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Introducción
al
Benchmarking
por
Pedro Palomino Sacristán
(Consultor)
El conocimiento de las
últimas tendencias en
estrategia empresarial
constituye siempre un
camino para alcanzar una
mejora en la eficacia y
competitividad de las
empresas. Este
conocimiento es aún más
necesario en la actualidad
dado que tanto los
diferentes factores que
afectan el comportamiento
de los negocios como la
internacionalización de
los mercados, la
aceleración del cambio
tecnológico, la dinamización del ciclo de
vida de los productos y el
cambio en los hábitos de
consumo de la demanda,
pueden originar un
relativo desconcierto en
las empresas.
En el futuro, los
productos tendrán que ser
desarrollados y producidos
de forma más rápida, así
como el nivel de calidad
deberá ser más alto. Por
eso, además de las metas
cuantitativas, como coste
o tiempos, se tendrán en
cuenta las metas
cualitativas, como
flexibilidad, seguridad de
entrega, conocimiento de
los procesos, innovación,
calidad total (TQM) y
protección del medio
ambiente. Organizaciones
de la empresa con división
de trabajo funcionales,
que eran adecuadas en los
años pasados, pierden a
menudo su efectividad.
Además las estrategias de
producción, las cuales se
ocupaban de problemas
técnicos y se aplicaban
con éxito en el pasado,
pierden cada vez más su
importancia. Los cambios
de la estructura de
producción son relevantes.
La modernización de la
organización de la empresa
y de la estructura de
producción requiere un
enfoque global del
proceso. Hay que optimizar
conjuntamente los
factores: recursos
humanos, técnica y
organización.
El objetivo en el proceso
de Benchmarking es aportar
útiles elementos de juicio
y conocimiento a las
empresas que les permita
identificar cuáles son los
mejores enfoques de los
mejores ejemplos que
conduzcan a la
optimización de sus
estrategias y de sus
procesos productivos. De
este modo, no es de
extrañar la reacción de
las empresas más dinámicas
esforzándose por
identificar cuáles son los
mejores enfoques y las
mejores prácticas que
conduzcan a la
optimización de sus
estrategias y de sus
procesos en el más amplio
sentido. Para lograr este
propósito, es preciso el
enfoque de la vigilancia
del entorno que permita
observar si, en algún otro
lugar, alguien está
utilizando prácticas y
procedimientos con unos
resultados que pudieran
ser considerados como
excelentes y si su forma
de proceder pudiera
conducir a una mayor
eficacia en la propia
organización.
Probablemente no se podrá
encontrar una empresa que
tenga exactamente el mismo
plan de organización,
procesos o metas. Por lo
tanto, empezar la fase de
Benchmarking de un
programa de mejora de
proceso no es un paso que
se debe tomar a la ligera.
El Benchmarking es un
proceso en marcha que
requiere modernización
constante, donde los
compromisos monetarios y
de tiempo son
significativos. Además es
necesario analizar
cuidadosamente los propios
procesos antes de ponerse
en contacto con otras
empresas.
En definitiva, el
Benchmarking serio surge
como una respuesta
totalmente natural a la
demanda de fórmulas que
permitan no solamente
subsistir, sino competir
con éxito. Las empresas de
referencia se habrán de
buscar tanto en el propio
sector como en cualquiera
que pueda ser válido.
El Benchmarking es un
proceso sistemático que
permite:
*Medir los resultados de
los competidores con
respecto a los factores
clave de éxito de la
industria.
*Determinar cómo se
consiguen esos resultados.
*Utilizar esa información
como base para establecer
objetivos y estrategias e
implantarlos en la propia
empresa.
En pocas palabras,
Benchmarking es el proceso
de obtener información
útil que ayude a una
organización a mejorar sus
procesos. Benchmarking no
significa espiar o sólo
copiar. Está encaminado a
conseguir la máxima
eficacia en el ejercicio
de aprender de los
mejores, y ayudar a
moverse desde donde uno
está, hacia donde quiere
estar.
