones del
producto y la falta de
comunicación entre los
diferentes equipos de
desarrollo de producto.
Otra industria en la que
el tiempo de producto es
un factor es un factor
crítico de éxito es la
industria automovilística.
Ford estaba teniendo
importantes retrasos. A
este problema se le unía
la alta tasa de
incidencias en los
primeros meses de
funcionamiento de sus
automóviles. La diferencia
estaba en que las
compañías japonesas
resolvían la mayor parte
de las incidencias incluso
antes de la fase de diseño
de la producción.
A principios de los años
80, General Motors, tras
detectar una serie de
problemas de calidad en
algunos procesos de
fabricación, decidió
acometer un estudio
multisectorial de
benchmarking para buscar
las mejores prácticas de
calidad. El estudio tuvo
una serie de dificultades
iniciales debido al escaso
apoyo de la dirección al
proyecto. General Motors
era consciente de su
superioridad frente a sus
competidores inmediatos,
y, por tanto, un proyecto
que les ayudara a mejorar
mirando hacia fuera era
difícil de justificar
desde esa posición de
liderazgo. En aquellos
momento, las prácticas de
calidad en General Motors
eran todavía muy
precarias y se basaban en
la inspección tradicional.
Finalmente, se consiguió
la autorización para
realizar el estudio de
benchmarking sobre las
prácticas de calidad, pero
fuera de la industria del
automóvil. Se
seleccionaron una veintena
y, finalmente, accedieron
a colaborar once.
Una de las peculiaridades
del estudio de
benchmarking llevado a
cabo por General Motors
fue que, en lugar de
empezar seleccionado los
procesos a comparar
identificando una serie de
indicadores, como se hace
en la mayoría de los
proyectos de benchmarking,
General Motors decidió
innovar un poco y partió
de establecer una serie de
hipótesis de la calidad,
usando el benchmarking
para obtener una evidencia
empírica de dichas
hipótesis.
A raíz de estas primeras
experiencias en
benchmarking, muchas más
empresas incorporaron esta
técnica como una
herramienta más de la
calidad. Muchas de ellas
han llegado a ser
verdaderas expertas en la
materia, creando incluso
sus propios departamentos
de benchmarking dentro de
la empresa, con directivos
asignados como
consultores. Es el caso de
Motorola, Westinghouse y
ATT, entre otras.
7.-Conclusiones.
·
Benchmarking es
investigación seria y
ordenada.
·
Benchmarking no son
simples averiguaciones.
·
Benchmarking es un proceso
continuo que debe ser
adoptado como una forma
habitual de mejorar la
calidad y la productividad
de la empresa.
·
Benchmarking no es un
trabajo puntual. El
esfuerzo para aprenderlo
exige una continuidad.
·
Benchmarking es tiempo
para aprender el sistema,
recoger la información,
analizarla y sacar
conclusiones válidas para
su empresa.
·
Benchmarking no es rápido,
para Buenos resultados es
preciso tiempo.
·
Benchmarking es disciplina
para cumplir los pasos uno
a uno.
·
Benchmarking no es fácil
requiere aprendizaje y
conocimientos profundos.
·
Benchmarking es
aprendizaje. Aprender de
los mejores para mejorar.
·
Benchmarking no es
imitación ni copia, ni
mucho menos espionaje. Es
una técnica para aprender
y traducir las
características y
necesidades de cada
empresa.
·
Benchmarking es para
mejorarlo todo cualquier
actividad de a empresa
puede ser objeto de un
estudio de benchmarking.
·
Benchmarking no es una
moda. Es una disciplina
que debe utilizarse en la
empresa como se utiliza
otras muchas. Cada técnica
tiene una aplicación
específica y Benchmarking
también.
enviado por Claudio
Zapiola |