A mayor crisis, mayor fraude de los empleados

Publicado por LosRecursosHumanos.com el 22 de agosto de 2011

MADRID. Según un directivo de Ernst & Young la crisis económica genera el caldo de cultivo para las conductas fraudulentas de los empleados, publica ayer el diario EL PAIS . El fraude corporativo aumenta en todo el mundo y debe ser investigado.

La firma dice que las empresas fallan al desarrollar acciones de prevención de estos ilícitos. Gat Intelligence una empresa dedicada a la prevención del fraude corporativo, señala que los empleados españoles realizan el 42% de los actos ilícitos cometidos en las empresas, en tanto que los mandos protagonizan un 41% y los altos directivos y propietarios un 17%.

De aquí, que cada vez más las compañías españolas contraten los servicios de detectives privados para detectar estas prácticas. En firmas como Zenit Detectives, el 80% de su facturación procede de encargos corporativos, según su director José María Alonso. Los pequeños fraudes son los más habituales. El ausentismo laboral, los robos en las empresas, la competencia desleal, la fuga de información, el espionaje industrial o el sabotaje suponen pérdidas económicas importantes para las compañías que los padecen.

En el caso de las bajas por enfermedad, las empresas logran despedir al empleado en falta cuando el detective privado consigue sacar fotos paseando por la calle al comprobar que no está enfermo. El investigador sigue durante 3 días al empleado sospechado hasta que los pesca in fraganti. Dicha investigación cuesta unos 2.500 euros a la empresa que puede justificar el despido procedente. Para detectar un robo de material el detective se infiltra en la empresa, y este servicio suele contratarlo las grandes corporaciones.

Para el director general de Método 3 otra agencia de investigaciones, la mayoría de los grandes delitos se cometen en los departamentos de compras. “Multinacionales y empresas del Ibex están detectando compras falsas de 100.000 euros”. Una investigación para este tipo de delitos puede tener un costo de entre 3.000 y 60.s000 euros depende si se tiene identificado al empleado o hay que comprobar como se escapa el dinero.

Los directivos suelen protagonizar casos de competencia desleal; en la mayoría de los casos son aquellos que han sido despedidos y no respetan la cláusula de confidencialidad. También hay casos de directivos que montan empresas paralelas para desviar el negocio de su empleador.