Indicadores de éxito para
el Benchmarking
El Benchmarking no es un
asunto fácil. Previamente
se deberían tomar en
cuenta muchas cosas. En el
libro de Robert Champ
están catalogados los
indicadores de éxito para
el Benchmarking. Están en
la lista siguiente:
Un compromiso activo hacia
el Benchmarking por parte
de la dirección.
Existen objetivos sobre el
proyecto de Benchmarking
definidos y expresados
claramente.
Un entendimiento claro y
extenso de la forma de
trabajo propia entendido
como la base para comparar
con las mejores prácticas
en la industria.
Voluntad para modificar y
adaptarse a través de los
descubrimientos de
Benchmarking.
Darse cuenta de que la
competencia está cambiando
y que es necesario
anticiparse.
Voluntad para compartir
los informaciones con los
socios de Benchmarking.
Enfocar el Benchmarking
primero a los procesos
óptimos en la industria y
luego aplicarlo.
Un grupo de empresas
principales y su mejor
funcionamiento que son
líderes reconocidos.
Apoyo al proceso de
Benchmarking.
Estar abierto a ideas
nuevas con creatividad y
aplicar innovaciones a
procesos actuales.
Conclusiones justificadas
por datos recogidos
durante el proyecto.
Un esfuerzo continuo de
Benchmarking.
La institucionalización
del Benchmarking.
Niveles de Benchmarking
A la hora de buscar los
modelos a imitar, se
pueden encontrar cinco
posibles aproximaciones o
niveles de Benchmarking:
Interno: Se lleva a cabo
dentro de la propia
empresa. Quizás existen
departamentos propios que
podrían ofrecer
informaciones excelentes.
Primero porque tendrían
procesos modelo, segundo
porque podrían recoger
informaciones de clientes
o competidores con los
cuales tratan y tienen
procesos similares. Es el
más sencillo de realizar,
ya que la información es
fácilmente disponible.
Competitivo directamente:
La mayoría de las empresas
tienen, al menos, un
competidor que puede ser
considerado como excelente
en el proceso que se
pretende mejorar.
Conseguir que el
competidor directo
proporcione los datos de
interés puede ser una
tarea difícil, si no
imposible. Este problema
puede ser en ocasiones
solventado mediante una
tercera empresa que actúe
de intermediaria.
Competitivo latente: Se
trata de empresas que
pueden ser mucho más
grandes o pequeñas que la
nuestra, y por tanto no
competir en los mismos
mercados. También se
consideran las empresas
que aún no han entrado en
el mercado, pero que
presumiblemente lo harán
en el futuro.
No competitivo: En
ocasiones es posible
obtener información a
través de empresas que no
son competidoras de forma
directa, bien sea porque
el mercado en el que
actúan sea geográficamente
distinto, bien porque se
trate de un sector
industrial diferente. En
este último caso el
proceso deberá ser
adaptado a la
particularidad de la
empresa. La información
será fácilmente accesible.
World Class: Esta
aproximación es la más
ambiciosa. Implica ver el
óptimo reconocido para el
proceso considerado - una
organización que lo hace
mejor que todas las demás
Proceso de Benchmarking
Una vez la empresa se ha
decidido a sumergirse en
esta técnica es preciso el
conocimiento y el
compromiso por parte de
todos los niveles de la
empresa, de que se trata
de un proceso continuado y
que requiere de constantes
puestas al día.
En un primer paso será
necesario un análisis
exhaustivo del propio
proceso, antes de llevar a
cabo cualquier contacto
con otras empresas.
Existen unos factores
indicadores del éxito del
programa entre los que
destacamos:
-Compromiso activo por
parte de la Dirección.
-Definición clara de los
objetivos que se
persiguen.
-Firme convencimiento de
aceptar el cambio sugerido
por el estudio realizado.
-Esfuerzo continuo.
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